miniaturadeimagen|353x353px|Panorámica del Camino Natural del río Rivera de Acebo. El Camino Natural del río Rivera de Acebo es un itinerario senderista integrado en la Red de Caminos Naturales de España, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para la recuperación de caminos tradicionales y convertirlos en vías verdes para uso y disfrute de senderistas y cicloturistas.

El recorrido se sitúa en la sierra de Gata, en la provincia de Cáceres, y está formado por un conjunto de sendas interconectadas del sistema Central que permiten descubrir un entorno de gran valor ecológico, donde el agua, los bosques mediterráneos y los paisajes serranos constituyen los principales elementos del territorio.

Localización El Camino Natural se localiza en el término municipal de Acebo, en la provincia de Cáceres, dentro de la comunidad autónoma de Extremadura.

El itinerario discurre por el valle del río Rivera de Acebo, en un entorno integrado en espacios protegidos de la Red Natura 2000, con una longitud total aproximada de 15 km, distribuidos en siete sendas conectadas entre sí.

Historia El territorio por el que discurre este Camino Natural ha estado tradicionalmente vinculado al aprovechamiento del agua, tanto para el abastecimiento como para usos agrícolas e industriales. A lo largo del río Rivera de Acebo se desarrollaron infraestructuras como molinos hidráulicos, pequeñas presas y sistemas de riego que permitieron el desarrollo de la economía local. miniaturadeimagen|300x300px|Llegada a la antigua "fábrica de luz". Entre estos elementos destaca la antigua Fábrica de la Luz, una central hidroeléctrica construida para suministrar electricidad a los municipios del entorno, reflejo de la importancia histórica del aprovechamiento energético del río.  

Asimismo, las sendas actuales coinciden en gran medida con antiguos caminos tradicionales utilizados para comunicar explotaciones agrícolas, zonas de cultivo y áreas de montaña, que con el paso del tiempo han sido acondicionados para su uso senderista.

La recuperación del itinerario ha permitido conservar este patrimonio hidráulico y etnográfico, integrándolo en un recorrido que pone en valor tanto el paisaje como la historia del territorio.

Descripción del itinerario El Camino Natural del río Rivera de Acebo se compone de siete sendas interconectadas, que permiten recorrer diferentes ambientes de la sierra de Gata, desde zonas de ribera hasta áreas de matorral y miradores de montaña. El agua actúa como eje vertebrador de todo el recorrido, acompañando al visitante a través de ríos, arroyos, cascadas y embalses.  

Senda 1. Embalse de El Prado de las Monjas izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Área recreativa El Jevero, inicio de la Senda 1. Esta senda, de aproximadamente 3 km de longitud (unos 50 minutos a pie), tiene su inicio en el área recreativa de El Jevero, un espacio muy frecuentado que dispone de dos piscinas naturales formadas en el río Rivera de Acebo. Estas pozas, junto con la piscina de Carreciá, quedan conectadas mediante la senda 6, constituyendo uno de los principales atractivos del itinerario por la calidad de sus aguas, limpias y de temperatura fresca.

Desde El Jevero, el recorrido comienza cruzando una pasarela situada entre ambas piscinas y se orienta hacia el norte, avanzando por la ladera situada en la margen izquierda del río. El trazado combina distintos tipos de firme: los tramos inicial y final se desarrollan por senderos estrechos, mientras que la parte central aprovecha la antigua pista conocida como camino del Molino.

A unos dos kilómetros del inicio se alcanza el cruce denominado Cuerda Cardilla, donde enlaza con la senda 2. Finalmente, el itinerario concluye en el mirador del Balcón del Embalse, un punto panorámico sobre el embalse de El Prado de las Monjas desde el que se conecta con las sendas 3 y 7.

