alt=Painting of parents outdoors with two young children, with an older woman in black in the background|miniaturadeimagen|Pintura de Marcus Stone que representa a niños en una relación cercana con sus padres.
Se considera apego seguro cuando el niño muestra cierta angustia cuando su cuidador se va, pero es capaz de recomponerse rápidamente cuando este regresa. Es uno de los 5 tipos de apego descritos por la teoría del apego, y el único psicológicamente sano. Los otros pueden denominarse colectivamente como apegos no seguros.
Los niños con apego seguro se sienten protegidos por sus cuidadores y saben que pueden contar con su regreso. Un niño con apego seguro puede usar a sus padres como una base segura para explorar su entorno y se consuela fácilmente después de una separación o cuando se siente estresado.
Los bebés nacen con comportamientos naturales que les ayudan a sobrevivir. El comportamiento de apego permite que un bebé atraiga a otras personas cuando necesita ayuda o sufre incomodidad. El instinto humano de apego es una adaptación básica para la supervivencia que comparten la mayoría de los mamíferos, y cuando los bebés y los adultos sienten estrés o están en alerta, su sistema de apego se activa.
El apego es un aspecto específico y centrado de la relación entre el niño y su cuidador que desempeña un papel clave para garantizar la sensación de seguridad y protección del niño. Consiste en la forma en que un niño utiliza a su cuidador principal como una base segura para explorar el mundo y, cuando es necesario, como un refugio y una fuente de consuelo.
John Bowlby y Mary Ainsworth desarrollaron la conocida como teoría del apego tras estudiar, de forma inadvertida, a pacientes infantiles en el hospital donde trabajaban. John Bowlby buscaba comprender la profunda angustia que experimentaban los bebés al separarse de sus padres. Observó que estos bebés hacían grandes esfuerzos —como llorar, aferrarse y buscar— para evitar la separación o para acercarse al progenitor ausente. La teoría del apego explica cómo surge la relación entre padres e hijos y cómo influye en los comportamientos y relaciones posteriores. A partir de esta teoría, existen 5 tipos principales de apego: seguro, ambivalente o resistente, ansioso, evitativo y desorganizado.
Los tipos de apego El apego ambivalente o resistente se define porque los niños experimentan una fuerte incomodidad cuando su cuidador se va, y no son capaces de calmarse o tranquilizarse. Estos niños no pueden contar con la presencia de su(s) cuidador(es). Este es un caso relativamente poco frecuente, que afecta solo a un pequeño porcentaje de niños en Estados Unidos. El apego ansioso se da cuando el niño no es capaz de afrontar las ausencias del cuidador. El apego evitativo o evasivo se caracteriza por niños que evitan a su cuidador y no muestran angustia cuando este se va. Estos niños reaccionan de forma similar ante un extraño que ante su cuidador. Este tipo de apego suele estar asociado a situaciones de abuso. Los niños que son reprendidos por acudir a su cuidador dejarán de buscar ayuda en el futuro. El apego desorganizado o desorientado se define por la falta de una forma consistente de gestionar la separación y el reencuentro. Esta es la forma más grave de apego no seguro, que suele ser consecuencia de experiencias traumáticas como la desatención o el abuso psicológico, físico o sexual, y también puede estar relacionada con vulnerabilidades del neurodesarrollo en el niño. A veces, estos niños parecen estar clínicamente deprimidos. Este apego suele presentarse en muestras de alto riesgo de bebés gravemente maltratados, pero también aparece en otras muestras. Un apego seguro puede llevar al niño a desarrollar una mayor autoestima y una mayor autosuficiencia. Además, estos niños tienden a ser más independientes y presentan menores índices de ansiedad y depresión. También son capaces de establecer mejores relaciones sociales.Cherry, K. A. (2006). What is attachment theory? Retrieved from http://psychology.about.com/od/loveandattraction/a/attachment01.htm
Características
Características de los niños con apego seguro Los niños con un apego seguro suelen mostrarse visiblemente molestos cuando sus cuidadores se van, pero se alegran a su regreso. Estos niños buscan consuelo en sus padres o cuidadores cuando tienen miedo. En caso de que sus padres o cuidadores principales no estén disponibles, pueden encontrar consuelo en otras personas, pero prefieren a su cuidador habitual. Asimismo, cuando los padres con un apego seguro se acercan a sus hijos, estos agradecen el contacto.
Jugar con los niños es más común cuando padres e hijos tienen un apego seguro. Estos padres reaccionan con mayor rapidez a las necesidades de sus hijos y suelen ser más receptivos con un niño con el que tienen un apego seguro que con otro con el que mantienen un apego no seguro.Cherry, K. (2014, January 1). 7 Things You Should Know About Attachment Styles. Retrieved December 2, 2014, from http://psychology.about.com/od/loveandattraction/ss/attachmentstyle_4.htm El apego se mantiene a lo largo del crecimiento de los niños. Los estudios respaldan que los apegos seguros con los cuidadores principales dan lugar a niños más maduros y menos agresivos que aquellos con estilos de apego evitativo o ambivalente.
El tipo de relación que los bebés establecen con su cuidador principal puede predecir el curso de sus relaciones y conexiones a lo largo de sus vidas. Desde los 12 meses de edad los niños comienzan a percibir la crianza que reciben. Por lo tanto, para crear una relación de apoyo y seguridad entre padres e hijos, es importante que los padres sean conscientes de sus acciones incluso en las primeras etapas de la vida de su hijo.
