miniaturadeimagen| Esperanza de vida y años de vida saludable por género
El indicador años de vida saludable (HLY por las siglas en inglés de Healthy Life Years), también conocido como esperanza de vida sin discapacidad (DFLE, por las siglas de Disability-Free Life Expectancy), índice de Sullivan, esperanza de vida saludable (healthy life expectancy, HLE), esperanza de vida en buena salud o esperanza de vida libre de enfermedad es un indicador estructural europeo calculado por Eurostat. Se trata de una de las medidas resumidas de la salud de la población, conocidas como esperanzas de vida, medidas compuestas de salud que combinan datos de mortalidad y morbilidad para representar la salud general de la población en un solo indicador. Para un país y en un momento concreto, los HLY expresan el número de años que en ese momento se espera que una persona de ese país llegue a vivir sin discapacidad. Este indicador evoluciona a lo largo del tiempo.
Historia derecha|miniaturadeimagen|940x940px| Esperanza de vida saludable (barra verde) y esperanza de vida total (longitud de las barras verde y naranja) en diversos países en 2019. Datos de la Organización Mundial de la Salud. La Unión Europea ha decidido incluir un pequeño conjunto de expectativas de salud entre sus Indicadores europeos de salud comunitaria (ECHI por sus siglas en inglés) para proporcionar medidas sintéticas de discapacidad, morbilidad crónica y salud percibida. Por esta razón se ha introducido en la Encuesta de estadísticas de la UE sobre ingresos y condiciones de vida de Eurostat (EU-SILC por sus siglas en inglés) el Módulo mínimo europeo de salud (MEHM por sus siglas en inglés), compuesto por 3 preguntas generales que abarcan estas dimensiones, para mejorar la comparabilidad de las expectativas de salud entre países.
Además, la esperanza de vida sin limitación de actividad a largo plazo, basada en la pregunta sobre discapacidad, fue seleccionada en 2004 como uno de los indicadores estructurales que se examinarían cada año, durante el Consejo Europeo de Primavera para evaluar los objetivos estratégicos de la UE (Estrategia de Lisboa) con el nombre “Años de vida saludable” (AVS) . Asimismo, la Unión Europea cofinancia una Acción conjunta sobre enfermedades crónicas y promoción del envejecimiento saludable a lo largo de la vida (CHRODIS-JA por sus siglas en inglés). El objetivo es promover y facilitar un proceso de intercambio y transferencia de buenas prácticas entre países y regiones europeas, en relación con las enfermedades crónicas, con especial atención a la promoción de la salud y la prevención de enfermedades crónicas, multimorbilidad y diabetes. El concepto de envejecimiento activo está muy relacionado con el de envejecimiento saludable.
La información detallada sobre la esperanza de vida saludable en Europa está disponible en la investigación avanzada de EurOhex sobre la esperanza de vida saludable en Europa, mientras que los valores más recientes de años de vida saludable se pueden encontrar en el sitio web público general dedicado a los años de vida saludable.
Contexto El fuerte incremento de la esperanza de vida en los países más desarrollados en general, y en los países de la Unión Europea en particular, representa uno de los logros más significativos de las últimas décadas. Plantea un difícil reto a la Unión Europea:
«El aumento de la esperanza de vida debe lograrse mediante el incremento de la parte en la que se disfruta de "buena" salud».
En este contexto, el indicador clásico de esperanza de vida deja de ser suficiente para monitorizar y comparar el estado de salud de las poblaciones de los países europeos. La disponibilidad de indicadores de esperanza de vida saludable resulta útil para que las autoridades sanitarias tomen decisiones sobre salud pública y políticas sanitarias. A medida que la generación de la posguerra alcanza la edad de jubilación, el ritmo de envejecimiento aumenta drásticamente (no solo por el aumento de la esperanza de vida, sino también por la disminución de la natalidad mundial), con profundas repercusiones sociales.
Los HLY son un indicador importante que se basa en los siguientes supuestos:
Muchos estudios se centran en medidas como la discapacidad física o la incapacidad para realizar tareas funcionales, o la presencia de una enfermedad crónica específica. La autoevaluación de la salud, al ser mucho más global y subjetiva, puede incorporar diversos aspectos de la salud, incluidos el estado cognitivo y emocional, además del físico, y por lo tanto, proporcionar información valiosa sobre las necesidades de una sociedad que envejece. Por lo tanto, las medidas de salud autoevaluadas, como los años de vida saludable, pueden ser un indicador particularmente importante de la demanda potencial de servicios de salud y de las necesidades de atención a largo plazo. Los 2 componentes del cálculo de los años de vida saludable son la mortalidad y la discapacidad autopercibida evaluada mediante encuestas de salud. Entre 1995 y 2001, se utilizaron datos de la encuesta del Panel de hogares de la Comunidad Europea (ECHP por sus siglas en inglés) de Eurostat para los Estados miembros de la UE-15. Su sucesor, el Eurostat EU-SILC, se ha utilizado desde 2005 para los 25 y posteriormente para los 27 Estados miembros de la UE. El análisis de los valores de años de vida saludable revela desigualdades significativas entre los países europeos.
Beneficios del seguimiento y el aumento de los años de vida saludable Los años de vida saludable también pueden considerarse una herramienta productiva para el análisis econométrico, aunque algunos estudiosos afirman que es mejor la que se basa en el indicador de salud autoevaluada.
