es una película de comedia satírica japonesa de 1961 dirigida por Shōhei Imamura. La película retrata el comercio en el mercado negro entre el ejército estadounidense y los bajos fondos locales de Yokosuka.
Sinopsis La película se centra en Kinta, miembro de la yakuza Himori y encargado de la distribución de carne de cerdo de la banda, y en su novia Haruko, quien trabaja en un bar. Se muestra a Kinta trabajando con otros gánsteres: golpeando a un comerciante local que atiende a estadounidenses y pagando a los empleados de la granja porcina. Cuando Kinta va a visitar a Haruko por la tarde, ella se marcha sin dirigirle la palabra; más tarde, Kinta se entera a través de la hermana de ella de que Haruko ha aceptado 30 000 yenes por salir con un marinero (y de que su madre ya se ha gastado el dinero). Haruko regresa junto a Kinta esa misma noche, aunque él se muestra molesto por lo ocurrido anteriormente. Ella le confiesa que está embarazada y le expresa su preocupación por el trabajo que él desempeña.
Otro gánster llama a Kinta a primera hora de la mañana y ambos se dirigen en una pequeña embarcación hacia un barco más grande; allí cargan el cadáver de un hombre que se había enemistado con la banda para que ellos se deshagan de él. Uno de los otros gánsteres pregunta a Kinta si está dispuesto a asumir la culpa del crimen (haciendo de chivo expiatorio), a lo que él accede a regañadientes. Haruko se somete a un aborto y el médico le cobra un extra a Kinta, sabiendo que la yakuza tiene dinero. Pocos días después, el cadáver del barco aparece en el muelle y es hallado por el padre de Kinta. Kinta y su jefe esconden el cuerpo antes de que el padre regrese con la policía; sin embargo, el padre nota que Kinta tiene los pies sucios y deduce que fue él quien ocultó el cadáver, lo que desencadena una pelea. Haruko insta a Kinta a abandonar la banda y huir con ella, pero él se niega porque no quiere convertirse en un «esclavo asalariado».
Mientras tanto, a uno de los gánsteres, Ohachi, se le encarga deshacerse del cadáver enterrándolo en la granja de cerdos. Tetsuji, el jefe de Kinta, se enfurece con los otros gánsteres al descubrir que habían planeado convertir a Kinta en el chivo expiatorio sin consultarle; además, se revela que el «gran jefe», Himori, alberga ciertas dudas sobre Tetsuji. El jefe organiza una celebración en la que beben, juegan y cocinan uno de los cerdos. Mientras comen, Ohachi confiesa que le dio pereza enterrar el cadáver, por lo que simplemente lo hirvió y lo mezcló con el pienso de los cerdos, provocando el asco de los demás. Tetsuji, que ya estaba enfermo, empeora tanto que debe ser hospitalizado. Kinta se entera de que a su jefe solo le quedan tres días de vida, información que Tetsuji le obliga a revelar. Desolado, Tetsuji paga a un gánster llamado Wang para que acabe con su vida en algún momento futuro.
Haruko, cada vez más frustrada con Kinta, va a una fiesta con marineros para emborracharse. Se la ve en un hotel con tres estadounidenses, todos ellos ruidosos y ebrios. En un momento de lucidez, intenta marcharse, pero los marineros la detienen y la violan. Más tarde, Haruko intenta escapar con el dinero de los estadounidenses, pero es atrapada y encarcelada. Al día siguiente, su familia la recoge y ella acepta convertirse en la amante del estadounidense, tal como deseaba su madre. Mientras tanto, la banda de Himori se desmorona por problemas económicos. Kinta y otros gánsteres acuerdan cargar los cerdos en camiones esa misma noche y quedarse con el dinero. Kinta va a esperar a la granja de cerdos y se encuentra con Haruko; ambos acuerdan huir juntos una vez que él venda los animales. Por la noche, Himori llega antes que los amigos de Kinta y carga los cerdos en sus propios camiones; además, golpea a Kinta y lo sube a uno de los vehículos. Los amigos de Kinta llegan a tiempo para ver a Himori marcharse y lo siguen hasta el centro de la ciudad. Himori y los amigos de Kinta llegan a un acuerdo y deciden, una vez más, convertir a Kinta en el chivo expiatorio. Sin embargo, esta vez Kinta se niega y utiliza un rifle que había encontrado antes en el camión para ahuyentar a los otros gánsteres. Aparece Tetsuji, quien poco antes había descubierto que hubo un error médico y que solo padecía una úlcera leve, y también llega Wang, lo que provoca la huida de Tetsuji; no obstante, este no corre peligro, ya que Wang descubrió que le habían pagado con dinero falso y, por lo tanto, no mataría al jefe.
Kinta ordena a los conductores de los camiones que liberen a todos los cerdos. Uno de los gánsteres dispara a Kinta; tras devolver el fuego, los cerdos, aterrorizados, se lanzan en estampida, provocando finalmente la muerte de los miembros restantes de la banda de Himori. Haruko, que había quedado en encontrarse con Kinta en la estación de tren, se entera de que hay un enfrentamiento interno de la yakuza en el centro. Corre hacia allí, pero solo encuentra el cadáver de Kinta, fallecido a causa de la herida de bala. Días después, la familia de Haruko está convencida de que todo lo relacionado con Estados Unidos le reportará grandes beneficios a ella y, por extensión, a la familia, dado que es una mujer vivaz y atractiva. Su familia la ayuda a prepararse para marcharse con Gordon, el empresario y militar estadounidense. Sin embargo, ella cambia de opinión y parte para reunirse con su tío, quien tiene un trabajo para ella en Kawasaki. La despedida es emotiva y ella llora. En la escena final, mientras se quita el maquillaje y el lápiz labial y se aleja caminando por la orilla del mar, un portaaviones estadounidense llega al puerto; un grupo de jóvenes japonesas baja apresuradamente de un autobús y comienza a saludar con entusiasmo a los marineros que desembarcan. Ella pasa junto a ellas y sube al tren que la llevará fuera de la ciudad.
Reparto
Producción En los años de la posguerra, el propio Imamura se había dedicado al mercado negro. Para la película, Imamura llevó a cabo una exhaustiva labor de investigación y pasó tiempo con gánsteres, en quienes percibió una forma singular de orgullo y libertad. Estos se burlaban de él porque trabajaba mucho pero no tenía mucho dinero. Inicialmente, Imamura quería contar con 1500 cerdos para la escena culminante del filme, pero tuvo que conformarse con 400 debido a limitaciones presupuestarias. A causa de la naturaleza polémica de Cerdos y acorazados y de que Imamura había excedido los plazos y costes de producción, el estudio Nikkatsu le prohibió dirigir durante dos años; periodo que él aprovechó para escribir guiones.
Recepción y premiaciones Cerdos y acorazados ganó el premio Blue Ribbon a la mejor película en 1961.
En su crítica de 1986, Kevin Thomas del Los Angeles Times describió la trama como compleja pero con un mensaje sencillo, una advertencia sobre el imperialismo cultural, y calificó el clímax de hilarante y único. También en 1986, Vincent Canby de The New York Times elogió el clímax y describió la película en su conjunto como «refrescantemente irreverente». John Berra, en un artículo para Electric Sheep Magazine, definió el filme como una «mordaz sátira social» y una obra «cruelmente entretenida».
Referencias
Categoría:Películas satíricas de Japón