Al-Qasr al-Sagir (árabe: القصر الصغير, «Alcázar Menor»), a veces castellanizado Alcazarseguir, fue un antiguo alcázar musulmán del en Arrixaca, un arrabal al norte de Murcia.Murcia Medieval. Red Murcia Integra Digital. Actualmente, el lugar es ocupado por el monasterio de Santa Clara la Real. Es uno de los edificios de mayor importancia histórica de la ciudad, ya que alberga restos del palacio árabe, que se encuentran entre los ejemplos más importantes del arte islámico en Murcia.

Dar as-Sugra thumb|250px|La flautista, un fragmento de un antiguo mocárabe encontrado en Dar as-Sugra representanto una mujer tocando un mizmar. El uso más antiguo conocido del sitio se remonta a un palacio construido antes de 1145, mencionado por primera vez en los registros históricos como Dār al-Ṣuḡrà (دار الصغرى; «La casa menor»). Era un palacio recreativo ubicado fuera de las murallas de la medina árabe de Murcia. Esta zona residencial tenía acceso al agua del canal de riego de la Acequia Mayor Aljufía, que discurre por el lado sur del monasterio.

Esta estructura almorávide tardía fue posteriormente renovada o reconstruida por Muhámmad ibn Mardanís durante su reinado (1147-1172), quien amplió sus dimensiones y añadió lujosos detalles. Tras la conquista almohade de Murcia en 1172, el edificio cayó en desuso. La evidencia arqueológica de su cúpula con mocárabes sugiere que sus pinturas fueron ocultadas debido a la ortodoxia religiosa almohade.

Al-Qasr al-Sagir Durante el reinado de Ibn Hud, entre 1228 y 1238, el palacio fue transformado en el Alcázar Menor, un nuevo palacio de recreo en la zona de Arrixaca. Era más pequeño que su predecesor, pero conservaba una notable grandeza artística.

El monasterio conserva en gran medida la estructura de Al-Qasr al-Sagir, lo que convierte sus restos en uno de los elementos arqueológicos más valiosos del complejo. La familia gobernante también poseía el Alcázar Mayor, la principal residencia real ubicada en la parte sur de la ciudad, cerca del río Segura.

Tras el asesinato de Ibn Hud y la firma del Tratado de Alcaraz, Murcia se convirtió en protectorado de la Corona de Castilla, conservando la autonomía de su población musulmana. En virtud del tratado, el Alcázar Mayor fue ocupado por una guarnición cristiana, convirtiendo al Alcázar Menor en la residencia principal de la familia real murciana encabezada por Ibn Hud al-Dawla.

Residencia de reyes cristianos Tras la represión de la revuelta mudéjar de 1264-1266 por Jaime I de Aragón, y la incorporación definitiva de Murcia al dominio castellano el 2 de febrero de 1266, el Alcázar Menor se convirtió en residencia real. Allí se alojaron figuras destacadas como Alfonso X de Castilla, Violante de Aragón y Jaime I de Aragón durante sus visitas al Reino de Murcia.

Durante este periodo, la finca del palacio, que incluía otras estructuras, baños, jardines y huertos, se subdividió entre varios beneficiarios reales. Esto dio lugar a propiedades separadas como el Real de la Reina y la finca del Infante Don Fernando. El rey Jaime I se alojó de nuevo en Murcia en 1274 en estas fincas.

Convento Anteriormente, algunas secciones del palacio ya habían sido cedidas a los franciscanos. Sin embargo, en 1365, Pedro I de Castilla donó sus aposentos reales a la abadesa Berenguela de Espín y a las Hermanas Clarisas, quienes lo poseen desde entonces.

En 1367, las monjas obtuvieron permiso del obispo Nicolás de Aguilar para convertir el palacio semiderruido en un convento. El antiguo patio musulmán se convirtió en el centro de la vida monástica, y poco a poco se fueron añadiendo arcadas y edificios adicionales.

Referencias

Bibliografía

Categoría:Murcia Categoría:Palacios desaparecidos de España