Antonio Sancho Corbacho (provincia de Sevilla, 1909-Sevilla, 30 de agosto de 1982) fue un historiador del arte, fotógrafo, catalogador del patrimonio y profesor español. Especializado en el arte andaluz, investigó sobre todo la arquitectura barroca y rural sevillana, la cerámica, la orfebrería y la iconografía urbana. Su monografía Arquitectura barroca sevillana del siglo XVIII (1952) fue reseñada en revistas académicas internacionales tras publicarse y posteriormente descrita como una obra clave de la historiografía del barroco sevillano; investigaciones posteriores revisaron algunas de sus atribuciones y valoraciones.

Estuvo vinculado durante gran parte de su carrera al Laboratorio de Arte y a la Universidad de Sevilla, así como a la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. En la Fototeca del Laboratorio de Arte realizó fotografías, reorganizó el catálogo de negativos y diseñó un sistema de fichas que siguió utilizándose con posterioridad.

Trayectoria académica y docente

Nació en la provincia de Sevilla en 1909. Dos documentos oficiales discrepan sobre el día —uno indica el 9 y otro el 13 de septiembre—, por lo que las fuentes no permiten fijarlo con seguridad. Su expediente en el Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla documenta estudios en la Facultad de Filosofía y Letras entre 1927 y 1931 y una fase posterior desde 1942. Se formó como historiador del arte en el Laboratorio de Arte fundado por Francisco Murillo Herrera. Rafael Cómez vinculó su método de trabajo con el de Murillo Herrera, basado en el análisis sistemático de fuentes y la descripción exhaustiva de los edificios.

En 1936 ejercía como profesor de Arqueología y Paleografía en la Universidad de Sevilla. En 1940 fue nombrado catedrático numerario interino y secretario interino de la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla; su nombramiento como secretario fue confirmado en 1943. En enero de 1944 obtuvo por concurso-oposición la cátedra numeraria de Pedagogía del Dibujo de la misma escuela. En 1955 fue designado vicedirector y en 1958 ya figuraba como director de la institución.

También enseñó Historia del Arte en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Sevilla. Una orden de 1973 lo incorporó al Cuerpo de Profesores Adjuntos de Universidad para las materias de Historia General del Arte e Historia del Arte Medieval, Moderno y Contemporáneo. Esta plaza universitaria de profesor adjunto era distinta de la cátedra que ocupaba en la Escuela de Bellas Artes. Falleció en Sevilla el 30 de agosto de 1982.

Documentación y conservación del patrimonio

Los registros fotográficos más antiguos del Laboratorio de Arte firmados por Sancho Corbacho datan de 1932. José Manuel Suárez Garmendia lo considera la persona que más tiempo dedicó a la Fototeca durante su vinculación al centro: realizó numerosos negativos y buena parte de los positivos, reorganizó la catalogación de los negativos y diseñó una ficha triple para cada registro. Su escritura o firma se conserva en miles de fichas y contenedores. La colección digital consultada en agosto de 2026 reunía 376 fotografías bajo su nombre.

Tras el golpe de Estado de julio de 1936 fue secretario de la Junta Conservadora del Tesoro Artístico de Sevilla, constituida por las autoridades militares sublevadas. Junto con José Hernández Díaz preparó un inventario de edificios religiosos y objetos de culto dañados en la ciudad, publicado aquel año con el título Estudio de los edificios religiosos y objetos de culto de la ciudad de Sevilla, saqueados y destruidos por los marxistas. Concha Langa Nuño sitúa tanto la junta como la publicación en el marco de la política cultural y propagandística desarrollada en la Sevilla controlada por los sublevados.

Con Hernández Díaz y Francisco Collantes de Terán elaboró además el Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla, cuatro volúmenes publicados entre 1939 y 1955, con documentación textual y gráfica del patrimonio provincial. Algunas secciones locales fueron reeditadas en el siglo XXI por los ayuntamientos de Dos Hermanas, en 2017, y Alcalá de Guadaíra, en 2018.

