La alta velocidad ferroviaria en Marruecos se compone de las líneas y servicios ferroviarios de alta velocidad del país, administrados por la Oficina Nacional de Ferrocarriles (ONCF). Los servicios son prestados bajo la marca comercial Al-Boraq, operada por la propia ONCF mediante trenes de alta velocidad derivados del modelo francés TGV Euroduplex. miniaturadeimagen|Red ferroviaria, con los tramos ya en funcionamiento y los proyectados La red entró en servicio el 15 de noviembre de 2018 con la inauguración de la línea de alta velocidad entre Tánger y Casablanca, la primera infraestructura ferroviaria de alta velocidad del continente africano. La línea tiene una longitud de 323 km, de los cuales 186 km corresponden a un trazado específico para alta velocidad que permite velocidades de hasta 320 km/h, mientras que el resto del recorrido discurre por líneas modernizadas. Su puesta en servicio redujo el tiempo de viaje entre ambas ciudades de 4 horas y 45 minutos a 2 horas y 10 minutos, con una reducción adicional prevista tras la finalización de los nuevos tramos de alta velocidad entre Kenitra y Casablanca.

La línea Tánger-Casablanca constituye la primera fase del desarrollo de una red nacional de alta velocidad impulsada por la ONCF. En 2025 se inició la construcción de la nueva línea de alta velocidad entre Kenitra y Marrakech, de unos 430 km, que prolongará la infraestructura existente hacia el sur y conectará las principales ciudades del eje atlántico. El proyecto forma parte del programa de desarrollo ferroviario de la ONCF con horizonte en 2030.

Marruecos fue el primer país africano en implantar un sistema ferroviario de alta velocidad y, hasta la entrada en servicio de proyectos similares en otros países del continente, su red constituye la única infraestructura ferroviaria de alta velocidad operativa en África.

Historia

Antecedentes A comienzos del siglo XXI, Marruecos contaba con una de las redes ferroviarias más desarrolladas de África, gestionada por la Oficina Nacional de Ferrocarriles (ONCF). La red, íntegramente construida en ancho internacional (1435 mm), se articulaba en torno a un eje atlántico que enlazaba Tánger, Kenitra, Rabat, Casablanca y Marrakech, además de diversos ramales hacia ciudades como Fez, Uchda, Nador, Safí o El Yadida. Durante las décadas de 1980 y 1990 la ONCF emprendió un amplio programa de modernización basado en la electrificación de las principales líneas, la duplicación de vías y la renovación del material rodante, lo que permitió aumentar progresivamente la capacidad y la velocidad de los servicios ferroviarios.

El fuerte crecimiento económico experimentado por Marruecos desde finales de la década de 1990, unido al desarrollo del complejo portuario Tanger Med y al incremento de la movilidad entre las principales áreas metropolitanas del país, provocó una rápida saturación del corredor atlántico, especialmente entre Tánger y Casablanca. Ante esta situación, la ONCF comenzó a estudiar alternativas para reducir los tiempos de viaje y aumentar la capacidad de la infraestructura, concluyendo que la construcción de una línea de alta velocidad constituía la solución más adecuada para responder al crecimiento previsto de la demanda.

El proyecto fue impulsado por el rey Mohamed VI, que situó la modernización de las infraestructuras de transporte entre las prioridades estratégicas del país. La iniciativa contó además con un importante respaldo institucional y financiero de Francia, cuya experiencia en el desarrollo del TGV sirvió de referencia para el diseño de la futura línea. Como resultado de esta cooperación, se optó por construir un nuevo trazado de alta velocidad entre Tánger y Kenitra, complementado con la modernización de la línea convencional hasta Casablanca, configurando así la primera fase de una futura red nacional de alta velocidad.

Implantación de la alta velocidad ferroviaria Tras varios años de estudios y planificación, la ONCF inició la construcción de la primera infraestructura ferroviaria de alta velocidad del país con el objetivo de mejorar las conexiones del eje atlántico y absorber el creciente tráfico ferroviario entre Tánger y Casablanca. El proyecto se concibió como la primera fase de una futura red nacional de alta velocidad y combinó la construcción de un nuevo trazado entre Tánger y Kenitra con la modernización de la línea convencional entre Kenitra y Casablanca.

