Jean-Baptiste Perrier (o Duperrier), apodado Goman o Gauman, fue un ex-esclavo haitiano que dirigió una revuelta campesina en el sur de Grand'Anse entre 1807 y 1820. Durante un breve período, esencialmente dirigió un gobierno independiente del gobierno central de Haití, apodado l'Etat de Goman.

Orígenes Perrier pudo ser un esclavo en la plantación Perrier en Plaine des Cayes. Luego se volvió un cimarrón en Corail, una zona de montañas, valles y selvas de difícil acceso. Esto le dio conocimientos del terreno y escalada, lo que le fue útil en su vida guerrillera. En 1792, tras una revuelta en la plantación, el cabecilla mulato André Rigaud negoció un acuerdo con esclavos y amos que incluía 700 manumisiones y Goman pudo haber sido uno de los affranchis.

Revolución Goman, junto a Nicolas Regnier y Gilles Bénech, lideró de las insurrecciones de Platón (cerca de Jérémie) de 1792 a 1793. Posteriormente, Goman se convirtió en capitán de compañía del 3.º regimiento de la Legión de la Igualdad, aunque demostró ser un recurrente desertor. Durante la guerra del Sur, sirvió al general de brigada Rigaud contra el general de división Toussaint Louverture en las montañas entre La Hotte y Macaya. Después de las purgas entre las derrotadas tropas de Rigaud, Goman regresó a la plantación de su antiguo amo, donde volvió a ser cimarrón tras la llegada de la expedición francesa. Conoció a Jean Panier y, tras la muerte de este, se convirtió en el líder de su banda, uniéndose más tarde a Benech y Regnier.

En 1803, Goman y Regnier idearon un plan de ataque contra Tiburón, con la ayuda de trabajadores de las plantaciones que habían desertado en gran número y se habían unido a la insurrección. Contaron con la ayuda de oficiales mulatos del ejército francés. Finalmente, a mediados de febrero se retiraron de la ciudad llevándose numerosas armas. Al finalizar la revolución haitiana, el general de división y cabeza del país, Jean-Jacques Dessalines, decidió purgar a los jefes del departamento Sur, que se había liberado de los franceses sin su ayuda, lo que significaba una amenaza a su poder.

Goman, Bénech y Régnier seguían dominando un territorio montañoso alrededor de Tiburón y por un tiempo se negaron a someterse a cualquier autoridad. Por entonces el general de brigada Jean Sarrazin y 1200 franceses recién llegados a Saint-Domingue atacaron Tiburón. Unos 3000 negros armados con palos y piedras y apenas un centenar de rifles intentaron detenerlo, causándoles unas 300 bajas a los franceses. Sarrazin tuvo que negociar una tregua temporal con Bazile, un ex-oficial negro de la Legión enviado desde Plaine-des-Cayes a ayudar a los defensores.

En abril, los franceses intentaron aplastar a los rebeldes sin éxito, momento en que la fiebre amarilla, hambruna y falta de dinero empezaron a hacerles mella. A mediados de junio, el general de división Jean-Baptiste Brunet asumió el mando de las tropas francesas en el Sur, estando inmovilizado porque a negros pululaban como guerrilleros por todo Grand'Anse. Esto permitió que el 5 de julio llegara Dessalines con tropas para enfrentar a Brunet y de paso asegurar su dominio sobre la región. De inmediato se reunió con los cabecillas rebeldes del Sur, reconociendo los grados militares de algunos, pero no los de Bénech, Goman y Régnier, aunque los dos últimos se autodenominaban coroneles. Finalmente, Dessalines zanjó los rangos de una forma humillante: les dijo abiertamente a Goman y Régnier que no eran más que jefes de batallón (teniente coroneles) y Bénech un jefe de brigada (coronel).

En agosto, los franceses evacuaron Jérémie y el 17 de octubre se rindieron ante el general de división haitiano Nicolas Geffrard en Los Cayos. Después que Dessalines salió del departamento Sur, Goman siempre repitió a sus hombres que aquel lo había degradado.

Revuelta El 8 de enero de 1807, 3000 campesinos negros al mando de Jason Domingo, Cesar Novelet y Bazile intentaron apoderarse de Jérémie, ciudad poblada principalmente por mulatos, quienes lograron rechazar el ataque. Al mes siguiente, una asamblea de rebeldes celebrada en la plantación Fiollé, cerca de Dame Marie, eligió a Goman, quien entonces lideraba al 2.º batallón de la 19.ª semibrigada en L'Anse d'Hainault, como su cabecilla. Los oficiales negros Thomas Durocher y Bergerac Trichet (hermano de Théodat Trichet, partidario del presidente Alexandre Pétion) fueron acusados de ser los promotores de la revuelta desde las sombras, aunque siempre se mostraron partidarios del gobierno. Los campesinos exigían la propiedad de las tierras que trabajaban. Irónicamente, Goman afirmaba buscar vengar a Dessalines, recientemente asesinado.

De 1807 a 1819, Goman dirigió una república campesina autónoma situada en el suroeste del país, formando una comunidad negra en las montañas de Grand'Anse que se apoderó de extensas áreas del interior del departamento Sur, a pesar de los repetidos intentos de supresión. Vivían como cimarrones respetando las tradiciones de los kongos.