Investigación

Arquitectura barroca y rural

miniatura|alt=Vista interior de una cúpula barroca decorada con frescos y relieves dorados|Cúpula de la iglesia de San Luis de los Franceses, analizada por Sancho Corbacho en su monografía sobre el barroco sevillano.

Su tesis doctoral dio origen a Arquitectura barroca sevillana del siglo XVIII, publicada en 1952 por el Instituto Diego Velázquez del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. El trabajo había recibido en 1951 el galardón entonces denominado Premio Francisco Franco del CSIC. La monografía, de cerca de cuatrocientas páginas y acompañada de centenares de figuras y láminas, abarcó aproximadamente el periodo 1680-1780 y estudió conjuntamente arquitectura religiosa, civil, urbana, industrial y rural. Entre los edificios examinados estuvo la iglesia de San Luis de los Franceses; una de sus propuestas sobre el modelo romano de la planta siguió siendo discutida en estudios del siglo XXI.

La obra contribuyó también a situar a Leonardo de Figueroa en el centro de la historiografía del barroco sevillano. Fernando Cruz Isidoro atribuyó a Sancho Corbacho el «redescubrimiento» historiográfico del arquitecto y señaló la influencia posterior de su interpretación; nuevas investigaciones han completado o corregido datos biográficos y atribuciones que no estaban disponibles en 1952.;

En el capítulo dedicado a la arquitectura rural y en el artículo Haciendas y cortijos sevillanos (1952) propuso una separación tipológica entre haciendas y cortijos que orientó trabajos posteriores. Pavón Torrejón y Quiles García destacaron la influencia de ese estudio, pero cuestionaron la jerarquía que asociaba las haciendas con una arquitectura culta y relegaba cortijos de notable complejidad.

Artes decorativas, dibujo e iconografía

miniatura|alt=Azulejo cuadrado del siglo XVI pintado en azul, blanco, amarillo y ocre|Azulejo pintado del siglo XVI en el Centro Cerámica Triana. Sancho Corbacho dedicó una monografía a la azulejería sevillana de ese periodo.

Otra línea de trabajo fue la cerámica sevillana del siglo XVI. La cerámica andaluza: azulejos sevillanos del siglo XVI (1948) constaba de 61 páginas de estudio y cien láminas en carpeta. También publicó estudios sobre orfebrería sevillana, el monasterio de San Jerónimo de Buenavista, el pintor y tratadista Francisco Pacheco y una colección de dibujos arquitectónicos del siglo XVII.

En Dibujos arquitectónicos del siglo XVII: una colección inédita de 1663 (1947) señaló la relación directa de dos hojas del álbum con Alonso Cano. La identificación del autor del conjunto fue precisada posteriormente, y Villanueva Muñoz advirtió que la numeración introducida en la edición de Sancho Corbacho no siempre coincidía con la foliación del manuscrito.

En Iconografía de Sevilla (1975) seleccionó y comentó más de doscientas imágenes históricas de la ciudad. Alfredo J. Morales lo consideró el primer investigador sevillano que se interesó por la iconografía de la capital hispalense y presentó su propio trabajo como una ampliación de la línea abierta por Sancho Corbacho. Preparó asimismo una edición facsimilar de la Noticia artística, histórica y curiosa de todos los edificios públicos, sagrados y profanos de esta muy noble, muy leal, muy heroica e invicta ciudad de Sevilla (1844), de Félix González de León, publicada en 1973.

Recepción historiográfica

La monografía sobre el barroco recibió dos reseñas académicas internacionales poco después de publicarse. Harold E. Wethey la describió en 1953 como el estudio más exhaustivo realizado hasta entonces sobre una fase de la arquitectura barroca española y destacó su investigación en archivos notariales y eclesiásticos, el aparato gráfico y el tratamiento de la arquitectura doméstica. Antonio Bonet Correa subrayó en 1955 su amplitud tipológica, territorial y cronológica y la situó entre los estudios principales sobre el arte sevillano.

