Las falacias de definición son las diversas maneras en que las definiciones pueden fracasar al explicar términos. La expresión se utiliza para sugerir una analogía con una falacia informal. Las definiciones pueden carecer de valor porque son excesivamente amplias,Gibbon, Guy (2013). Critically Reading the Theory and Methods of Archaeology: An Introductory Guide. Rowman & Littlefield. .Potter, Karl H. (1991). Presuppositions of India's Philosophies, p.87. Motilal Banarsidass. . "Under-extension", "over-extension", and "mutual exclusion".Chakraborti, Chhanda (2007). Logic: Informal, Symbolic and Inductive, p.54-5. PHI Learning. . "Too wide", "too narrow", "incomprehensible", and "conflicting". excesivamente estrechas, o incomprensibles; o porque utilizan lenguaje oscuro o ambiguo, contienen elementos mutuamente excluyentes, o (quizá lo más frecuente) son circulares.Schipper, Edith Watson and Schuh, Edward (1960). A First Course in Modern Logic, p.24. Routledge. "Incongruous", "circular", "negative", and "obscure or figurative".
Circularidad
Si un concepto se define mediante otro, y este último se define a su vez mediante el primero, se trata de una definición circular, semejante al razonamiento circular: ninguno de los dos aporta esclarecimiento acerca de aquello que se desea conocer. «Es una falacia porque al utilizar un sinónimo en el definiens, al lector no se le proporciona ninguna información significativamente nueva».
Incongruencia: demasiado amplia o demasiado estrecha
Una definición destinada a describir un determinado conjunto de individuos fracasa si su descripción de los individuos comprendidos es incongruente: demasiado amplia (parámetros excesivamente laxos) o demasiado estrecha (parámetros excesivamente restrictivos). Por ejemplo, «una figura con cuatro lados de igual longitud» no es una definición suficiente de cuadrado, porque los cuadrados no son las únicas figuras que pueden tener cuatro lados de igual longitud; los rombos también los tienen. Del mismo modo, definir un rectángulo como «una figura con cuatro lados perpendiculares de igual longitud» resulta inapropiado porque es demasiado estrecho, ya que describe únicamente los cuadrados y excluye todos los demás tipos de rectángulos, constituyendo así una definición claramente incorrecta.
Si una vaca se definiera como un animal con cuernos, la definición sería demasiado amplia (incluiría, por ejemplo, a las cabras), mientras que si una vaca se definiera como un cuadrúpedo blanco y negro, la definición sería al mismo tiempo demasiado estrecha (excluyendo, por ejemplo, vacas totalmente negras, totalmente blancas o marrones) y demasiado amplia (incluyendo, por ejemplo, a los dálmatas).
Oscuridad
Las definiciones pueden ser defectuosas cuando utilizan lenguaje ambiguo, oscuro o figurado. Esto puede conducir a definiciones circulares. Las definiciones deben formularse en la forma más directa posible para que puedan ser comprendidas; de lo contrario, no logran esclarecer aquello que pretenden definir y se convierten en definiciones falaces.
El lenguaje figurado también puede dar lugar a interpretaciones erróneas. Por ejemplo, la expresión ojos dorados en una biografía podría llevar al lector a pensar que la persona descrita era ficticia.
Un ejemplo de oscuridad es la definición que dio Samuel Johnson de la avena: «Un grano que en Inglaterra se da generalmente a los caballos, pero que en Escocia alimenta a las personas». El objeto definido (la avena) debería describirse directamente en lugar de permanecer oscurecido por observaciones accesorias.
Exclusión mutua
La definición excluye por completo aquello que pretende definir. Por ejemplo, una vaca podría definirse como un animal volador sin patas. En realidad, una vaca tiene patas y no puede volar, pero este ejemplo pretende definir una vaca mediante una descripción opuesta a lo que una vaca es realmente. «Vaca» y «animal volador sin patas» son términos mutuamente excluyentes: no pueden referirse a la misma cosa.
Requisitos autocontradictorios
Las definiciones también pueden fracasar al imponer requisitos contradictorios, haciendo imposible que se apliquen a objeto alguno. Por ejemplo, definir una vaca como un cuadrúpedo sin patas. Estos requisitos también pueden ser mutuamente excluyentes.
Falacia definista
La falacia definista es una falacia informal, término acuñado por William Frankena en 1939 en una crítica de la «falacia naturalista». Consiste en definir una propiedad mediante otra que no es sinónima de ella.
Véase también
Falacia Falacia de división Equívoco o antanaclasis Definición persuasiva (en elaboración)
Referencias
Categoría:Falacias informales Categoría:Lexicografía