María de las Mercedes Constanzó (Santa Fe, Argentina, 28 de mayo de 1909-Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 1998) fue una antropóloga física argentina, pionera de la disciplina en el país. Fue una de las primeras mujeres en doctorarse en Antropología en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la primera mujer en dirigir excavaciones arqueológicas en el marco de investigaciones universitarias en Argentina.
Biografía
Primeros años y formación Constanzó nació en la ciudad de Santa Fe en el seno de una familia de clase media; su madre era docente. Cuando era niña, la familia se trasladó a Buenos Aires en busca de mejores oportunidades. Recibió una educación esmerada que incluyó pintura, dibujo y canto, actividades habituales entre las mujeres de clase media y alta de la época.
Se graduó como maestra normal nacional en 1928 y continuó sus estudios universitarios, algo poco frecuente entre las mujeres de su generación, que solían orientarse hacia la docencia. Según sus propias palabras, lo hizo "animada en el deseo imperioso de investigar la verdad". Eligió el profesorado en Historia en la FFyL de la UBA, una de las carreras universitarias más elegidas por mujeres en ese período. Obtuvo el título de Profesora de Enseñanza Secundaria, Normal y Especial en 1933, año en que publicó su primer trabajo de investigación, sobre la sublevación de prisioneros españoles trasladados desde Maipú (Mendoza) hasta San Luis.
En 1940 se doctoró en la FFyL bajo la dirección del antropólogo italiano José Imbelloni, con una tesis sobre craneometría y osteometría de la colección Zavaleta del Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia", publicada dos años después. Fue la segunda mujer en obtener un doctorado sobre un tema de antropología física en esa facultad, después de Juliane Dillenius, quien lo había hecho en 1911.
Trayectoria profesional
Museo Etnográfico y Sociedad Argentina de Antropología Desde 1932 trabajó como adscripta en la Sección de Antropología del Museo Argentino de Ciencias Naturales, dirigida entonces por Imbelloni, lo que le permitió acceder a las colecciones de la institución. Paralelamente comenzó a prestar servicios ad honorem en el Museo Etnográfico (MET) de la FFyL, donde catalogó materiales, realizó ilustraciones científicas y, desde 1939, dirigió los trabajos prácticos de la cátedra de Antropología Física. En 1940 fue designada ayudante honoraria de la cátedra de Antropología y Etnografía General.
Entre 1940 y 1945, su período de mayor actividad académica, publicó numerosos estudios sobre colecciones óseas humanas del Noroeste argentino, Cuyo y otras regiones, en revistas como los Anales del Instituto de Etnografía Americana de la Universidad Nacional de Cuyo y la Revista del Instituto de Antropología de la Universidad Nacional de Tucumán.
Fue miembro de la Sociedad Argentina de Antropología (SAA) desde 1936-1937 y ocupó el cargo de secretaria de la institución a partir de 1941, siendo durante años la única mujer en su Comisión Directiva, hasta el ingreso de Berta Elena Vidal de Battini como tesorera en 1945. Hacia 1945, la SAA la incluía entre el reducido grupo de investigadores —todos ellos, salvo Constanzó, varones— reconocidos como especialistas de la institución.
Viajes de investigación y dirección de excavaciones En 1943 viajó a Santiago de Chile junto al arqueólogo Eduardo Casanova como especialista en antropología física, con el fin de reunir material sobre los habitantes prehispánicos del norte de Chile, y pronunció una conferencia sobre los estudios antropológicos en Argentina. Durante ese viaje estudió cráneos de Arica y realizó más de trescientos dibujos de piezas arqueológicas a pedido de la arqueóloga austro-chilena Grete Mostny.
Ese mismo año, a pedido de la Junta de Historia de la provincia de San Juan, dirigió el estudio y la excavación de un cuerpo disecado hallado en Hilario, departamento Calingasta, cuyos resultados detalló posteriormente con fotografías y dibujos propios. Según los registros disponibles hasta la actualidad, esto la convirtió en la primera mujer profesional en dirigir excavaciones arqueológicas dentro de investigaciones llevadas a cabo a nivel universitario en Argentina.
Entre 1946 y 1947 asumió interinamente la dirección del Instituto de Etnología de la Universidad Nacional de Tucumán, cargo que vivió como una oportunidad transitoria de crecimiento profesional más que como una posición estable. Entre junio y septiembre de 1946 formó parte, además, del personal del Instituto Étnico Nacional, organismo estatal de "antropología aplicada" dirigido por Santiago Peralta.
Vida personal y alejamiento de la vida académica En 1943 conoció a Juan Severino López, estudiante de Historia en la FFyL ocho años menor que ella, con quien se casó el 18 de enero de 1947. La pareja tuvo dos hijos: Mercedes, nacida en octubre de 1947, y Juan Pablo, nacido tres años después.López Constanzó, M. (2024). Comunicación personal [entrevista realizada por G. A. Gluzman].
A partir de 1947, coincidiendo con su matrimonio y su primer embarazo, Constanzó vio restringidas sus tareas docentes y de investigación en el Museo Etnográfico por decisión de Imbelloni, entonces director de la institución. En su último informe de actividades conservado, la propia Constanzó señaló que había debido "limitar su labor a tareas administrativas", suprimida la dirección de trabajos prácticos y la investigación que esperaba poder reanudar al año siguiente. La documentación oficial de la época no menciona el embarazo ni la maternidad como motivo de estas limitaciones, registrando en cambio "razones de salud".
Tras el nacimiento de su primer hijo no volvió a ejercer la docencia universitaria ni retomó la publicación de sus investigaciones. Desde 1948 se dedicó a la docencia secundaria como profesora de Castellano e Historia en la Escuela Normal N.º 9 de Buenos Aires, actividad que combinó con el cuidado de su familia. Murió en 1998.
Legado La historiografía sobre la antropología argentina ha señalado que el alejamiento de Constanzó de la vida académica estuvo vinculado a las dificultades que enfrentaban las mujeres para acceder a cargos consolidados en un campo dominado por relaciones de "padrinazgo" académico masculino. Estudios recientes la han descripto como una figura que superó numerosas barreras de género propias de su época —entre ellas la dirección de excavaciones arqueológicas, la participación en cargos institucionales directivos y los viajes de investigación nacionales e internacionales—, en un contexto en que estas actividades estaban reservadas casi exclusivamente a varones.
Constanzó figura en compilaciones biográficas de la época, como el Diccionario biográfico de mujeres argentinas de Lily Sosa de Newton (1980) y otras obras de referencia biográfica provincial y nacional.
Referencias
Categoría:Nacidos en Santa Fe (Argentina) Categoría:Antropólogas de Argentina Categoría:Alumnado de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires Categoría:Fallecidos en Buenos Aires