El asesinato de Natalie McNally ocurrió en su casa en Lurgan (Irlanda del Norte) a manos de su novio, Stephen McCullagh, quien inicialmente afirmó haber estado transmitiendo en vivo en su canal de YouTube en el momento del suceso. Las circunstancias en que se produjo la muerte generó una gran preocupación en la opinión pública de Irlanda del Norte.
El crimen En agosto de 2022, Natalie McNally se puso en contacto por primera vez con Stephen McCullagh a través de la aplicación de citas en línea Bumble y pronto iniciaron una relación sentimental. En noviembre de 2022, McNally reveló a su familia que estaba embarazada y que McCullagh iba a ser el padre del hijo. La noche del 19 de diciembre de 2022, alrededor de las 10:00 p.m., fue requerida la presencia del Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI) en una casa de Silverwood Green en Lurgan donde fue hallada muerta Natalie McNally. La autopsia posterior reveló que McNally, embarazada de 15 semanas en ese momento, había sido apuñalada y golpeada, y presentaba varias fracturas faciales y roturas en el cuello. Los detectives no encontraron señales de entrada forzada en la propiedad, lo que sugería que la víctima conocía a su asesino y le había permitido entrar en su casa. En un principio se detuvo en el lugar de los hechos a un hombre de 32 años, que fue puesto en libertad al día siguiente tras ser descartado como sospechoso.
La investigación Los detectives que investigaron la muerte de McNally establecieron que tras haber estado viendo el final de la Copa Mundial de la FIFA 2022 con sus padres en Craigavon, regresó a su casa en Lurgan en algún momento después de las 5 de la tarde. Revisadas las grabaciones de las cámaras de seguridad locales, la policía mostró imágenes de una persona que actuaba de forma sospechosa cerca de la vivienda el día en que fue vista con vida por última vez. Las imágenes mostraban a un hombre con una mochila, que los detectives creyeron que era el asesino, entrando a Silverwood Green a las 8:52 p. m. del 18 de diciembre de 2022 y saliendo nuevamente a las 9:30 p. m. El 31 de enero de 2023, el PSNI difundió que había vuelto a arrestar al hombre inicialmente detenido bajo sospecha del asesinato de McNally.
El 2 de febrero de 2023, Stephen McCullagh, de 32 años y residente de Woodland Gardens en Lisburn, fue acusado en el Tribunal de Magistrados de Lisburn del asesinato de McNally. McCullagh había sido arrestado poco después de su muerte, pero fue descartado como sospechoso por tener la coartada de haber estado seis horas de él jugando Grand Theft Auto: Vice City en su canal de YouTube la noche en cuestión. El posterior análisis forense de sus dispositivos digitales determinó que la "transmisión en directo" había sido grabada y emitida como si fuera tal. Los detectives observaron que McCullagh declaró al comienzo del video que no podía participar en el chat en vivo con sus 37.000 suscriptores debido a "problemas técnicos", y que hizo referencia repetidamente a la supuesta hora actual a lo largo de la grabación, lo que los investigadores creyeron que era un intento de reforzar la cronología de su coartada.
El inspector jefe de detectives del PSNI, Neil McGuinness, declaró ante el tribunal que McCullagh había admitido durante los interrogatorios que el vídeo lo había grabado el 14 de diciembre de 2022. McGuinness también dijo que, tras haber sido descartado como sospechoso, McCullagh se negó a cooperar en algunos aspectos de la investigación, como la descripción la escena cuando llegó a la propiedad antes de que entraran los paramédicos. Además, afirmó ante el tribunal que tanto las imágenes de las cámaras de seguridad, como las declaraciones de un taxista y la inactividad del teléfono móvil de McCullagh entre las 6 p.m. y las 11:16 p.m. de la noche de la muerte de McNally lo vinculaban con el asesinato. El juez de distrito Watters le denegó la libertad bajo fianza y ordenó su detención preventiva en espera del juicio.
Diligencias previas Durante el procedimiento de diligencias previas, el 17 de febrero de 2023 la defensa de McCullagh argumentó que la acusación de asesinatose basaba en una inconsistencia relacionada con la transmisión en directo de un videojuego. Los abogados defensores declararon que McCullagh, quien negó haber asesinado a McNally, aceptó que el video en su canal de YouTube había sido grabado, pero sostuvo que había estado bebiendo en casa el día en cuestión y se había quedado dormido alrededor del momento del asesinato.
El 6 de marzo de 2023, durante una solicitud de libertad bajo fianza en el Tribunal Superior de Belfast, la abogada de la fiscalía Natalie Pinkerton instó al tribunal a denegar la fianza, afirmando que se había establecido un caso, a primera vista (prima facie), "sólido y convincente" y que McCullagh había demostrado una premeditación y un engaño significativos al construir una elaborada farsa de transmisión en vivo de una sesión de juego de Xbox para crear una coartada. Pinkerton declaró ante el tribunal que las imágenes de las cámaras de seguridad de un autobús en Dunmurry con destino a Lurgan, mostraban a un individuo enmascarado que coincidía con la descripción física de McCullagh. Poco después, un taxista recogió a un pasajero frente al bar Fa Joe's en Carnegie Street y lo llevó a la casa de McCullagh en Lisburn. Posteriormente, durante una rueda de reconocimiento policial, el conductor identificó al hombre como McCullagh. Pinkerton señaló además que, durante la sesión de juego, McCullagh había seleccionado deliberadamente una misión secundaria opcional titulada «Waste the Wife» (Atacar la Esposa), en la que el jugador debe matar a una mujer y simular que la muerte fue un accidente. La fiscalía argumentó que esto pretendía ser una especie de «mensaje oculto» para burlarse de la familia de McNally. Los abogados defensores sostuvieron que el caso contra su cliente era totalmente circunstancial y que la coincidencia entre el momento de la misión y la hora estimada de la muerte de McNally era una trágica casualidad.
Por su parte, McCullagh declaró ante el tribunal que fue a la casa de McNally al día siguiente, alertó a la policía sobre su muerte y sugirió a los agentes que una expareja la había estado acosando las semanas previas, añadiendo que «el verdadero asesino de Natalie» había creado deliberadamente un rastro de pruebas circunstanciales para incriminarlo en su asesinato. La jueza Siobhán Keegan rechazó la libertad bajo fianza. El 12 de enero de 2024, McCullagh se declaró formalmente inocente del asesinato de McNally.
El 20 de septiembre de 2024, se le volvió a denegar la libertad bajo fianza, y el juez O'Hara citó el riesgo de interferencia con los testigos como motivo para mantenerlo en prisión preventiva en HMP Maghaberry. El 3 de noviembre de 2025, el abogado defensor de McCullagh, John Kearney, solicitó con éxito un aplazamiento del juicio por asesinato después de que se revelaran cientos de nuevos documentos durante la revisión de las pruebas previas al juicio. El juez O'Hara concedió el aplazamiento tras escuchar que podrían transferirse a la defensa hasta 30.000 páginas de material adicional. El Juicio El 16 de febrero de 2026, un jurado compuesto por seis hombres y seis mujeres prestó juramento ante el juez Patrick Kinney en el Tribunal de la Corona de Belfast para el juicio de McCullagh, acusado del asesinato de Natalie McNally. En relación con la cobertura mediática previa, el juez Kinney instruyó al jurado que debía decidir el caso basándose únicamente en las pruebas presentadas en el tribunal y les advirtió que no realizaran ninguna investigación independiente. También informó que se esperaba que el proceso durara alrededor de cinco semanas. El Servicio de la Fiscalía Pública describiría más tarde el caso como sin precedentes en la historia jurídica de Irlanda del Norte debido a "la premeditación, los niveles de engaño y ocultamiento, y realmente la extraordinaria cantidad de planificación para matar a esta joven".
Primeras declaraciones El 23 de febrero, el fiscal Charles MacCreanor KC informó al jurado de que McCullagh había realizado una llamada al 999 desde la casa de McNally en Lurgan alrededor de las 10 p. m. del lunes 19 de diciembre de 2022, cuya grabación se reprodujo en el tribunal. La policía y los paramédicos que llegaron al lugar encontraron a McNally tendida sobre un charco de sangre, mientras que McCullagh, visiblemente angustiado, intentaba practicarle una RCP. McNally tenía tres puñaladas en el cuello y laceraciones adicionales en la parte superior de la cabeza, mientras que un examen posterior determinó que la compresión manual del cuello también había contribuido a su muerte. Según la fiscalía, McNally estaba embarazada de 15 semanas en ese momento y McCullagh era el padre. La hora estimada de la muerte fue entre las 8:50 p. m. y las 9:30 p. m. del domingo 18 de diciembre. La fiscalía afirmó que el asesinato fue «planeado, calculado y premeditado», que McCullagh fue el único autor y que después «fingió» para ocultar su participación. El Tribunal sostuvo que McCullagh se había trasladado desde su casa en Lisburn hasta Lurgan en transporte público y que se había cambiado de ropa y aspecto para evitar ser detectado.
Testimonios El paramédico Graham Thompson testificó que fue el primero en llegar al lugar de los hechos y observó que las manos y los labios de McNally estaban azules. La agente Archibald del PSNI declaró que al llegar a la casa había un olor fétido; el agente Feeley del PSNI afirmó haber encontrado un cuchillo a pocos metros del cuerpo de McNally en el salón, donde había sangre en el suelo y en las paredes. El patólogo estatal Dr. James Lyness testificó que realizó el examen post mortem, documentando docenas de lesiones en la parte superior del cuerpo de McNally, heridas de arma blanca, lesiones por estrangulamiento, laceraciones y moretones. Aunque el Dr. Lyness no pudo identificar una única causa definitiva de muerte, concluyó que tanto las puñaladas como las lesiones por compresión del cuello podrían haber sido fatales por sí solas y que McNally había sufrido una «agresión prolongada». La fiscalía también leyó mensajes de WhatsApp intercambiados entre McNally y McCullagh, incluido un mensaje a las 5:57 p. m. en el que McCullagh decía estar a punto de comenzar una transmisión en vivo en YouTube, así como secuencias del video, titulado The Violent Night Christmas Live Gaming Stream, en las que McCullagh hablaba repetidamente de los problemas técnicos que le impidieron participar en el chat en vivo de Youtube. El detective Matthews, de la unidad de delitos cibernéticos del PSNI, declaró ante el tribunal que el material recuperado del ordenador de McCullagh demostraba que el vídeo emitido el 18 de diciembre no se había transmitido en directo. Según explicó, el software de transmisión OBS Studio no mostraba ninguna actividad en segundo plano durante las pausas del programa, algo que no habría sido posible durante una transmisión en directo real. Según su testimonio, se creó una única grabación de seis horas el 14 de diciembre, se guardó en la madrugada del 15 de diciembre y luego se eliminó manualmente poco después de la medianoche del 19 de diciembre. Añadió que el análisis análisis forense digital no mostró ninguna interacción del usuario con la computadora en ningún momento entre las 6 p. m. del 18 de diciembre y las 12:05 a. m. del 19 de diciembre, lo que indica además que la transmisión no pudo haberse producido en tiempo real.