, también conocida por su título en inglés Tokyo Drifter, es una películas de yakuza de 1966 dirigida por Seijun Suzuki. La historia sigue a «Phoenix» Tetsu, un sicario yakuza reformado interpretado por Tetsuya Watari, que se ve obligado a vagar por Japón mientras intenta evitar ser ejecutado por bandas rivales.
Sinopsis Kurata, jefe de la yakuza tokiota, decide disolver su organización criminal y convertirse en un empresario legítimo. Sin embargo, su antiguo rival, Otsuka, ve en su retiro una oportunidad para apoderarse de sus negocios. Otsuka intenta reclutar a Tetsuya «Phoenix» Hondo, la mano derecha de Kurata, para su organización, pero Tetsu lo rechaza por lealtad a Kurata, lo que provoca la ira de Otsuka.
Tanaka, uno de los hombres de Otsuka, recibe un soplo de su novia, Mutsuko, de que Kurata se endeudó con su jefe, Yoshii, para comprar su negocio principal, el club Alulu. Otsuka visita la oficina de Yoshii y lo amenaza para que le venda la deuda de Kurata, de modo que pueda ejecutar la hipoteca y quedarse con sus propiedades. Aunque Yoshii se resiste inicialmente, finalmente cede y firma la transferencia de la deuda. Tetsu se entera de las intenciones de Otsuka y va a rescatar a Yoshii, pero llega después de que Otsuka ya haya asesinado al prestamista y es capturado. Otsuka le informa a Kurata que ahora es dueño de su deuda, lo que provoca una discusión que culmina con los hombres de Otsuka atacando a Kurata. Este saca su pistola y dispara, pero accidentalmente hiere y mata a Mutsuko. Otsuka intenta usar esto para chantajear a Kurata y obligarlo a entregarle aún más propiedades, pero Tetsu llega tras escapar de la trampa de Kurata y amenaza con revelar el asesinato de Yoshii si Otsuka no deja en paz a su jefe. En un punto muerto, Kurata y Otsuka simulan que las muertes de Yoshii y Mutsuko fueron un suicidio de amantes, y el asunto se resuelve temporalmente.
Enfurecido por el fracaso de Tetsu en su plan, Otsuka ordena a su mejor sicario, Tatsuzo la Víbora, que lo mate. Tetsu logra evitar un atentado contra su vida durante una cita con su novia, Chiharu, cantante del club Alulu, y decide abandonar Tokio para protegerla a ella y a Kurata.
Tetsu viaja al norte y es acogido por los aliados de Kurata, el grupo Nanbu, inmersos en una guerra territorial con el grupo Hokubu, aliado de los Otsuka. Sin embargo, se ve obligado a huir poco después cuando un grupo de matones del Hokubu, liderados por Tatsuzo y Tanaka, ataca la base del grupo Nanbu. Tetsu consigue escapar de sus perseguidores, infligiéndoles graves heridas: Tanaka pierde un ojo y Tatsuzo sufre una fractura en la mano y quemaduras en la cara.
Finalmente, Tetsu se encuentra con Kenji «Estrella Fugaz» Aizawa, un antiguo miembro de los Otsuka que desertó del grupo. A pesar de su enemistad previa, Kenji le permite quedarse en su casa y le ayuda a curar sus heridas. Al hablar de sus respectivos exilios, Kenji advierte a Tetsu que no confíe demasiado en Kurata, ya que cree que a todos los jefes yakuza les importa más su riqueza que sus subordinados, algo que el siempre leal Tetsu rechaza.
Tras recuperarse, Tetsu intenta evadir a sus perseguidores cambiando de rumbo y dirigiéndose al sur. En el camino, se encuentra brevemente con Chiharu, quien lo ha estado buscando, pero él la esquiva. Al llegar a Sasebo, Tetsu es acogido por el nuevo jefe de Kenji, Umetani, aliado de Kurata. Mientras Tetsu habla con Umetani en su salón con temática de películas wésterns, Tatsuzo llega y provoca una pelea para encubrir otro intento de asesinato contra Tetsu. Sin embargo, Kenji protege a Tetsu del asesinato de Tatsuzo y, después de que Tetsu y Umetani expulsan a los clientes amotinados, los tres lo confrontan. Acorralado, Tatsuzo se suicida para evitar ser asesinado por sus enemigos.
