Rompecoches fue una compañía itinerante de acrobacia automovilística y motociclística que recorrió América Latina durante las décadas de 1950 y 1960. A lo largo de su trayectoria fue presentada también como Auto Red Devil's, Red Devils, Suicidas del Volante, Circo de la Muerte y Diablos Rojos del Volante.

La compañía fue creada por el argentino Alberto Rojo, conocido artísticamente como Al Red, quien formó Auto Red Devil's en 1953 después de haberse iniciado en los espectáculos automovilísticos de riesgo de tradición estadounidense. Tras la muerte de Al Red, Enzo Grandinetti asumió la conducción del conjunto y se convirtió en su capitán y principal figura pública. La prensa sudamericana lo presentó como el «as italiano», la «estrella del conjunto», la «estrella indiscutible» y el «imán del espectáculo»; cuando murió en 1969, fue recordado en un titular como el «jefe de los volantes suicidas».

Grandinetti conducía el automóvil número 1 y realizaba algunas de las pruebas de mayor riesgo del espectáculo, en particular el salto de automóvil de rampa a rampa. Junto con él, Horacio Guillermo «Willy» Turner fue otra de las figuras centrales del equipo. Rompecoches reunía conducción de precisión, saltos, vuelcos controlados, automóviles sobre dos ruedas, barreras de fuego, motocicletas, carreras tipo stock car, acrobacias y números cómicos; el programa conservado muestra que las presentaciones estaban construidas como funciones completas y progresivas, no como una simple sucesión de choques.

Denominaciones

La compañía utilizó distintos nombres según la época, la gira y la forma en que era anunciada. En programas, avisos y crónicas aparecen Auto Red Devil's, Red Devils, Rompecoches, Suicidas del Volante, Circo de la Muerte y Diablos Rojos del Volante. Un testimonio publicado décadas después por El Gráfico recordó a la troupe indistintamente como Rompecoches y Red Devils, y describió a sus integrantes como especialistas que hacían volar automóviles, provocaban trompos y enseñaban técnicas de conducción a quienes se acercaban al espectáculo.

Historia

miniatura|derecha|Integrantes y figuras de Rompecoches en material de época.

Antecedentes, Al Red y formación de la compañía

Rompecoches se inscribió en la tradición de los thrill shows automovilísticos estadounidenses, espectáculos que combinaban conducción de precisión, saltos, choques preparados y pruebas deliberadamente peligrosas. Una de sus figuras más conocidas fue Joie Chitwood, antiguo piloto de competición que organizó un espectáculo itinerante de gran difusión en Estados Unidos. Un programa histórico de la propia compañía cuenta que Al Red comenzó a trabajar con automóviles Ford dentro de ese ambiente hacia 1950 y que en 1953 formó Auto Red Devil's; una entrevista periodística al propio Rojo relataba igualmente que, después de una etapa en Estados Unidos, se había incorporado al espectáculo de Chitwood antes de crear su propio equipo.

Al Red no era únicamente uno de los hombres al volante. Las fuentes lo presentan como capitán, responsable técnico y organizador del espectáculo: intervenía en la preparación de los vehículos, las pruebas, la selección de los integrantes y la formación del equipo. Auto Red Devil's inició después una extensa etapa de giras por Panamá, Puerto Rico, Cuba, Venezuela, Nicaragua y Costa Rica, hasta instalar parte importante de su actividad en Argentina. Según la documentación de la compañía, debutó allí en 1956 en el estadio de San Lorenzo de Almagro, regresó en 1958 al estadio de Ferro Carril Oeste y desde 1959 comenzó a recorrer ciudades del interior e incorporar nuevos integrantes argentinos.

Durante la primera mitad de los años sesenta la compañía continuó ampliando su radio de acción. El mismo programa registra actuaciones en Ecuador en 1961 y Colombia en 1962, y menciona posteriormente una campaña organizada para recorrer unas 150 ciudades argentinas. En el transcurso de esa etapa Al Red sufrió un grave accidente en Ferro Carril Oeste; aunque inicialmente continuó vinculado al equipo, las fuentes históricas de Rompecoches sitúan su muerte poco después y la sucesión del mando en Enzo Grandinetti.

La etapa de Enzo Grandinetti

miniatura|derecha|Enzo Grandinetti, capitán de Rompecoches.

Enzo Grandinetti era italiano y había llegado a Argentina después de la Segunda Guerra Mundial. Las crónicas de la época construyeron alrededor de él una biografía particularmente aventurera: Estampa, revista del diario peruano Expreso, lo presentó como antiguo miembro de unidades motorizadas del Ejército italiano y piloto de combate, relató su captura durante la guerra y una posterior evasión, y afirmó que se radicó en Argentina en 1949. Siete años después, según esa misma reconstrucción, se incorporó al Circo de la Muerte, donde el artículo lo describía como la «estrella indiscutible» y el «imán del espectáculo».

Su importancia dentro de la compañía no se limitaba a realizar maniobras. Los programas lo situaban junto a Willy Turner entre las dos «figuras estelares» del conjunto, mientras que las crónicas posteriores lo muestran como capitán, portavoz y responsable del equipo durante las giras. En Chile, una crónica de enero de 1968 lo identificó, a los 46 años, como capitán y «estrella del conjunto»; pocos días antes, La Nación de Santiago había anunciado seis pilotos «capitaneados por el “as italiano” Enzo Grandinetti».

El automóvil número 1 y el Gran Salto

miniatura|izquierda|El coche número 1 de Grandinetti durante un salto de rampa a rampa en Chile.

