miniaturadeimagen|191x191px|Vista aproximada del cuarto real, en un óleo de Jusepe Leonardo representando el palacio del Buen Retiro en el siglo El cuarto real de San Jerónimo fue un cuarto real junto al monasterio homónimo y que sería el germen del futuro palacio del Buen Retiro.

Historia La fundación del monasterio de San Jerónimo del Paso en 1464 supuso el asentamiento en Madrid de un cenobio de la Orden de San Jerónimo. Este monasterio fue trasladado en 1503 al oeste de la villa de Madrid, en la que sería su ubicación definitiva. Carlos I mandó construir un pequeño anexo a la cabecera de la iglesia monástica que sirviera como cuarto real, es decir, residencia del monarca.

Felipe II mandó la reconstrucción del cuarto real en 1561, año del establecimiento de la capitalidad en Madrid, según diseño de Juan Bautista de Toledo. El monarca deseaba contar con un retiro adecuado en la villa y corte en la forma de cuarto real, para servir a un doble objetivo:

retiro para ocasiones de importancia religiosa como la Semana Santa. residencia previa en las afueras de la corte, con ocasión de entradas solemnes a la villa de príncipes y altos personajes.

El cuarto real estaría finalizado en 1563. El cuarto real también serviría, por orden de los monarcas, para acoger a importantes personajes. Así, desde 1627, le fue señalado como residencia a Francisco de Contreras presidente que había sido del Consejo de Castilla; o en 1637, sirvió como retiro del conde-duque de Olivares para que este examinara el testamento de Felipe IV.

En 1630 el cuarto real sufrió una primera ampliación dirigida por el romano Giovanni Battista Crescenzi, financiada por cantidades del bolsillo privado del rey que eran administradas por Jerónimo de Villanueva. Esta ampliación tuvo un carácter limitado y consistió entre otros trabajos en la construcción de un cuarto para la reina en la crujía este del claustro del monasterio, mediante la supresión de diez celdas de jerónimos situadas en el primer piso con ocasión de la jura del príncipe Baltasar Carlos ocurrida el 7 de marzo de 1632.

La gran ampliación posterior comenzada en 1633 hizo que el cuarto real se integrara en el palacio (y real sitio) del Buen Retiro.

El cuarto real fue demolido, junto con la mayor parte del palacio a mediados del siglo tras haber resultado profundamente dañado como consecuencia de haberse establecido en el Buen Retiro el cuartel y arsenal de las tropas francesas en España a principios de ese siglo.

Descripción Inicialmente el cuarto real de san Jerónimo se situó en el noreste de la iglesia del monasterio, entre la capilla izquierda del crucero y la cabecera del templo. Presentaba una forma cuadrangular en los lados no lindantes con la iglesia, y contaba con dos alturas. Una de sus estancias daba paso a un balcón que permitía una visión directa del presbiterio de la capilla mayor del templo monástico para poder seguir las distintas ceremonias litúrgicas. Bajo esta estancia, al nivel del presbiterio de la iglesia se situaba la capilla de Nuestra Señora de los Ángeles.

En la reforma de 1630, el cuarto se amplió hacia el sur ocupando diez celdas de los monjes en la crujía este del claustro monástico.

En su última ampliación antes de integrarse en el palacio del Buen Retiro, el cuarto real se había ampliado en dos direcciones más: hacia el norte mediante la adición de un cuatro crujías alrededor de un patio cuadrado, y hacia el sur mediante la construcción de una nueva crujía que partía desde el límite norte de la mencionada crujía este del patio.

Referencias

Bibliografía

Categoría:Palacio del Buen Retiro Categoría:Cuartos reales