María Antonia Díez de Medina y Ulloa (1758 – abril de 1785) fue una aristócrata criolla miembro de una de las familias terratenientes más influyentes del Virreinato del Perú. Es conocida principalmente en la historiografía colonial por ser la madre de Vicenta Juaristi Eguino, una de las máximas heroínas de la Independencia de Bolivia.

Biografía Nació en la ciudad de La Paz en 1758. Fue hija legítima de don Francisco Tadeo Díez de Medina y Mena (1719–1803) y de doña Antonia de Ulloa y Solís Astorga (1735–1783). Su padre fue uno de los personajes más poderosos de la sociedad paceña de finales del siglo XVIII y llegó a reunir un considerable patrimonio rural. Según María Luisa Soux, poseía 15 fincas distribuidas entre el altiplano, los valles y los Yungas, y su fortuna ascendía a 432 039 pesos. Las fuentes históricas distinguen a Francisco Tadeo Díez de Medina y Mena de otro miembro de la familia, Francisco Tadeo Díez de Medina y Vidangos, quien fue jurista y posteriormente oidor de la Real Audiencia de Chile. La historiadora María Eugenia del Valle de Siles señaló que Nicanor Aranzaes confundió en su obra a ambos personajes, por lo que los datos relativos a los cargos públicos atribuidos a los Díez de Medina deben examinarse con cautela. Debido a este notable linaje, María Antonia creció en la imponente residencia virreinal colindante a la Plaza Mayor, edificada por su padre en 1768 y conocida históricamente en la arquitectura paceña actual como la Villa de París.

El 29 de abril de 1784 contrajo matrimonio en la Catedral de La Paz con el comerciante español de origen vasco Francisco Javier Juaristi Eguino Urquiza (1753–1800). Fruto de esta unión nacieron dos hijos: Pedro y Vicenta.

Trágicamente, en abril de 1785, María Antonia falleció a los 27 años de edad debido a severas complicaciones postparto tras dar a luz a su hija Vicenta. Su fallecimiento ocurrió mientras su esposo se encontraba fuera de la ciudad por motivos de negocios, dejando a sus dos hijos a temprana edad bajo el cuidado directo de su padre.

Ascendencia y linaje Por línea paterna, María Antonia pertenecía a la familia Díez de Medina, una de las familias prominentes de la sociedad paceña durante el período colonial. Nicanor Aranzaes relacionó una rama de esta familia con el capitán y conquistador español Mancio Serra de Leguizamón (1515–1589), uno de los primeros encomenderos del Cuzco. En su obra de 1915, Aranzaes señala que Pablo Díez de Medina, natural de Madrid, llegó al Perú en 1620 y presentó sus ejecutorias ante la Real Audiencia de Lima, donde fue reconocido como hidalgo. Asimismo, indica que Pablo Díez de Medina contrajo matrimonio con Luisa Romero de Saravia, a quien identifica como bisnieta de Mancio de Leguizamón.

Esta ascendencia vinculaba a los Díez de Medina con antiguos linajes de origen peninsular establecidos en el Virreinato del Perú. Sin embargo, la genealogía debe tratarse con cautela, ya que las fuentes históricas presentan homónimos y confusiones entre distintos miembros de la familia. María Eugenia del Valle de Siles señaló, en particular, errores de identificación en la obra de Aranzaes al distinguir entre Francisco Tadeo Díez de Medina y Vidangos y Tadeo Díez de Medina y Mena.

Legado financiero en la Revolución A través del inmenso patrimonio de su rama familiar y la posterior herencia de su esposo, se consolidaron los extensos bienes (que incluían propiedades de la Villa de París, haciendas en los Yungas, Río Abajo y el Altiplano, así como el Tambo Quirquincho en el centro paceño) que su hija Vicenta Juaristi Eguino utilizaría décadas más tarde de forma íntegra para financiar las cajas revolucionarias criollas y las reuniones clandestinas de la independencia altoperuana.

Referencias

Bibliografía Aranzaes, Nicanor (1915). Diccionario histórico del departamento de La Paz: expedientes matrimoniales y notariales coloniales. J.M. Gamarra.

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