Goman tenía una red de espías que vigilaban a sus enemigos en Jérémie, Los Cayos y otros pueblos costeros, además de asegurar el suministro de armas, herramientas y suministros gracias al contrabando, movió constantemente sus cuarteles hasta establecerse en una villa montañosa llamada Grand-Doco y plantó grandes vivres, «provisiones de terreno», para asegurar la alimentación de sus hombres. En sus dominios, cualquier persona podía ser un campesino como un guerrillero y se aseguraba su lealtad con constantes inspecciones en terreno, sin que nadie supiera dónde estaba. Además, su segundo al mando, Saint Louis Boteau, intentó establecer la narrativa que era una lucha de los negros contra un régimen de los mulatos. El hecho que varios oficiales del gobierno, como los generales de brigada Durocher y Guillaume Vaval fueran negros rápidamente llevó al abandonó de esa propaganda. Goman jamás atacaba a menos que la victoria fuera segura, retirándose a Corail cada vez que las principales columnas del gobierno se aproximaban y en combate siempre se mantenía visible en un barranco o una colina.

En abril de 1807, por consejo de Durocher, el gobierno proclamó una amnistía general. En 1808, en la plantación Beaumont, cerca de Corail, se dio la única ocasión que Goman fue obligado a luchar y el coronel Jérôme-Maximilien Borgella consiguió capturar a uno de sus lugartenientes, Jean-Baptiste Lagarde, quien fue sobornado por el gobierno para convertirse en líder de la contrainsurgencia. Por su consejo, en junio el gobierno organizó un cuerpo de éclaireurs, «exploradores», con 1500 prisioneros para usar su superior conocimiento del terreno contra Goman.

En 1810, Durocher y Trichet fueron arrestados bajo cargos de conspirar para dar un golpe de Estado, lo que parecía afianzar el poder de Pétion en el departamento Sur, pero el 7 de abril Rigaud regresó a Los Cayos, siendo bien recibido por Pétion, quien incluso lo ascendió a general de división. Sin embargo, el 31 de octubre, los habitantes de Los Cayos reunieron una asamblea representativa de todo el departamento Sur, pues desconfiaban de Pétion, a quien consideraban débil. El 3 de noviembre, Rigaud fue proclamado presidente del Estado del Sur y pronto organizó un ejército de seis semibrigadas organizadas de los números 1 a 6.

Goman sometió al recién llegado, pero la aparente pacificación apenas duró tres meses. Pronto tanto Goman como Pétion enfrentaron a Rigaud, quien quedó enclaustrado en Los Cayos. En 1811, un impresionado general de división Henri Christophe, enemigo de Pétion, le suministró armas y después le nombró general de brigada y le concedió el título nobiliario de conde de Jérémie. El conflicto entre Pétion y Christophe fue una de las causas principales de que su revuelta se prolongara tanto, pues el gobierno haitiano debía dividir sus fuerzas en dos frentes. En aquellos momentos La Española estaba dividida en cinco gobiernos: Christophe, Pétion, Perrier, Rigaud y el Santo Domingo español. En 1812, Goman estaba en la cúspide de su poder y en Grand-Doko, protegido por las montañas Les Mamelles, estableció una corte con un serrallo, un estrado ceremonial y un trono en el que celebraba audiencias usando un sombrero con tres plumas. Por su parte, el gobierno de Pétion estaba en su momento más bajo, con el general de división André Lamarre atrapado en Môle-Saint-Nicolas y temiendo una nueva invasión de Christophe.

Después que Christophe no pudiera tomar Puerto Príncipe, Pétion envió al general de brigada Laurent Bazelais a Grand'Anse con instrucciones de desmantelar las plantaciones, distribuir las tierras entre los campesinos descontentos, ser indulgente con los prisioneros y asegurar que el gobierno no deseaba una guerra de castas. Bazelais no logró sofocar la revuelta, pero la contuvó.

En 1819, el sucesor de Pétion, Jean-Pierre Boyer, envió seis regimientos al mando de Bazelais y el general de brigada Borgella para que lentamente fueran acorralando a los rebeldes, expulsándolos de los barrancos y ríos de Jérémie, Los Cayos, Tiburón y Anse d'Hainault, y premiando e incorporando a las filas a los desertores. En consecuencia, a medida que los suministros empezaron a escasear, las bandas de Goman se dispersaron. Después de nueve meses de persecución por los generales de brigada Borgella y Charles Lys, fue cercado en Grand-Doko a finales de mayo. Las tropas de Borgella lo avistaron en un barranco y le dispararon, por lo que Goman cayó o saltó por una grieta de más de mil pies de profundidad entre las montañas. Murió como vivió: «defendiendo su propia libertad de los regímenes establecidos». Para 1820 la región había sido pacificada.

Legado Una leyenda dice que en realidad Goman fue asesinado durante una visita de Boyer a Chardonnière en 1821. El ayudante presidencial Jules Bénèche habría sido su antiguo camarada, lo invitó a unirse a la celebración y le asesinó.Dauphin, Louis Anthony. "L'Atlantide, le Triangle des Bermudes, la Vilokan: le Triangle de la Renaissance d'Haïti". Le Nouvelliste. Publicado el 26 de septiembre de 2008. Consultado el 23 de agosto de 2026.

Militares como Rigaud, Étienne Gérin y Charles-Yoël Yayou intentaron conseguir mayor autonomía para el departamento del Sur y limitar el poder del gobierno central usando como justificación la presión de esta guerra agraria. El conflicto sería una señal de dos problemas muy repetidos en la historia haitiana: por un lado, la desconexión entre las masas rurales y las élites urbanas y una fuerte tendencia a la atomización especial.

Referencias

Bibliografía

Perrier, Jean-Baptiste