La Campaña civilista fue la campanha eleitoral a la presidencia de Brasil que se dio en 1910, durante la Primera República. Fue el nombre que se le dio a la campaña del candidato Rui Barbosa acompañado por Albuquerque Lins, presidente del estado de São Paulo, como candidato a vicepresidente. El nombre de "civilista" se le dio porque defendía la candidatura de un civil al contrario de la candidatura de un militar como era su oponente, el mariscal Hermes da Fonseca, apoyado por el entonces presidente de la república, Nilo Peçanha y quien sería elegido presidente en las elecciones de 1910.
Esta elección marcó una ruptura de la Política de los Estados y de la política del café con leche, dejando a los estados de São Paulo y Minas Gerais en campos opuestos.
Contexto El 15 de noviembre de 1889, se proclamó la república y se instaló la Primera República Brasileña. Con el fin de la República de la Espada en 1894, se estableció la política del café con leche según la cual la presidencia debía alternar entre políticos de los estados de Minas Gerais e São Paulo. En 1908, el presidente Afonso Pena mostraba su inclinación a apoyar la candidatura de João Pinheiro, presidente de Minas Gerais quien falleció antes de la elección lo que llevó a que el presidente apoyara a su ministro de hacienda Davi Campista. Al fallecer Pena, su vicepresidente Nilo Peçanha asumió el cargo y decidió apoyar al militar Hermes da Fonseca. Los paulistas estuvieron en contra de la candidatura de Fonseca y eligieron como candidato al abogado baiano Rui Barbosa con la intención de conseguir el apoyo de las oligarquías nordestinas.
De un lado habían partidarios de Hermes da Fonseca así como grupos dominantes de Minas Gerais, Río Grande del Sur y todos los otros estados (con excepción de São Paulo, Bahía y Río de Janeiro) y militares. Del otro, partidarios de Rui Barbosa así como los partidos gobiernistas de São Paulo y Bahía, llamados "civilistas". Nunca se había establecido una dinámica electoral con una fuerza política tan grande en la historia de república.
La campaña Rui presentó su candidatura por el Partido Republicano Paulista. Con el propósito de alejarse al máximo de la imagen autoritaria y problemática de la República de la Espada y también resaltando que él era un civil y no un militar, la campaña fue nombrada como "campaña civilista". Tenía como principal objetivo romper con la supremacía militar que ejercía fuerte influencia en el estado y dar mayor poder a la población brasileña al contrario de los "Barones de la república".
El día 15 de enero de 1910, Rui barbosa presentó su programa de gobierno en el Teatro Politeama, enalteciendo al pueblo baiano.
Aunque el candidato había logrado el apoyo de los grandes hacendados paulistas, su campaña buscaba conquistar el electorado urbano a través de un programa de gobierno que modernizaba la economía del país. En sus discursos, usaba como ejemplo países avanzados como una forma de atraer a los electores y avisaba a la población sobre el peligro de una inserción militar en Brasil. Era la primera vez que un candidato a la presidencia viajaba por el país haciendo campaña electoral. A pesar de tener 60 años y con una salud frágil, Rui estaba muy empeñado en realizar su campaña.
Innovación de la campaña presidencial La campaña de Rui Barbosa se caracterizó por la relación cercana con la población y la realización de intensos mítines, que eran hechos en escenarios improvisados. Rui viajó por barco, carreta de caballos y tren por Bahía, São Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro en una época que no había carros ni aviones. Modernizó carteles, distribuyó imágenes impresas de santos como divulgación e hizo caminatas por las calles, siendo recibido con aplausos y fuegos artificiales. Y todo fue organizado y planeado por él. Rui innovó el modo de hacer campaña política y por eso fue considerado como el nuevo modelo de candidato político.
La diferencia de la campaña de Rui y de Hermes era evidente. Mientras Rui intentaba aproximarse a todos los sectores de la sociedad, desde la clase media hasta a los trabajadores, Hermes prefirió hacer encuentros privados y pocos mítines.
La derrota El 1° de marzo de 1910, la estrategia electoral de los coroneles benefició a la victoria de Hermes da Fonseca. El resultado dio votos para Hermes y para Rui, que tuvo más votos en centros urbanos como Río de Janeiro, São Paulo y Salvador. La victoria de Hermes marcó el regreso del militarismo a la presidencia después de 6 años de régimen civil.
El presidente electo fue acusado de fraude pero no se comprobó la denuncia. En opinión de Rui, fue un "robo" ya que sólo 35 secciones electorales de las 96 que había funcionaron. El presidente del Congreso, Quintino Bocaiúva, partidario de Rui Barbosa, no llegó a votar. Otro cuestionamiento fue que los analfabetos y las mujeres no pudieron votar. Aunque Rui consiguió más votos en las capitales, en el interior, el voto cantado y el poder de los "coroneles", una vez más, lograron su objetivo en las elecciones presidenciales. Referencias
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