La vocalización palestinense, también conocida como puntuación palestinense, niqqud palestinense o vocalización de la Tierra de Israel (en hebreo: נִקּוּד אֶרֶץ־יִשְׂרְאֵלִי, niqqūḏ ʾereṣ-Yiśrəʾēlī), es un sistema extinto de signos diacríticos (niqqud) ideado por los masoretas de Jerusalén para añadir al texto consonántico de la Biblia hebrea y así indicar la calidad de las vocales, reflejando la tradición de pronunciación del hebreo de la Tierra de Israel. El sistema palestinense ya no se utiliza, habiendo sido suplantado por la vocalización tiberiana.

Historia y contexto

Origen y desarrollo

La vocalización palestinense refleja un dialecto hebreo de la región de Palestina (Tierra de Israel) que estuvo en uso aproximadamente entre los siglos y , mucho después de que el hebreo hubiera dejado de ser una lengua materna hacia el . Tras su desuso como lengua vernácula, los eruditos religiosos preservaron los distintos dialectos preexistentes; los estudiosos de la época señalaron que el hebreo aún se utilizaba para comunicarse (en hebreo: ) al menos hasta el en Tiberíades.

El sistema de escritura superlineal (con las marcas vocálicas encima de las consonantes) se introdujo por primera vez después de la conquista musulmana de Palestina en el . Se empleó principalmente con fines litúrgicos en textos poéticos complejos (piyyutim) y fue desplazado relativamente pronto por el sistema tiberiano clásico.

El hebreo palestinense era un dialecto distinto del hebreo samaritano, del hebreo registrado en los Rollos del Mar Muerto, del hebreo babilónico y del tiberiano. La pronunciación palestinense, que era cercana al arameo vernáculo, estaba mucho más extendida que la tiberiana, y presentaba muchas características propias del arameo. De hecho, el hebreo palestinense es el antecedente de todas las tradiciones modernas de pronunciación del hebreo, excepto la del hebreo yemení, que se basa en el hebreo babilónico. La puntuación tiberiana es empleada universalmente, pero el dialecto que la subyace se extinguió en el .

Debate sobre su origen: la referencia del Majzor Vitry

Un aspecto fundamental y debatido sobre la vocalización palestinense es la evidencia de su origen geográfico. Durante mucho tiempo, la principal prueba de su procedencia palestina fue una única referencia medieval: un pasaje del comentario de Rabí Jacob ben Samson al tratado de Avot en el Majzor Vitry, escrito en el norte de Francia en el . En este pasaje, Jacob ben Samson menciona el término "puntuación" (nikud) en relación con una tradición palestina.

Sin embargo, un examen renovado de este pasaje ha llevado a algunos estudiosos, como Jonathan Howard, a cuestionar esta interpretación. Howard sostiene que la invocación del término "puntuación" por parte de Jacob no se refiere en realidad a los signos de vocalización, sino a los signos de cantilación (acentuación musical), lo que socavaría la teoría de que la vocalización "palestinense" es, de hecho, palestina en su origen. Este debate subraya la complejidad de rastrear los orígenes de estos sistemas y la dependencia de fuentes medievales a veces ambiguas.

A pesar de esta controversia, el consenso académico general sigue aceptando que el sistema, tal como lo conocemos por los manuscritos, refleja una tradición de la Tierra de Israel, independientemente de la interpretación exacta del pasaje del Majzor Vitry.

El redescubrimiento en la Geniza de El Cairo

Todos los ejemplos conocidos de la vocalización palestinense provienen de la Geniza de El Cairo, un depósito de manuscritos y documentos judíos descubierto a finales del en la sinagoga de Fustat (El Cairo medieval). Aunque los estudiosos ya habían encontrado una referencia a este sistema en 1839 en el Majzor Vitry, fue el hallazgo de la Geniza lo que proporcionó los primeros testimonios físicos del sistema.

Los especímenes más antiguos de este método superlineal se conservan en manuscritos de vitela (pergamino) que llegaron a El Cairo. Estos fragmentos fueron depositados en la Geniza por refugiados judíos que huían de la Palestina cruzada a finales del siglo XI. Los fragmentos de este depósito, conocido como la Geniza de El Cairo, están representados principalmente en las Colecciones de la Geniza de la Biblioteca de la Universidad de Cambridge.

En particular, los piyyutim (poemas litúrgicos) palestinenses constituyen los textos más antiguos encontrados, los cuales datan de los siglos o y preceden a la mayoría de los fragmentos bíblicos conocidos con esta vocalización. Esto sugiere que el sistema se utilizó primero para textos litúrgicos y poéticos, y solo más tarde se aplicó a manuscritos bíblicos.

Relación con otros sistemas y cronología

La relación cronológica entre los sistemas palestinense y tiberiano es un tema de debate. Una opinión común entre los estudiosos es que el sistema palestinense precedió al tiberiano, pero que más tarde cayó bajo la influencia de este último, volviéndose más similar a la tradición tiberiana de la escuela de Aarón ben Moisés ben Asher. En esta visión, el sistema tiberiano, que era más completo y exacto, acabó desplazando al sistema palestinense, que era anterior y menos preciso.

Sin embargo, otros autores, como E. J. Revell, sostienen una postura diferente. Revell argumenta que el sistema palestinense no es anterior, sino que revela una forma del hebreo más desarrollada y, por lo tanto, posterior a la registrada por el sistema tiberiano. Según esta interpretación, el sistema palestinense reflejaría cambios fonológicos que ya se habían producido en el habla, mientras que el tiberiano habría conservado una pronunciación más arcaica. Esto explicaría, por ejemplo, la pérdida de distinciones vocálicas en el sistema palestinense.

Lo que sí parece claro es que los tres sistemas principales de vocalización (babilónico, palestinense y tiberiano) surgieron en el período comprendido entre los siglos y , y que el sistema tiberiano acabó imponiéndose como el estándar. El sistema palestinense se utilizó durante aproximadamente tres siglos, desde el hasta el , antes de ser definitivamente abandonado.

Descripción del sistema

miniatura|derecha|Ejemplo de vocalización palestinense: fragmento de la Geniza (Bod. Ms Heb. e. 30, fol. 48b) con Isaías 7:11-9:8 en escritura abreviada (serugin).

Características generales

Al igual que la vocalización babilónica, la vocalización palestinense se conoce como un sistema superlineal porque coloca los signos vocálicos encima de las letras consonánticas, a diferencia del sistema tiberiano, que los coloca tanto por encima como por debajo.

Una característica distintiva del sistema palestinense es que no posee un signo específico para la shewa vocálica. Donde el tiberiano tiene una shewa vocálica, los manuscritos palestinenses o bien dejan la letra sin vocal o añaden un signo de /a/ o /e/. Esta ausencia de un signo dedicado para la vocal reducida es una de las diferencias más notables con el sistema tiberiano.

Evolución de los signos

Diferentes manuscritos muestran variaciones sistemáticas significativas en la vocalización, lo que indica una evolución del sistema a lo largo del tiempo. Se observa un desarrollo progresivo hacia un sistema de escritura más diferenciado, que se acerca gradualmente al del hebreo tiberiano. Esta evolución se refleja en el número de grafemas utilizados.

Sistema temprano (seis grafemas): Los manuscritos más antiguos usan solo seis grafemas, reflejando una pronunciación con un sistema de cinco vocales, similar al hebreo sefardí contemporáneo:

Niqqud con ב 30px 30px 30px 30px 30px 30px Analógico tiberiano Patah, qamatz Segol, tzere Hiriq Holam Qubutz, shuruq Shva naʿ Valor /a/ /e/ /i/ /o/ /u/ /ə/

Sistema tardío (ocho grafemas): El sistema palestinense más comúnmente utilizado en los manuscritos posteriores emplea ocho grafemas, reflejando una diferenciación vocálica más detallada, en dirección al hebreo tiberiano:

Niqqud con ב 30px 30px 30px 30px 30px 30px 30px 30px Analógico tiberiano Patah Qamatz Segol Tzere Hiriq Holam Qubutz, shuruq Shva naʿ Valor /a/ /ɔ/ /ɛ/ /e/ /i/ /o/ /u/ /ə/

A pesar de esta evolución, la mayoría de los manuscritos palestinenses muestran intercambios frecuentes entre qamatz y patah, y entre tzere y segol, lo que indica que la distinción entre estas vocales no era tan rígida como en el sistema tiberiano. La shva se marca de múltiples maneras, sin un signo único y exclusivo para ella.

Características fonológicas

La pronunciación palestinense presenta rasgos distintivos que la separan de las tradiciones tiberiana y babilónica. Estos rasgos reflejan cambios fonológicos que la lengua había experimentado:

Qamatz hatuf: En sílabas cerradas átonas, la vocal procedente de una u original se pronuncia generalmente como /o/ en la pronunciación palestinense, a diferencia del /o/ tiberiano o del /u/ babilónico. /o/ y /u/: Constituyen fonemas separados. Sin embargo, en algunos casos aparece /o/ donde el tiberiano tiene /u/, principalmente en sílabas cerradas tónicas o átonas ante consonante doble. /e/ por /i/: En ciertos casos, principalmente en sílabas cerradas átonas, la vocalización palestinense puede reflejar /e/ donde el tiberiano tiene /i/. Shewa móvil: Donde el tiberiano tiene shewa móvil, a menudo se encuentran signos de /a/ o /e/ en la vocalización palestinense, lo que indica que la vocal reducida se había perdido o se había fusionado con otras vocales. Shewa ante yod y gutural: Aunque se refleja la regla tiberiana de que la shewa tiene calidad de hireq ante yod y la calidad de la vocal de la gutural ante gutural, esta última suele ignorarse, especialmente en los piyyutim.

Diversidad interna

Es importante destacar que no existe un único "sistema palestinense" uniforme. Los manuscritos con vocalización palestinense muestran una gran diversidad interna. De hecho, es difícil encontrar dos manuscritos que muestren exactamente el mismo sistema de vocalización. Esta diversidad contrasta fuertemente con la relativa uniformidad del sistema de Tiberíades.

E. J. Revell, en su obra fundamental Hebrew Texts with Palestinian Vocalization (1970), realizó una clasificación detallada de los manuscritos y propuso la existencia de once clases diferentes de vocalización palestinense, agrupadas en dos grandes grupos dialectales (Grupo A y Grupo B). Esta clasificación demuestra que el sistema no era monolítico, sino que reflejaba diferentes tradiciones locales y cronológicas.

Uso y aplicación

Textos litúrgicos y poéticos

El uso principal de la vocalización palestinense fue en textos litúrgicos y poéticos (piyyutim). De hecho, de los aproximadamente 150 fragmentos de manuscritos con vocalización palestinense encontrados en la Geniza, la gran mayoría corresponden a textos de poesía litúrgica, provenientes de alrededor de un centenar de manuscritos. En cambio, solo se han encontrado fragmentos de unos treinta manuscritos bíblicos con esta vocalización, y en ellos la vocalización es a menudo esporádica, limitándose en ocasiones solo a signos de cantilación.

Esto sugiere que el sistema palestinense se desarrolló y utilizó principalmente para la recitación de poesía litúrgica, donde la pronunciación correcta era crucial para la métrica y la rima, y solo secundariamente para la lectura de la Biblia.

El sistema palestinense-tiberiano

Un fenómeno relacionado es la vocalización palestinense-tiberiana. Este término se refiere a un tipo de vocalización que utilizaba los grafemas (signos) del sistema tiberiano para representar una tradición de pronunciación que no era la tiberiana, sino más cercana a la palestinense. En otras palabras, se "vestía" la pronunciación palestinense con los signos del sistema tiberiano.