Las obras comenzaron oficialmente en septiembre de 2011 y requirieron la ejecución de una plataforma de 186 km de nueva construcción, diseñada para velocidades de hasta 320 km/h, además de la adaptación de 137 km de la línea existente al sur de Kenitra. Paralelamente, la ONCF adquirió doce trenes Alstom Euroduplex, derivados del TGV Duplex francés y adaptados a las condiciones de explotación de la red marroquí.

La línea fue inaugurada oficialmente el 15 de noviembre de 2018 por el rey Mohamed VI, en una ceremonia celebrada en la estación de Tánger Ville a la que asistieron diversas autoridades marroquíes y extranjeras, entre ellas el presidente francés Emmanuel Macron. El servicio comercial, denominado Al-Boraq, comenzó a operar el 26 de noviembre de 2018, convirtiéndose en el primer sistema ferroviario de alta velocidad en servicio del continente africano.

Con una longitud total de 323 km, la línea redujo considerablemente los tiempos de viaje entre las principales ciudades del corredor atlántico. El trayecto entre Tánger y Casablanca pasó de 4 horas y 45 minutos a 2 horas y 10 minutos, mientras que las conexiones con Rabat y Kenitra también experimentaron importantes reducciones. La explotación inicial estableció frecuencias horarias entre ambas terminales, consolidando la alta velocidad como el principal servicio ferroviario de larga distancia del país.

Consolidación y expansión de la red Tras la entrada en servicio de Al-Boraq, la alta velocidad ferroviaria se consolidó como uno de los principales ejes del transporte interurbano marroquí. La significativa reducción de los tiempos de viaje entre Tánger, Kenitra, Rabat y Casablanca favoreció un incremento sostenido de la demanda, convirtiendo al servicio en una alternativa competitiva frente al transporte por carretera y al avión en el corredor atlántico. La ONCF incrementó progresivamente las frecuencias y optimizó los tiempos de recorrido mediante la mejora de la infraestructura convencional entre Kenitra y Casablanca.

Paralelamente, el Gobierno marroquí continuó impulsando el desarrollo de la red de alta velocidad como uno de los proyectos estratégicos del país. En abril de 2025 comenzaron las obras de la prolongación de la línea desde Kenitra hasta Marrakech, con una longitud aproximada de 430 km. El nuevo corredor, diseñado para velocidades de hasta 350 km/h, discurrirá por Rabat y Casablanca, prestará servicio al Aeropuerto Internacional Mohammed V y reducirá el tiempo de viaje entre Tánger y Marrakech en aproximadamente dos horas respecto al recorrido anterior.

La nueva línea está prevista para entrar en servicio antes de la celebración de la Copa Mundial de Fútbol de 2030, organizada conjuntamente por Marruecos, España y Portugal. La ONCF estima que, una vez completada la ampliación hasta Marrakech, la red de alta velocidad transportará alrededor de 7,2 millones de pasajeros anuales, frente a los entre cinco y seis millones registrados por el servicio Al-Boraq a mediados de la década de 2020.

La expansión de la red forma parte de la estrategia ferroviaria nacional a largo plazo, que contempla la construcción de aproximadamente 1100 km de líneas de alta velocidad para 2040. Además de la prolongación hacia Agadir, el plan prevé un nuevo corredor de alta velocidad entre Rabat, Fez y Oujda, con el objetivo de extender este sistema a las principales regiones del país y reforzar la integración territorial de Marruecos.

Líneas de alta velocidad LíneaCiudades que conectaEstadoEntrada en servicioLAV Tánger–KenitraTánger · KenitraEn servicio15/11/2018LAV Kenitra–MarrakechKenitra · Rabat · Casablanca · MarrakechEn construcción2029

Referencias

Marruecos