Durante el siglo XX, la indumentaria en Israel estuvo atravesada por la movilidad de distintos procesos migratorios y la presencia de múltiples tradiciones culturales. El proceso de esta evolución fue registrada en el Museo Israelí Fashion Statements, presentada en 2018 y 2019. El recorrido contempló aproximadamente un siglo de historia de la vestimenta, desde los periodos anteriores del sionismo hacia el mundo contemporáneo, y abordó, entre otros aspectos, la convergencia de elementos europeos y orientales durante las primeras décadas del Estado.
Vestimenta en los kibutzim En las primeras décadas del Estado de Israel, las prendas de vestir desarrolladas en los kibutzim, estuvieron vinculadas con la vida comunitaria y el trabajo. La historiadora, Anat Helman, analizó estas prácticas durante la década de 1950 y relaciono las características de la indumentaria con los valores predominantes en estas comunidades.
Helman utiliza el concepto de antimoda para caracterizar un sistema de vestimentas que privilegiaba la sencillez por sobre la diferenciación estética y las tendencias. Las prendas responden a las exigencias del trabajo y de la vida cotidiana, pero también se integraban a una concepción de la realidad basada en la comunidad y la importancia concedida a la igualdad.
La autora, no obstante, identifica un proceso de transformación durante la década de 1950. Las transformaciones en la composición demográfica y en las condiciones económicas de los kibutzim repercutieron sobre los mecanismos encargados de la distribución de ropa, mientras que la posibilidad de expresar preferencias personales adquirió una importancia creciente. Las discusiones sobre la posibilidad de seleccionar individualmente las prendas expresaron el conflicto entre la autonomía de los miembros y las normas de igualdad y conformidad colectiva.
La búsqueda de la estética local Durante las décadas de 1940 y 1960, la definición de una estética propia ocupó un lugar dentro de los debates sobre el diseño en Israel. Noga Bernstein aborda este proceso a través de la trayectoria de la diseñadora textil Julia Keiner y de su labor en la Nueva Escuela Bezalel.
Nacida en Alemania 1900, Kreiner emigró a Palestina del Mandato 1936 y posteriormente fundó el departamento de textiles. Según el análisis de Bernstein, su teoría y práctica del diseño se sustentaba en principios generales relacionados con los materiales empleados, técnicas de fabricación y observación de la naturaleza. Paralelamente, su trabajo estuvo vinculado con la búsqueda de una expresión estética relacionada con el contexto israeli.
La trayectoria de Kreiner permite analizar la coexistencia de dos perspectivas dentro del diseño de la época. Por un lado, se encontraban los principios generales aplicados al diseño, por otro, las búsquedas de formas visuales vinculadas con el contexto local. Bernstein analiza esta cuestión a través del tejido y el bordado.
La moda Mizrají Las relaciones entre moda e identidad cultural pueden ser observadas, a su vez, en la historia de las comunidades mizrajíes. Shoshana-Rose Marzel y Henriette Dahan-Kalev estudiaron la moda masculina Mizrají desde la década de 1970 y la vincularon con procesos de confrontación política y cultural en Israel desarrollados durante ese período. Las investigadoras señalan que la vestimenta sencilla de los pioneros ashkenazis había estado asociada con los principios socialistas, y posteriormente, adquirió un carácter representativo dentro de la indumentaria masculina israelí.
Durante los años setenta, determinados miembros de segunda generación mizrajíes emplearon la apariencia y la elección de prendas para expresar referencias culturales propias. Estas prácticas fueron utilizadas para cuestionar la hegemonía ashkenazi. De este modo, la moda se convirtió en uno de los ámbitos en los cuales podían manifestarse las diferencias y dispuestas relacionadas con la identidad cultural.
Institucionalización de la moda y los textiles La consolidación del diseño como campo de estudio estuvo acompañado por el establecimiento de instituciones orientadas a la formación, la investigación y la preservación de textiles e indumentaria. Entre ellas se encuentra el Rose Textile and Fashion Archive de Shenkar, fundado en 1986 como espacio destinado a la investigación y a la enseñanza.
De acuerdo con Shenkar, la colección reúne actualmente más de 5000 objetos de moda, textiles y procedentes de 67 países. Las piezas conservadas corresponden a un periodo que se extiende desde el XVIII hasta la historia contemporánea. El archivo desarrolla asimismo actividades de investigación y cooperación institucional.
Tel Aviv y el diseño contemporáneo En las últimas décadas, Tel Aviv se consolidó como un espacio relevante dentro del desarrollo de la actividad relacionada con el diseño y las industrias. La concentración de centros educativos, estudios profesionales, espacios culturales y lugares destinados a la exhibición de producciones contemporáneas.
Paralelamente, el diseño de moda se integró en un contexto de mayor circulación internacional. Las propuestas contemporáneas incorporaron elementos provenientes de distintas tradiciones y procesos históricos, combinándolos con tendencias y recursos del diseño internacional.
Documentación y conservación de la indumentaria La conservación de prendas y textiles permitió reunir materiales utilizados para el estudio histórico de la vestimenta. La exposición planteó la indumentaria como un fenómeno relacionado con diferentes procesos culturales, entre ellas la relación entre tradición y modernidad, las representaciones del mito y la realidad.
El Museo de Israel señala la presencia de influencias europeas y orientales en el desarrollo de la vestimenta y abordó esta cuestión en Fashion Statements: Decoding Dress, exposición que presentó materiales diversos, entre ellos bocetos, prendas, fotografías y películas para documentar la transformación de las vestimentas desde finales del siglo XVI hasta la actualidad.{cita web |titulo=Fashion Statements: Decoding Israeli Dress |sitio=The Israel Museum, Jerusalem}}
La moda israelí en el siglo XXI Durante el siglo XXI, el desarrollo de la moda estuvo acompañado por una mayor integración con los circuitos internacionales del diseño. En este contexto, los diseñadores contemporáneos incorporaron referencias provenientes de distintas tradiciones históricas y culturales, así como elementos vinculados con las tendencias vinculadas al diseño contemporáneo.
La moda de este periodo se caracteriza por la coexistencia de múltiples referencias e interpretación de elementos históricos de nuevas propuestas. Esta transformación se produjo en un contexto de mayor intercambio internacional entre diferentes corrientes estéticas, materiales y de alcance internacional.
Referencias :Categoría:Moda Categoría:HistoriadeIsrael :Categoría:Indumentaria Categoría:diseñodemoda