Senda 2. Mirador de La Ventosa La senda 2 arranca en el entorno de Cuerda Cardilla, aproximadamente a dos kilómetros del área de El Jevero. Desde este punto, el camino emprende una ascensión marcada por una pendiente pronunciada que, a lo largo de unos 1,2 km, conduce hasta la cima del cerro de La Ventosa, situada a 794 metros de altitud. miniaturadeimagen|300x300px|Mirador de La Ventosa, con mesa, paneles informativos y una fuente. Durante la subida, el paisaje está dominado por vegetación de tipo mediterráneo, con presencia de brezos, piornos y jaras, especies adaptadas a las condiciones de ladera. En la cima se encuentra el mirador de La Ventosa, desde donde se obtienen amplias vistas del embalse y de los valles que se extienden entre los parajes de La Cervigona y Santa María.

Hacia el oeste, destaca la silueta del pico Jálama, que con sus 1.487 metros constituye una de las elevaciones más importantes de la sierra de Gata. El recorrido continúa hasta alcanzar el punto denominado La Encrucijada, donde confluyen las sendas 2, 4, 5 y 7, y donde existe un área de descanso. Este enclave es uno de los puntos de mayor altitud del Camino Natural, lo que implica que todos los accesos hasta él suponen tramos de ascenso.

Senda 3. Los Puentecitos de la cascada de La Cervigona Con una longitud aproximada de 2 km (unos 30 minutos), esta senda comienza en el Balcón del Embalse. Desde allí, el itinerario cruza la presa de El Prado de las Monjas y continúa por la margen derecha del embalse. izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Vista con teleobjetivo de la cascada de La Cervigona. Tras dejar atrás la lámina de agua y superar una primera pasarela de madera, el camino se adentra en el fondo del valle, remontando el curso del río Rivera de Acebo por su orilla izquierda. A lo largo del recorrido, el paisaje está caracterizado por la presencia de encinas (Quercus ilex) y madroños (Arbutus unedo), junto a un bosque de ribera bien conservado.

Este entorno alberga hábitats riparios de gran interés, como las alisedas, que forman parte de los ecosistemas de ribera característicos de las gargantas serranas. La constante proximidad del agua, junto con el sonido del río, aporta al recorrido una notable riqueza sensorial.

La senda finaliza en las proximidades de un antiguo edificio que albergó una fábrica de luz, situado cerca de la cascada de La Cervigona, un salto de agua de gran altura (en torno a 60 metros). No obstante, el acceso directo a la cascada no es posible debido a la dificultad del terreno.

Senda 4. Puerto de Castilla Norte Esta senda, de unos 3,2 km (aproximadamente 45 minutos), enlaza La Encrucijada con el mirador de La Cervigona, siguiendo parte del histórico camino del Puerto de Castilla, una vía de varios siglos de antigüedad que comunicaba las localidades de Acebo y El Payo. miniaturadeimagen|300x300px|Rebaño en el camino. El trazado presenta un firme empedrado en algunos tramos, con una pendiente moderada similar a la de antiguas calzadas. Desde La Encrucijada, el camino discurre por la ladera del Teso de Santa María, ascendiendo hasta alcanzar un cortafuegos en la zona más elevada del recorrido.

A lo largo de la senda se localizan dos puntos panorámicos destacados: el mirador del Manantial de Santa María y el propio mirador de La Cervigona, desde donde se domina el valle del río Rivera de Acebo y se puede contemplar, a cierta distancia, la cascada de La Cervigona.

Senda 5. Puerto de Castilla Sur La senda 5, con una longitud aproximada de 3,3 km (unos 55 minutos), también forma parte del antiguo camino del Puerto de Castilla. Su recorrido conecta La Encrucijada con la piscina natural de Carreciá.

Partiendo de esta piscina, el itinerario se inicia en el puente existente y comienza una ascensión en dirección norte. El camino gana altura mediante una serie de curvas pronunciadas y tramos de fuerte pendiente, hasta alcanzar el collado de La Ventosa.