«Lo que no se mide no se puede mejorar» (Lord Kelvin) La importancia de medir con rigor los años de vida saludable no reside tanto en tener el dato en sí, sino en ver qué países obtienen mejores cifras, estudiar sus estrategias y aplicarlas donde las cifras son peores. Un informe de 2025 del Consejo Superior de Investigaciones Científicas concluye que mantener un peso saludable, practicar ejercicio físico y no fumar son los principales factores que aumentan los años de vida saludable.
Las consecuencias de aumentar el número de años de vida saludable pueden ser económicamente ventajosas. Un aumento en estos años es uno de los objetivos de la política sanitaria de la UE. Esto se debe a que un aumento en el número de años de vida saludable no solo mejorará la situación de las personas, sino que también reduciría los gastos sanitarios (aunque en países con una alta incidencia de enfermedades crónicas con efectos incapacitantes, esto podría no ser así). También aumentaría los años durante los cuales las personas pueden trabajar, lo que es importante en un contexto de escasez de trabajadores.
Resultados estadísticos En 2015, el número de años de vida saludable entre las mujeres en la UE-28 fue de 63,3.
Eurostat calcula información sobre los años de vida saludable al nacer, a los 50 y a los 65 años. Los datos se calculan y recopilan utilizando estadísticas de mortalidad, así como impedimentos autopercibidos (por la persona que contesta a la encuesta) de actividad a largo plazo, una dimensión que refleja las limitaciones a largo plazo en relación con la salud o la discapacidad para realizar actividades habituales y frecuentes. Un ejemplo de pregunta que podría formularse: "Durante los últimos seis meses, ¿en qué medida se ha visto limitado, debido a un problema de salud, en las actividades que la gente suele realizar?". Algunas de las respuestas disponibles son "muy limitado", "limitado pero no de forma severa" o "sin limitación alguna".
Limitaciones de los datos Los indicadores utilizados para calcular los años de vida saludable se basan en autoinformes y, desde esa perspectiva, podrían resultar menos objetivos que otros datos como la mortalidad. Los datos recopilados están influidos por la percepción subjetiva, así como por el contexto social y cultural. Esto se debe a que las personas de diferentes orígenes sociales, razas y etnias pueden juzgar de manera distinta estados de salud que, desde un punto de vista objetivo, se verían como iguales.
Otra limitación en cuanto a la forma en que se recopilan los datos es la consideración de las personas institucionalizadas. Por ejemplo, las personas que viven en instituciones de salud y asistencia social (como residencias de ancianos), que se esperaría que tuvieran más discapacidades que el resto de la población, no están incluidas ni son encuestadas al recopilar los datos para los cálculos y evaluaciones. Esto afecta a los resultados al hacerlos menos inclusivos.
Retos sociológicos El estado de salud es difícil de definir y puede variar mucho de una persona a otra. Puede verse influido por diversos factores que afectan a la evaluación que la persona hace de su salud. Es más, estar sano y sentirse bien se puede definir y medir de muchas maneras diferentes. Los síntomas generales se refieren a la evaluación de sensaciones físicas y psicológicas que normalmente podrían ser determinadas por un médico o un psiquiatra. Sin embargo, solo el paciente puede sentirlas y explicará subjetivamente lo que siente. Estas evaluaciones suelen estar estereotipadas y se centran en el dolor o en la sensación de ansiedad. Estas variables no siempre son observables externamente y la tolerancia a ellas puede variar de una persona a otra. Por lo tanto, para combinar las medidas de los diferentes conceptos de salud que las personas tienen en mente en una sola cifra, es necesario contar con un modelo conceptual que tenga en cuenta que el estado de salud es un continuo que abarca desde la salud perfecta hasta la muerte.
Otro problema es que el nivel medio de salud en sí mismo (no solo las formas de evaluarlo) está sujeto a la influencia de diferentes factores y es diferente en varios subgrupos (al igual que la mortalidad). Ejemplos de dichas características son: 1) raza, y 2) grupo étnico. Son las posibles características independientes que influyen, como resultado, también en la cantidad total de años de vida saludable. Las diferentes razas y nacionalidades llevan estilos de vida distintos, comen diferentes tipos de alimentos y viven en entornos geográficos diferentes. Estos factores pueden influir en la probabilidad de que las personas contraigan ciertas enfermedades o pierdan la capacidad de realizar actividades cotidianas. Por ejemplo, si un grupo de personas consume principalmente alimentos no procesados, es menos propenso a ciertas enfermedades y vivirá libre de enfermedades durante más tiempo (alrededor de 8 años) que otro grupo que ingiera principalmente alimentos ultraprocesados.
Además, incluso personas de la misma cultura y raza, pero de diferente estatus socioeconómico, podrían vivir un número diferente de años de vida saludable. Las personas de diferente estatus socioeconómico pueden permitirse diferentes condiciones de vida asociadas con distintos niveles de gasto. Por ejemplo, en 2024 un estudio halló que los vecinos de los barrios pobres de Andalucía vivían 9 años menos que los de zonas ricas.Esto tiene que ver con el nivel de estrés, las dimensiones de la vivienda y su acondicionamiento climático.
Véase también Años de vida ajustados por discapacidad Años de vida potencialmente perdidos Carga de enfermedad Años de vida ajustados por calidad
Referencias
Enlaces externos EuroOhex Estadísticas de años de vida saludable Europa - Salud Pública Wiki de Heidi REVES, la Red Internacional sobre Expectativa de Salud y el Proceso de Discapacidad Personas sanas de EE. UU. OMS | Organización Mundial de la Salud Portal Salud-UE: el portal oficial de salud pública de la Unión Europea. Salud | Vida y estilo de vida saludables
Categoría:Economía de la salud Categoría:Salud global Categoría:Envejecimiento