Debido a la humillación que Tetsu ha infligido a su organización, Otsuka le ofrece a Kurata perdonar su deuda y permitirle conservar sus negocios a cambio de que lo ayude a matar a Tetsu, a lo que Kurata accede. Kurata ordena a Umetani que mate a Tetsu, pero él y Kenji se niegan a obedecer y, en cambio, advierten a Tetsu, quien decide regresar a Tokio. Tetsu se enfrenta a Kurata y Otsuka en el club Alulu, donde están escuchando a Chiharu actuar, lo que desencadena un tiroteo en el que Otsuka y todos sus hombres (incluido Tanaka) mueren. Avergonzado de su traición, Kurata se corta las venas para suicidarse en expiación. Cuando Tetsu se marcha, Chiharu se ofrece a viajar con él, pero él rechaza sus súplicas, explicando que se ha convertido en un vagabundo y que no puede ser acompañado por nadie. Luego sale del club y se pierde en la noche.
Reparto
Producción Los directivos de Nikkatsu llevaban años advirtiendo a Suzuki que moderara su peculiar estilo visual y redujeron drásticamente el presupuesto de El vagabundo de Tokio con la esperanza de obtener resultados. Esto tuvo el efecto contrario, ya que Suzuki y el director artístico Takeo Kimura llevaron el surrealismo y el absurdo a cotas aún mayores. La siguiente medida del estudio fue imponer la restricción de filmar en blanco y negro en sus dos siguientes películas, lo que provocó una reacción aún más extraña por parte de Suzuki, culminando en su despido por «incomprensibilidad».
Debido a las limitaciones presupuestarias, Suzuki tuvo que eliminar planos de conexión de muchas peleas, lo que requirió un trabajo de cámara más creativo.
Se utilizaron varios planos de Tokio para ambientar la película en el Japón contemporáneo posterior a 1964. Suzuki se inspiró en una amplia variedad de fuentes para la realización de El vagabundo de Tokio, incluyendo los musicales de los años 50, el arte pop, la comedia absurda y el cine surrealista.
Temática Suzuki utiliza temas recurrentes en las películas de yakuzas, especialmente el de la lealtad, para parodiar el mensaje y la presentación de las películas tradicionales del género. Empleando sus representaciones de las relaciones dentro de la yakuza, muestra la debilidad inherente del arquetipo, en particular los posibles abusos de poder que pueden surgir de una lealtad incondicional. Además, el tema común de la corrupción corporativa también se parodia mediante la exageración, cuando el protagonista se convierte en un sirviente prescindible. Las convenciones de la película parodian, además, la uniformidad temática y estructural presente en todo el cine japonés, pero sobre todo en las películas de yakuzas de la época, especialmente en sus excesos.
Estilo La puesta en escena de El vagabundo de Tokio es muy estilizada. El crítico de cine Nikolaos Vryzidis afirma que la película abarca varios géneros, pero se asemeja más a las películas de vanguardia de la década de 1960.
En ocasiones, la película se inspira notablemente en los wésterns. El silbido del protagonista, Tetsu, recuerda a los héroes cowboy. Hacia la mitad de la película, estalla una gran pelea en un bar; esta escena parodia directamente los wésterns: todos los presentes se unen a la trifulca contra marineros de la Armada estadounidense, y se utiliza violencia cómica, sin que nadie resulte herido de gravedad, a pesar de la violencia a gran escala de la escena.
La mayor parte de la película transcurre en Tokio, pero la ciudad se retrata de forma muy estilizada. La secuencia inicial consiste en una mezcla de imágenes del Tokio metropolitano, concebida para condensar la esencia de la ciudad en una sola secuencia.
La película comienza en un estilizado blanco y negro, que se transforma en vibrantes colores en todas las escenas posteriores. Esto sirvió para representar a Tokio después de los Juegos Olímpicos de 1964.
Recepción En el sitio web de reseñas Rotten Tomatoes, el 93% de las 14 críticas son positivas, con una calificación promedio de 7,3/10.
Vryzidis afirma que las películas posteriores de Suzuki, una vez que el estudio le dio más libertad, nunca alcanzaron el mismo nivel de calidad artística que El vagabundo de Tokio, donde el estudio intentó imponer un gran control sobre el proyecto. Tetsu, el protagonista, también ha sido bien recibido. Un crítico comentó que siempre luce «genial», incluso cuando no es el tipo más duro del grupo.
Stephen Barber calificó la estética visual de El vagabundo de Tokio como «extraña e individual». Douglass Pratt elogió la película por su originalidad y personalidad. Añadió que la trama no importa tanto como «los magníficos decorados de estilo Pop Art, las extrañas secuencias musicales, las escenas de acción confusas pero frenéticas y la actitud desafiante de la película.»
Legado La película es considerada como adelantada a su tiempo, ya que abandonó los temas de las películas Ninkyo eiga populares en ese momento y los combina con temas de las películas Jitsuroku eiga posteriores, que rechazaron las visiones románticas y nostálgicas de la yakuza en favor de la crítica social.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Películas dirigidas por Seijun Suzuki Categoría:Películas independientes de Japón Categoría:Películas sobre la Yakuza Categoría:Películas ambientadas en Japón Categoría:Películas rodadas en Tokio