Julia Fortmeyer (aprox. 1837-?) fue una abortista del siglo XIX de San Luis, Misuri, que fue condenada por homicidio involuntario en 1875 y sentenciada a 10 años de prisión, de los cuales cumplió siete.
Primeros años Según el periódico The St. Louis Republican (12 de agosto de 1874), que se basa en las propias declaraciones de Julia, habría nació en 1837 en una granja en Greene Township, condado de Erie, Pensilvania. Su familia sería de ascendencia alemana, escocesa y francesa, y alegó poseer un linaje aristocrático: supuestamente, su abuelo fue un caballero que vivió en Inglaterra pero tuvo que huir a América durante la Guerra de Independencia estadounidense, y su bisabuelo estaría emparentado con los Estuardo de Inglaterra y fue decapitado por razones políticas. Tenía poca educación formal y se casó por primera vez a los 16 años. Esta unión duró aproximadamente dos años, hasta la muerte de su primer marido, quien la dejó con un hijo pequeño que, en el momento de su arresto, residía en Valparaíso, Indiana. En una ocasión no especificada, su hermano apuñaló a un hombre porque este mantenía una relación con ella. Posteriormente, se casó por segunda vez con un hombre al que describió como "temerario en su comportamiento", quien acabó muerto en una pelea instigada por otra mujer. Sin recursos económicos tras la muerte de su segundo esposo, Fortmeyer decidió dedicarse clandestinamente a la obstetricia y la partería. Para aprender el oficio, viajó por varios estados del oeste americano antes de establecerse en San Luis alrededor de 1867. En la misma ciudad, se casó por tercera vez. Sin embargo, Fortmeyer acabó separándose informalmente de su tercer marido debido a la dependencia económica que este tenía de los ingresos de ella, aunque él siguió visitándola con frecuencia.
En San Luis, construyó un negocio lucrativo centrado en atender a mujeres de clase alta que no deseaban tener hijos, realizando visitas a domicilio y recibiendo pacientes en su propia residencia. No quería revelar su apellido de soltera para evitar escándalos que involucraran a su familia.
Carrera como abortista Durante sus siete años de ejercicio profesional en San Luis, Fortmeyer dirigió un negocio muy lucrativo, aunque ilegal. Afirmaba atender principalmente a mujeres adineradas de la alta sociedad local, que buscaban sus servicios porque no querían tener más hijos o para evitar el estigma social asociado a un embarazo fuera del matrimonio. Su modus operandi consistía en un sistema de "partos clandestinos", en el que alojaba discretamente a las mujeres embarazadas en su propia casa para partos o abortos secretos, además de realizar visitas domiciliarias externas. En sus declaraciones a la prensa, Fortmeyer alardeó de su destreza técnica, asegurando que su habilidad era comparable a la de cualquier médico varón con licencia en la ciudad. A pesar de ello, admitió que se produjeron "dos o tres muertes de bebés" bajo su cuidado a lo largo de su carrera. También afirmó tener un amplio conocimiento de las prácticas irregulares o ilegales llevadas a cabo por médicos prominentes de la zona, señalando prácticas específicas en North Fifth Street y Carr Street, alegando que estos profesionales intentarían silenciarla debido a la naturaleza confidencial de la información que poseía sobre la red clandestina local. Además de practicar abortos, Julia también afirmó vender medicamentos que permitían a las mujeres infértiles tener hijos y aseguró haber tratado con éxito a no menos de 500 personas.
Métodos abortivos Aunque no se especifica explícitamente qué método utilizaba Julia para practicar los abortos, aparentemente el principal era el aborto farmacológico, si bien la mayoría de los periódicos indican que las autoridades encontraron varios "instrumentos" en la habitación de Julia. Sin embargo, ella declaró que utilizaba instrumentos en sus pacientes solo en casos extremos y que su método principal era el uso de medicamentos, principalmente una especie de "polvo", lo que sugiere una metodología mixta. En aquella época, el aborto quirúrgico se realizaba generalmente utilizando instrumentos como una sonda rígida o un tubo de goma flexible (catéter) insertado a través del cuello uterino. El objeto se dejaba allí durante horas o días, actuando como un cuerpo extraño, provocando irritación, contracciones y la posterior expulsión del feto. En algunos casos, también era común utilizar una pinza larga y delgada, generalmente una pinza de Winter, que se insertaba en el útero, atrapando al feto. Luego, el médico que practicaba el aborto realizaba un movimiento giratorio que desplazaba la placenta y la extraía posteriormente. En el aborto médico o farmacológico, normalmente se utilizaban "medicamentos patentados", que eran medicamentos comerciales fabricados y vendidos directamente al público en boticas y farmacias durante los siglos XVIII, XIX y principios del XX en forma de polvos o píldoras, sin necesidad de receta médica y sin una fórmula específica. En algunos casos, también se utilizaron ciertas plantas tóxicas, como la menta poleo, el tanaceto, la raíz de algodón, el cornezuelo y el sabinol. Después de realizado el aborto y expulsado el feto, Julia recogía los restos fetales y los quemaba en su estufa.
Escrituras sobre ella El autor L. U. Reavis relató posteriormente que el fiscal coronel Normile había intentado, sin éxito, demostrar que Fortmeyer había quemado vivo a un bebé neonato. Durante el juicio, Normile argumentó a favor tanto del asesinato en primer grado como del homicidio involuntario en segundo grado. Una transcripción del juicio fue publicada en 1875 por Barclay & Company de Filadelfia.
En 1899, un periódico de San Luis comparó a Fortmeyer con otra abortista, Henrietta Bamberger, que había sido arrestada en circunstancias similares. El periódico informó que Fortmeyer había "matado bebés y quemado sus cuerpos en una estufa".
Véase también Madame Restell
Referencias
Categoría:Personas de San Luis (Misuri) Categoría:Aborto en Estados Unidos