Categoría:Corregimiento de Jijona/Xixona El Corregimiento de Jijona fue una división administrativa creada durante el siglo XVIII, tras la Guerra de Sucesión Española y la implantación de los Decretos de Nueva Planta por el rey Felipe V. Los corregimientos sustituyeron gran parte de la organización administrativa foral del antiguo Reino de Valencia y estaban gobernados por un corregidor, funcionario nombrado por la Corona que ejercía funciones judiciales, administrativas, militares y fiscales. Categoría:Nombramiento como ciudad La ciudad de Jijona (Xixona) fue elevada al rango de ciudad en 1708 como reconocimiento a su fidelidad a Felipe V durante la Guerra de Sucesión. Ese mismo año se convirtió en la capital del Corregimiento de Jijona, una de las principales demarcaciones administrativas del territorio valenciano. Categoría:Extensión geográfica El corregimiento comprendía un amplio territorio del interior de la actual provincia de Alicante. Según la documentación histórica, estaba integrado por:
Jijona como capital del corregimiento que incluía Castalla, Ibi, Onil, Biar, Tibi, Elche, Torremanzanas, Benejama, Salinas.
Esta organización permitió a la Corona ejercer un mayor control político, económico y judicial sobre la región. El corregidor representaba directamente al monarca y era responsable de la administración de justicia, el mantenimiento del orden público, la recaudación de impuestos y la supervisión de los gobiernos municipales. Categoría:Extensión temporal Durante el siglo XVIII el corregimiento tuvo una importante actividad económica basada principalmente en la agricultura de secano, la producción de almendra, aceite y cereales, así como en la creciente elaboración del turrón de Jijona, producto cuya fabricación ya estaba documentada desde el siglo XVI y que terminaría convirtiéndose en el principal motor económico de la ciudad. La posición geográfica de Jijona, entre Alicante y Alcoy, también favoreció el comercio entre la costa y el interior. Categoría:Anulación del corregimiento En 1833, con la reforma territorial impulsada por Javier de Burgos, desaparecieron definitivamente los corregimientos españoles y fueron sustituidos por el actual sistema provincial. Como consecuencia, el Corregimiento de Jijona dejó de existir y su territorio pasó a integrarse en la nueva provincia de Alicante.
Hoy en día, el antiguo corregimiento constituye un importante referente histórico para comprender la organización administrativa del Reino de Valencia durante los siglos XVIII y comienzos del XIX. Asimismo, la ciudad de Jijona conserva un notable patrimonio histórico y cultural vinculado a este periodo, además de ser reconocida internacionalmente como la cuna del turrón y sede de la Indicación Geográfica Protegida Jijona y Turrón de Alicante.