Grandinetti conducía el automóvil número 1. Una de sus pruebas características era el denominado Gran Salto: el coche tomaba velocidad, ascendía por una rampa, quedaba completamente suspendido en el aire y debía caer sobre una segunda rampa de dimensiones apenas superiores a la trocha del vehículo. Una fotografía publicada durante la gira chilena de 1968, bajo el título «Coche en el aire», identificaba expresamente el vehículo suspendido como el número 1 de Grandinetti; los programas de la compañía colocaban el salto de rampa a rampa entre los números culminantes de cada función.

El lenguaje de la prensa de aquellos años acompañaba deliberadamente el carácter extremo de las exhibiciones. En Perú se hablaba de Grandinetti como «estrella indiscutible» e «imán del espectáculo»; en Chile era el «as italiano» o la «estrella del conjunto». Más allá de esos calificativos promocionales, las fuentes coinciden en asignarle el liderazgo efectivo de la troupe durante su última etapa y en presentarlo como uno de los ejecutantes de sus pruebas de mayor riesgo.

Willy Turner

Horacio Guillermo «Willy» Turner fue piloto, mecánico y una de las principales figuras de Rompecoches. El programa de la compañía lo colocaba, junto con Grandinetti, entre sus «figuras estelares», y las fuentes de época lo muestran participando tanto en maniobras automovilísticas como en pruebas con motocicletas. En una demostración realizada en la avenida Arequipa de Lima, por ejemplo, Estampa relató cómo Turner subió un automóvil a una rampa a unos 70 km/h, lo volcó deliberadamente y consiguió devolverlo después a su posición normal ante el público.

Tras la etapa de Rompecoches, Turner trasladó esa experiencia al cine y, sobre todo, a la publicidad automotriz argentina. Su hijo recordó posteriormente que en la compañía hacía circular automóviles sobre dos ruedas y atravesaba aros de fuego en motocicleta. Turner participó luego en algunos de los comerciales automovilísticos más conocidos de las décadas de 1970 y 1980 y murió el 30 de abril de 1984 mientras se filmaba una publicidad de un Ford Sierra en Barreal, San Juan.

El espectáculo

miniatura|derecha|Una de las pruebas con fuego de Rompecoches.

Rompecoches estaba organizado como una función de aproximadamente dos horas cuya intensidad aumentaba de manera progresiva. El espectáculo comenzaba con el desfile de los integrantes y sus vehículos, seguía con trompos en marcha atrás y ejercicios de «alta escuela» con varios coches y avanzaba después hacia las pruebas de fuego, el Ariete Humano, los saltos de motocicleta y los vuelcos medidos. Hacia el final aparecían la carrera stock car, descrita en el programa como «vale todo», y el Gran Salto de automóvil de una rampa a otra. Entre las pruebas de riesgo se intercalaban números de acróbatas y payasos para cambiar el ritmo de la función y aliviar la tensión del público.

El fuego era uno de los recursos visuales recurrentes. Algunos automóviles atravesaban barreras o columnas encendidas y el programa incluía también pruebas semejantes con motocicletas; una crónica chilena señalaba que para determinados números se retiraban parabrisas y ventanillas, mientras restos encendidos podían quedar adheridos a la carrocería o al cuerpo del conductor. En el Ariete Humano, un integrante se colocaba sobre el capó mientras el automóvil embestía una barrera; una fotografía de la gira de 1968 muestra a José Rovito desempeñando ese papel sobre un coche conducido por Oscar Prado.

El vuelco deliberado era otra de las especialidades. Algunas crónicas describían maniobras realizadas alrededor de los 80 km/h y el programa oficial reservaba un número específico al «vuelco medido». Las motocicletas, por su parte, saltaban sobre automóviles, atravesaban fuego o se cruzaban en el aire, de manera que las distintas disciplinas compartían una misma lógica: convertir el dominio técnico de la máquina en un espectáculo cuya apariencia fuera la de un accidente inminente.

Los números cómicos estaban a cargo de payasos a los que la compañía llamaba tonys. En la publicidad de la gira chilena de 1968 aparecían Zapatín, Chocolate, Tonguito, Tachuela y Canarito. Una nota periodística explicó que su intervención servía para aflojar la tensión que las pruebas de riesgo producían en las tribunas: la comedia era, por lo tanto, parte deliberada de la estructura del espectáculo y no un agregado separado de la función.

Programa documentado

Un programa completo conservado en el archivo enumera veinte números:

N.º Número 1 Desfile e introducción con cambio de posición sobre la marcha y presentación de los pilotos y sus máquinas 2 Presentación de acróbatas y payasos 3 Trompo marcha atrás con automóvil 4 Alta escuela con dos coches 5 Alta escuela con cinco coches 6 Barrera de fuego con automóvil 7 Ariete humano 8 Tobogán al infierno 9 Tobogán al infierno con payasos 10 Sky bajo 11 Barrera de fuego con motocicleta 12 Barrera de fuego con motocicleta y payaso 13 Sky alto 14 Salto de motocicleta sobre tres automóviles 15 Salto de motocicleta al vacío con cruce de motocicleta 16 Salto de motocicleta con barrera de fuego 17 Vuelco medido con automóvil 18 Carrera Stock-Car («vale todo») 19 Salto de rampa a rampa con automóvil 20 Desfile y saludo final de toda la compañía

Integrantes y colaboradores

La composición de Rompecoches fue cambiando durante sus años de actividad. Los programas, avisos y reportajes conservados permiten documentar una formación mucho más amplia que la de sus figuras principales: