La ascendencia de ladera es una corriente de aire ascendente producida cuando el viento encuentra una ladera, colina o cadena montañosa y es obligado a desviarse hacia arriba por el relieve. Es una de las principales formas de ascendencia utilizadas en el vuelo sin motor, junto con las corrientes térmicas y las ondas de montaña.

Desde un punto de vista meteorológico, constituye una forma de ascendencia orográfica: el aire que se desplaza hacia un terreno progresivamente más elevado se ve forzado a ascender.

Formación

La ascendencia se genera principalmente en el lado de barlovento de una ladera, es decir, el lado que recibe directamente el viento. Cuando la masa de aire encuentra el obstáculo orográfico, parte de su movimiento horizontal se transforma en movimiento vertical y se crea una zona de aire ascendente próxima al relieve.

La intensidad y extensión de la zona de ascendencia dependen, entre otros factores, de la velocidad y dirección del viento y de la forma, altura y pendiente del relieve. El efecto suele ser más favorable cuando el viento incide aproximadamente de forma perpendicular sobre una ladera extensa.

En el lado de sotavento, por el contrario, el flujo puede desviarse hacia abajo y producir zonas de descendencia y turbulencia. En condiciones de viento intenso, estas descendencias pueden alcanzar velocidades verticales considerables.

Uso en vuelo

Los planeadores, parapentes y alas delta pueden aprovechar la ascendencia de ladera para mantener o ganar altura sin utilizar propulsión. Para ello vuelan dentro de la zona de aire ascendente situada a barlovento de la elevación.

A diferencia del vuelo térmico, en el que el piloto suele describir círculos dentro de una corriente ascendente, en el vuelo de ladera es habitual desplazarse aproximadamente en paralelo al relieve, realizando recorridos sucesivos a lo largo de la zona de ascendencia.

La presencia de una ladera extensa y condiciones de viento adecuadas puede permitir mantener el vuelo durante periodos prolongados. La ascendencia de ladera tuvo además importancia en los primeros años del vuelo a vela: durante la década de 1920 se utilizó para establecer algunos de los primeros récords de duración con planeadores.

En aves

Numerosas aves planeadoras aprovechan también las corrientes ascendentes generadas por el relieve. El vuelo a lo largo de acantilados, cordilleras y pendientes permite reducir la necesidad de vuelo batido y mantener la altura mediante la energía proporcionada por el viento.

Este comportamiento puede observarse especialmente en aves de gran tamaño adaptadas al planeo, como determinadas rapaces y aves marinas, y puede combinarse con el aprovechamiento de corrientes térmicas según las condiciones atmosféricas.

Referencias

Categoría:Vuelo sin motor Categoría:Meteorología aeronáutica Categoría:Aerodinámica Categoría:Vientos