Melocactus holguinensis es una especie de planta suculenta perteneciente al género Melocactus, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del noreste de Cuba, concretamente de la provincia de Holguín. Se caracteriza por su cefalio, una estructura apical cubierta de lana y espinas en la que se desarrollan las flores y los frutos.
Descripción Melocactus holguinensis es una especie de cactus de crecimiento solitario. El cuerpo varía de ovoide a subcónico, nunca deprimido globoso, y alcanza unos 22 cm de altura (incluido el cefalio) y 15 cm de diámetro. Presenta un sistema radicular débil, poco eficaz para extraer agua del suelo húmedo. Las raíces se desprenden con facilidad y en ocasiones pueden quedar expuestas fuera del suelo o sobre la superficie de las rocas. También presenta raíces adventicias de disposición superficial. miniaturadeimagen|Planta inmadura sin cefalio El tallo presenta una corteza gruesa y de 12 a 13 costillas dispuestas verticalmente. Sobre ellas se disponen las areolas, provistas de espinas centrales de hasta 3,5 cm de longitud. miniaturadeimagen|Planta madura con cefalio y capullos florales Tras completar el crecimiento vegetativo durante la etapa juvenil, las plantas adultas desarrollan en el ápice un cefalio, una estructura lanosa formada por numerosas areolas densamente dispuestas y cubierta de lana blanca y cerdas de color marrón. Con la edad, el cefalio no aumenta de circunferencia, sino que crece lentamente en altura de forma constante y permanece en la planta durante muchos años. miniaturadeimagen|Detalle del cefalio Las flores se desarrollan a partir de las areolas del cefalio. Son de color rosa y miden aproximadamente 2,7 cm de longitud y 1,8 cm de anchura cuando están completamente abiertas. Las semillas miden generalmente hasta 1,15 mm de longitud, presentan una testa de color negro y brillante y un borde constreñido.
Distribución y hábitat El área de distribución nativa de la especie se localiza en el noreste de Cuba, en las lomas septentrionales de la provincia de Holguín.
La especie habita principalmente en el bioma tropical con estación seca, a altitudes de entre 50 y 200 m s. n. m. Crece en matorrales xeromorfos espinosos sobre afloramientos de serpentina, formaciones conocidas localmente como «cuabales». Este tipo de hábitat presenta unas condiciones edáficas muy restrictivas. El suelo es poco profundo, con la roca madre situada a unos 3–7 cm de la superficie, y presenta una textura porosa, buen drenaje y escasa disponibilidad de agua. El pH suele oscilar entre 6,4 y 7,2, aunque también existen registros de valores de hasta 7,4.
Los suelos serpentínicos donde crece la especie presentan una elevada concentración de hierro y magnesio, además de metales pesados como níquel, cromo y cobalto, que pueden alcanzar niveles tóxicos para numerosas plantas. También contienen calcio y algunos macronutrientes esenciales, como fósforo y potasio. Estas características generan unas condiciones edáficas extremas que restringen el establecimiento de la vegetación y favorecen la presencia de especies adaptadas específicamente a los sustratos serpentínicos.
Ecología La especie presenta una elevada sensibilidad a las condiciones ambientales y no tolera periodos prolongados de sequía extrema ni la exposición directa y continua al sol. En su hábitat natural se desarrolla principalmente en ambientes de semisombra, donde suele crecer entre lianas que proporcionan cierta protección frente a la radiación solar.
La elevada retención de humedad en el tallo favorece el desarrollo de hongos y aumenta su susceptibilidad a las infecciones fúngicas. El tallo constituye la principal vía de entrada de los agentes patógenos y la parte de la planta más vulnerable a este tipo de infecciones.
La especie crece sobre afloramientos de serpentina, un sustrato que impone condiciones ambientales particularmente exigentes para las plantas. Estos suelos presentan una disponibilidad de agua limitada para las plantas, por lo que la especie muestra adaptaciones fisiológicas y morfológicas de carácter xeromórfico que le permiten desarrollarse en un medio que, pese a la posible presencia de humedad en el suelo, resulta fisiológicamente seco.
Taxonomía Melocactus holguinensis fue descrita por el botánico Alberto E. Areces-Mallea y publicada por primera vez en la revista científica Ciencias (Habana), Serie 10, 10: 3 en 1976. Etimología
Melocactus: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas mēlon (que significa 'melón') y kaktos (que se traduce como 'cardo' o 'planta espinosa'). El nombre hace alusión al tamaño y la forma del cuerpo de la planta, parecidos a los de un melón. holguinensis: epíteto específico de carácter geográfico que hace referencia a la provincia cubana de Holguín, lugar donde se descubrió la especie. El sufijo latino -ensis es común en la nomenclatura científica para indicar origen o pertenencia.
Estado de conservación Se ha propuesto clasificar la especie como “En Peligro Crítico (CR)” según los criterios de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, categoría que indica un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre.
Esta propuesta se relaciona principalmente con el marcado declive de sus poblaciones, que han experimentado una reducción superior al 25 % en un periodo de tres años debido, sobre todo, a la destrucción y degradación de su hábitat. La construcción de la presa Gibara provocó la pérdida de numerosos ejemplares, mientras que en otras localidades la construcción de infraestructuras y las actividades forestales han reducido o transformado la vegetación natural. Algunas de estas áreas han recibido posteriormente reforestaciones con especies exóticas, lo que también ha modificado las condiciones originales del hábitat.
El pastoreo y la explotación de las hojas de la palma de yarey (Copernicia) constituyen otras amenazas en parte de su área de distribución, ya que contribuyen a la alteración de la cobertura vegetal y de las condiciones del hábitat. A estas presiones se suman las enfermedades fúngicas. La principal amenaza fitopatológica registrada en su hábitat natural es la antracnosis del tallo, causada por el hongo Colletotrichum gloeosporioides. La infección comienza con la aparición de manchas amarillentas en las costillas y puede evolucionar hacia lesiones de color marrón negruzco, pudrición de los tejidos, pérdida de espinas y, finalmente, la muerte del ejemplar.
Los ensayos de patogenicidad realizados in vitro también han demostrado una elevada susceptibilidad de la especie a infecciones causadas por Fusarium oxysporum y distintas especies de Penicillium, capaces de provocar daños graves.
Usos La especie se cultiva principalmente como planta ornamental y su propagación se realiza exclusivamente mediante semillas. Su cultivo requiere cierta experiencia y no resulta especialmente adecuado para principiantes.
Referencias
holguinensis Categoría:Flora endémica de Cuba Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1976