La alucinación por duelo, también conocida como experiencia de presencia por duelo, o experiencia de presencia continua, es una alucinación en que una persona sana, sin ninguna psicopatología, cree ver o sentir a un ser querido que ha fallecido.Se cree que entre el 30% y el 60% de las personas en duelo tienen estas alucinaciones.
Bases científicas
Alucinaciones en la viudez El estudio pionero sobre estas alucinaciones o experiencias fue llevado a cabo en 1971 por William Dewi Rees, en Gales. Entrevistó a 239 personas, 227 viudas y 66 viudos. La mitad de los entrevistados afirmaron haber tenido alucinaciones, los hombres y las mujeres por igual. La experiencia más común, compartida por el 40%, respondía a haber sentido que la persona fallecida aún estaba ahí. El 14% reportó alucinaciones visuales y el 13% alucinaciones auditivas. Siete mujeres y un hombre (menos del 3%) sintieron que la persona fallecida los había tocado. Las mujeres reportaron más alucinaciones auditivas y los viudos más alucinaciones visuales. Mientras más largo el matrimonio, más posibilidad de sufrir estas alucinaciones. Si el matrimonio no había tenido hijos, menos posibilidad de sufrirlas. Según Rees, la gran mayoría no había discutido nunca el tema con nadie aparte de él, sobre todo por miedo al ridículo.
Posteriormente, P.R. Olson y otros científicos confirmaron los hallazgos de Rees. Alrededor de 50 viudas fueron entrevistadas en dos casas de retiro en Asheville, en Carolina del Norte. Más del 60% de las entrevistadas afirmaron todavía sentir la presencia de sus maridos con ellas. A diferencia del estudio de Rees, en este las mujeres sin hijos tendían a tener más alucinaciones.
En 2006, en la ciudad de Aarhus, en Dinamarca, se llevó adelante un estudio con 800 viudas. Más del 50% dijo haber tenido alucinaciones. Una vez más, mientras más largo el matrimonio, mayor la posibilidad de sufrirlas.
Otros estudios Según un estudio científico llevado adelante por la Universidad de Milán, seis de cada diez personas en duelo han "visto" u "oído" a la persona fallecida, aunque muy pocas lo manifiestan por miedo al qué dirán. La académica Jacqueline Hayes, de la Universidad de Roehampton, en Londres, considera que el denominativo "alucinación" tiene una connotación negativa y prefiere llamar a estos fenómenos como experiencias de presencia continua. Según ella, las personas pueden ver, oír, tocar e incluso oler al ser querido, o simplemente "sentir su presencia", sin que esto esté necesariamente relacionado con los cinco sentidos.
Razones de las alucinaciones de duelo Existen varias razones por las que las alucinaciones de duelo pueden ocurrir. Muchas veces el estrés propio del duelo hace que el cerebro procese ciertas emociones de maneras extrañas. De igual modo, los recuerdos ligados a la persona fallecida pueden hacer que el cerebro llene espacios, por ejemplo, viendo a la persona muerta sentada en su silla favorita. De igual modo, para la mayoría de las personas se trata de un mecanismo de defensa que brinda calma y alivio, por lo que algunos estudiosos lo consideran una experiencia común en el proceso de duelo. Ahora bien, igualmente existen alucinaciones que no son agradables, aunque por lo general estas son placenteras.
Véase también
Trastorno por duelo prolongado
Referencias
Categoría:Alucinaciones Categoría:Psicopatología