Los niños que tienen un apego seguro tienden a ser más empáticos y receptivos a las necesidades de los demás, porque ese es el comportamiento que con ellos tienen sus padres. Quienes tienen un apego seguro gozan de una alta autoestima, buscan conexión y apoyo social y son capaces de compartir sus sentimientos con otras personas. También tienden a tener relaciones de confianza a largo plazo.
Se ha demostrado que el apego seguro actúa entre los preescolares como un amortiguador de factores negativos para la salud por ejemplo el estrés o la pobreza. Un estudio respalda que las mujeres con un estilo de apego seguro tenían sentimientos más positivos con respecto a sus relaciones adultas que las mujeres con estilos de apego no seguro.
Dentro de una relación romántica adulta, el apego seguro puede significar que ambas personas participan en contacto físico cercano, se revelan información entre sí, comparten descubrimientos entre sí y se sienten seguras cuando el otro está cerca.
Características de los padres de niños con apego seguro Las conductas de crianza compartida pueden afectar la capacidad de un niño para formar un apego seguro. Se ha observado que los estilos de crianza colaborativa y de apoyo fomentan un apego seguro en los niños, no solo con sus padres, sino también con sus compañeros. Se ha encontrado crianza colaborativa y de apoyo cuando las conductas y actitudes maternas y paternas están unificadas y son coherentes entre sí.
Se cree que la teoría del apego seguro consta de 2 componentes: una base segura y modelos operativos internos. La base debe ofrecer suficiente espacio para la exploración, a la vez que proporciona un refugio seguro al que regresar en momentos de dificultad. Una figura de apego fuerte constituye la "base segura" a la que el niño se sentirá impulsado a volver, y en la que hallará consuelo a su angustia.
El segundo componente de la teoría del apego seguro son los modelos operativos internos (MOI). Los MOI son las estructuras mentales que determinan cómo el niño percibe la crianza. Los MOI son importantes porque, a medida que el niño crece, tiende a depender de ellos en lugar de una figura parental real para guiarlo. Desde los 12 meses de edad los niños comienzan a percibir la crianza que reciben. Los niños con apego seguro suelen desarrollar MOI que les hacen sentir que hay cuidado disponible, que alguien los va a atender si lo necesitan. Los padres que pretendan crear un apego seguro, el más beneficioso para sus hijos, deben fomentar sentimientos de cercanía y apoyo.
Al intentar promover el beneficioso apego seguro, también es importante que los padres consideren qué puede conducir a otras formas de apego, todas perjudiciales. Por ejemplo, se ha observado que el apego ansioso en los niños es el resultado de que los padres les den excesiva autonomía, mientras que el apego evitativo deriva de que les concedan demasiada poca.
Investigación
La extraña situación La técnica de situación extraña fue un experimento realizado por Ainsworth para estudiar la variedad de formas de apego entre niños de 1 a 2 años y sus madres. En ese momento, las madres eran las cuidadoras principales. La muestra estaba compuesta por 100 familias estadounidenses de clase media. Había una habitación acondicionada con un vidrio unidireccional que permitía al investigador observar la interacción, pero no que los sujetos vieran al investigador. Dentro de la habitación había algunos juguetes y un cómplice del experimentador, que desempeñaba el papel de extraño.
El experimento "Situación extraña" constaba de 8 episodios de 3 minutos cada uno. Se observaba el comportamiento del bebé durante cada fase. Inicialmente (1), la madre, el bebé y el experimentador estaban juntos. Esta fase duraba menos de un minuto. Luego, la madre y el bebé se quedaban solos en la habitación (2). Un extraño, el cómplice, se unía a la madre y al bebé (3). Después de un tiempo determinado, la madre salía de la habitación, dejando a su hijo con el extraño (4). Los niños con un apego seguro a su madre lloraban durante unos minutos, pero lograban calmarse y jugar con los juguetes. Una vez que la madre regresaba (5), los niños con apego seguro la saludaban y volvían a jugar. A veces, les mostraban a sus madres los juguetes con los que habían jugado. Cuando la madre regresaba, el extraño se marchaba. Luego, la madre se iba (6) y el bebé se quedaba solo. El extraño regresaba (7). Finalmente, la madre regresaba y el extraño se marchaba (8). Los resultados de este experimento conformaron la teoría del apego.
Estudio comparativo entre madres de alambre y madres de tela Harry Harlow realizó más investigaciones con monos. Utilizó una situación inusual para observar si un cachorro de mono se acercaría a una madre de tela o a una madre que le ofreciera comida. El mono bebé prefería acurrucarse con la madre de tela y se sentía seguro. Si el experimento se repetía sin la madre de tela, el mono bebé se paralizaba, gritaba y lloraba. Este estudio demuestra un apego seguro a algo suave y reconfortante. Los bebés humanos pueden sentir lo mismo con mantas o peluches.
Diferencias culturales Las prácticas culturales desempeñan un papel importante en la configuración de la prevalencia de los apegos seguros en diferentes países.
Por ejemplo, en Japón, las relaciones familiares cercanas y la armonía grupal son muy valoradas, razón por la cual los apegos ambivalentes son más comunes, y esto se debe a la priorización de la capacidad de respuesta del cuidador.
Por el contrario, Alemania tiene altas tasas de estilos de apego evitativo debido a su énfasis en la independencia y la autosuficiencia, y esto se debe a que se anima a los niños a ser más autónomos desde una edad temprana.
Estados Unidos valora una cultura individualista, donde los apegos seguros son bastante comunes, pero pueden desarrollarse otros estilos de apego no seguro, dependiendo de las prácticas de crianza y las normas sociales.
Críticas