En la necrológica publicada en 1983, Rafael Cómez señaló que el libro era conocido y utilizado en Europa y América y presentó su combinación de fuentes documentales y descripción monumental como heredera del método de Murillo Herrera. Al reseñar en 2005-2006 una monografía de Juan Antonio Arenillas Torrejón, Rosario Camacho Martínez tomó el estudio de Sancho Corbacho como contrapunto al relativo olvido historiográfico de la arquitectura sevillana del siglo XVII.

La valoración posterior no ha sido exclusivamente laudatoria. Francisco Javier Herrera García calificó la obra como clave para la revalorización del arte sevillano del siglo XVIII, pero observó que el capítulo sobre retablos mantenía una sensación de inferioridad respecto al siglo anterior y dependía de juicios heredados de Juan Agustín Ceán Bermúdez y Antonio Ponz.

Academias y actividad municipal

Ocupó el sillón número 26 de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla entre 1944 y 1982, y fue secretario de la corporación entre el 6 de mayo de 1952 y el 8 de marzo de 1967. Desde el 17 de junio de 1968 fue académico correspondiente en Sevilla de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

En las elecciones municipales corporativas de noviembre de 1963, celebradas durante la dictadura franquista, fue elegido concejal del Ayuntamiento de Sevilla por el tercio de entidades económicas, culturales y profesionales. Fue el primer delegado municipal de Cultura y ejerció como teniente de alcalde; en 1966 tenía asignadas las áreas de Cultura y Enseñanza y, desde febrero de 1967, las de Cultura, Licencias de Obras e Imprenta Municipal. Desde la Delegación de Cultura encargó a Francisco Collantes de Terán la elaboración de El patrimonio monumental y artístico del Ayuntamiento de Sevilla (1967), dedicado a los bienes y colecciones municipales. Pleguezuelo Hernández calificó la publicación de pionera y destacó el interés de Sancho Corbacho por estudiar y preservar la azulejería histórica.;

En 1965 recibió la Encomienda con Placa de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.

miniatura|upright=1.8|alt=Relieve semicircular de bronce con un grupo de figuras históricas de pie|Primer tambor del monumento a Juan Sebastián Elcano de Antonio Cano. Para dos figuras del grupo que representa a la clase culta, el escultor utilizó los retratos de José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho.

Publicaciones seleccionadas

Con José Hernández Díaz, Estudio de los edificios religiosos y objetos de culto de la ciudad de Sevilla, saqueados y destruidos por los marxistas (1936). Con José Hernández Díaz y Francisco Collantes de Terán, Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla, cuatro volúmenes (1939, 1943, 1951 y 1955). Dibujos arquitectónicos del siglo XVII: una colección inédita de 1663 (1947). La cerámica andaluza: azulejos sevillanos del siglo XVI (1948). El monasterio de San Jerónimo de Buenavista (1949). Arquitectura barroca sevillana del siglo XVIII (1952; reimpresión en 1984). Haciendas y cortijos sevillanos (1952). Francisco Pacheco, tratadista de arte (1955). Iconografía de Sevilla (1975).

Referencias

Enlaces externos

Registro de autoridad de Antonio Sancho Corbacho en el Portal de Archivos Españoles. Colección Antonio Sancho Corbacho en la Fototeca-Laboratorio de Arte de la Universidad de Sevilla. Publicaciones de Antonio Sancho Corbacho en Dialnet. In memoriam de Antonio Sancho Corbacho en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Categoría:Historiadores del arte de España Categoría:Fotógrafos de arquitectura Categoría:Profesores de la Universidad de Sevilla Categoría:Académicos de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría Categoría:Académicos correspondientes de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando Categoría:Concejales del Ayuntamiento de Sevilla