La coronación de Reza Shah fue la ceremonia oficial mediante la cual Reza Shah, fundador de la dinastía Pahlaví, fue solemnemente coronado como sha de Irán el 25 de abril de 1926 en el Palacio de Golestán, en Teherán.
La ceremonia constituyó uno de los acontecimientos políticos más importantes de la historia contemporánea iraní, pues simbolizó el final definitivo de la dinastía Kayar y el comienzo del gobierno de la dinastía Pahlaví, que permanecería en el poder hasta la Revolución iraní de 1979.
Reza Khan había llegado al poder tras el golpe de Estado de 1921 y, durante los años siguientes, consolidó progresivamente su autoridad sobre el país. El 15 de diciembre de 1925, la Asamblea Consultiva Nacional depuso oficialmente a Ahmad Shah Qayar, último soberano de la dinastía kayar, y eligió a Reza Khan como nuevo monarca de Irán. Aunque fue proclamado sha ese mismo año, la ceremonia de coronación no tuvo lugar hasta abril de 1926, una vez organizados los preparativos protocolarios y elaboradas las nuevas insignias reales destinadas a representar a la recién instaurada casa reinante.
La coronación supuso asimismo el nacimiento oficial del ceremonial de la monarquía pahlaví. Con motivo de la ceremonia se creó la Corona Pahlaví, diseñada expresamente para sustituir a la antigua Corona Kiani, tradicionalmente utilizada por los monarcas kayares, simbolizando así la ruptura con la dinastía anterior y el inicio de una nueva etapa política caracterizada por un amplio programa de modernización, centralización administrativa y fortalecimiento del Estado.
Ceremonia
La ceremonia de coronación tuvo lugar en la mañana del 25 de abril de 1926 en el histórico Salón Salam del Palacio de Golestán, residencia oficial de la monarquía persa durante la época kayar y escenario de numerosas ceremonias de Estado. El recinto fue decorado para la ocasión con tapices, alfombras persas, estandartes nacionales y los nuevos símbolos de la dinastía Pahlaví, mientras que representantes del Gobierno, altos mandos militares, diplomáticos extranjeros, miembros del clero, parlamentarios y destacados dignatarios asistieron al acontecimiento.
Uno de los aspectos más destacados de la ceremonia fue la utilización de la recién creada Corona Pahlaví, diseñada por orden del propio Reza Shah para convertirse en el principal símbolo de la nueva dinastía. Fabricada por joyeros iraníes utilizando oro, terciopelo rojo, diamantes, esmeraldas, zafiros y perlas procedentes en gran parte del Tesoro Nacional de Joyas, la corona sustituyó definitivamente a la histórica Corona Kiani, utilizada por los soberanos de la dinastía kayar.
Siguiendo una tradición presente en diversas monarquías, Reza Shah tomó personalmente la corona y la colocó sobre su propia cabeza, sin la intervención de ninguna autoridad religiosa. Este gesto simbolizaba que la legitimidad del nuevo régimen emanaba del Estado y de la nación iraní, más que de una investidura religiosa, reflejando la orientación secular y nacionalista del nuevo monarca.
El día anterior a la coronación, el 24 de abril de 1926, el hijo mayor del soberano, Mohammad Reza Pahlaví, fue proclamado oficialmente príncipe heredero, asegurando así la continuidad de la nueva casa reinante.
Tras la ceremonia se celebraron desfiles militares por las calles de Teherán, recepciones oficiales y diversos actos conmemorativos destinados a exaltar la fundación de la nueva dinastía. La prensa nacional presentó el acontecimiento como el comienzo de una nueva era para Irán, caracterizada por la modernización del país, el fortalecimiento del poder central y la creación de un Estado moderno inspirado en modelos europeos.
La importancia histórica de esta coronación quedó reflejada años más tarde cuando, tras la invasión anglosoviética de Irán de 1941, Reza Shah fue obligado a abdicar en favor de su hijo Mohammad Reza. Décadas después, el nuevo soberano celebraría su propia ceremonia de coronación en 1967, recuperando buena parte del ceremonial establecido durante la coronación de 1926 y consolidando las insignias creadas por Reza Shah como símbolos permanentes de la monarquía pahlaví.
Legado e importancia
La coronación de Reza Shah marcó el inicio del ceremonial oficial de la dinastía Pahlaví y estableció muchos de los símbolos que continuarían utilizándose durante el resto de la monarquía iraní. Entre ellos destacó la Corona Pahlaví, creada específicamente para la ocasión y convertida desde entonces en la principal insignia de la Casa de Pahlaví.
El acontecimiento simbolizó también la consolidación del nuevo régimen tras la desaparición de la dinastía Kayar, poniendo fin a más de un siglo de gobierno kayar e inaugurando una etapa de profundas reformas políticas, administrativas, militares y sociales impulsadas por Reza Shah. Durante su reinado se promovieron la modernización del Estado, la construcción de infraestructuras, la creación de un ejército nacional unificado y la reducción de la influencia de los poderes regionales y tribales.
La ceremonia sirvió igualmente como precedente para la coronación de Mohammad Reza Pahlaví en 1967, durante la cual se recuperaron buena parte de las insignias y del protocolo establecidos en 1926, reforzando la continuidad dinástica de la monarquía pahlaví.
Galería
Véase también
Reza Shah Dinastía Pahlaví Corona Pahlaví Coronación de Mohammad Reza Pahlaví Palacio de Golestán Monarquía de Irán
Referencias
Enlaces externos
«I, Reza, Place This Crown Upon My Head» en The Atlantic (en inglés). «Persian Dictator Puts on the Crown» en The New York Times (en inglés).
Categoría:Dinastía Pahlaví Categoría:Historia de Teherán Categoría:Política en 1926