Desde este punto, el recorrido continúa hasta llegar al área de descanso de La Encrucijada, donde enlaza con el resto de sendas principales del Camino Natural.

Senda 6. Las piscinas Se trata de una senda corta, de apenas 0,4 km (unos 5 minutos), que conecta las distintas zonas de baño del itinerario. El sendero discurre por la margen derecha del río Rivera de Acebo, enlazando las piscinas naturales de El Jevero con la de Carreciá.

Gracias a esta conexión, desde cualquiera de estas áreas recreativas es posible acceder al resto de sendas del Camino Natural, lo que convierte este tramo en un elemento clave de articulación del conjunto.

Senda 7. Arroyo de la Jara del Rey izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Embalse formado por la acción de la presa de El Prado de las Monjas. La senda 7, de aproximadamente 1,5 km (unos 30 minutos), une el Balcón del Embalse con La Encrucijada, siguiendo el curso del arroyo de la Jara del Rey.

El recorrido presenta una pendiente acusada, por lo que se han acondicionado tramos con escalones de piedra para facilitar la subida. Desde el mirador del Balcón del Embalse, la senda asciende por la ladera acompañando al arroyo hasta alcanzar La Encrucijada, donde conecta con las sendas 2, 4 y 5.

En sentido descendente, al llegar al Balcón del Embalse es posible continuar por las sendas 1 y 3. Este itinerario destaca por su orientación protegida del viento y por la abundante sombra proporcionada por la vegetación, lo que lo hace especialmente adecuado para su recorrido en cualquier época del año.

Otros datos de interés El Camino Natural del río Rivera de Acebo permite descubrir un interesante patrimonio cultural y natural vinculado a la localidad de Acebo, uno de los núcleos más representativos de la sierra de Gata.

En el ámbito del patrimonio religioso, sobresale la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, un templo de gran monumentalidad cuya construcción se desarrolló entre los siglos XVI y XVIII, sobre una iglesia anterior documentada desde finales del siglo XV. Se trata de uno de los edificios más destacados de la comarca, tanto por su tamaño —que le ha valido el calificativo de “catedral de la sierra de Gata”— como por la calidad de su fábrica en sillería granítica y la complejidad de sus fases constructivas. En su interior se conservan elementos de interés como bóvedas de crucería y varios retablos de los siglos XVII y XVIII, reflejo de la importancia histórica de la parroquia en la vida local.  

Junto a este edificio destaca la ermita del Cristo, también de origen moderno (siglo XVI), situada en uno de los barrios tradicionales del municipio. Este pequeño templo está ligado a la devoción popular y a las celebraciones religiosas locales, formando parte del conjunto de manifestaciones culturales que articulan la identidad del territorio.  

El núcleo urbano de Acebo conserva además vestigios de su pasado histórico, como el antiguo barrio judío, lo que evidencia la diversidad cultural que caracterizó a la localidad en épocas pasadas.   miniaturadeimagen|300x300px|Pozas naturales a la vera del camino. Desde el punto de vista natural, el Camino se desarrolla en un entorno de gran valor ecológico incluido en espacios protegidos de la Red Natura 2000, concretamente en áreas declaradas ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) y ZEC (Zona Especial de Conservación). Estos espacios garantizan la conservación de hábitats y especies de interés comunitario asociados al río Rivera de Acebo y a las sierras circundantes.  

La vegetación del entorno es muy variada y responde a la transición entre el bosque mediterráneo y los ecosistemas de montaña. En las laderas predominan formaciones de pinos (Pinus), robles (Quercus) y castaños (Castanea), junto a especies como el alcornoque (Quercus suber), mientras que en el sotobosque aparecen arbustos como la jara (Cistus), el brezo (Calluna vulgaris) o el madroño (Arbutus unedo). En las zonas más húmedas y umbrías se desarrollan especies como el acebo (Ilex aquifolium), asociado a ambientes frescos y bien conservados.