Sexo ocasional, sexo casual o sexo esporádico hace referencia a una actividad sexual que ocurre por fuera de una relación romántica y sin expectativas de que la vaya a haber el futuro,e implica una ausencia de compromiso, vínculo emocional, intimidad o familiaridad entre miembros de una pareja sexual. Ejemplos incluyen las relaciones sexuales mientras una pareja está en una relación casual, así como las aventuras de una noche, la prostitución, el intercambio de parejas o las relaciones de amigos con derechos. Como sugieren estos ejemplos, hay una amplia variabilidad con respecto a la duración de estos vínculos entre personas, así como el grado de cercanía emocional y tipos de relaciones sexuales involucrados en el sexo ocasional, de manera que la definición de qué cuenta como tal es arbitraria y puede englobar desde un encuentro de una noche hasta encuentros frecuentes para tener relaciones sexuales en ausencia de una relación comprometida o de un deseo de que se establezca tal relación. Este amplio espectro hace referencia a diversas relaciones interpersonales que están siendo objeto de estudio sociológico en los últimos años.
Esta definición engloba relaciones heterosexuales y homosexuales, y pueden ser practicadas entre personas de diversas orientaciones sexuales y géneros. Tienen en común que, en principio, no se trata de relaciones continuadas en el tiempo y que están generalmente motivadas por la búsqueda del placer sexual. Es de destacar que el adjetivo «casual» no se refiere a la prominencia o importancia de estas relaciones o experiencias, sino que enfatiza que estas ocurren por fuera del contexto de relaciones románticas formales. Asimismo, es importante notar que la participación en sexo casual puede ser espontánea o puede ser resultado de una toma de decisiones reducida, posiblemente debido al consumo de alcohol u otras influencias externas.
Tipos de sexo ocasional En la literatura sociológica y psicológica el sexo ocasional es a menudo estudiado bajo el término de «experiencias sexuales casuales» (CSE, por sus iniciales en inglés) o «experiencias y relaciones sexuales casuales» (CSRE, por sus iniciales en inglés),Wentland, J. J., & Reissing, E. D. (2011). Taking casual sex not too casually: Exploring definitions of casual sexual relationships. Canadian Journal of Human Sexuality, 20(3), 75–91. si bien, como se dijo antes, la definición exacta de qué cuenta como una experiencia o relación sexual casual u ocasional es difícil debido a la variedad de comportamientos implicados y a las normas culturales. En general, la definición enfatiza cualquier actividad sexual que ocurra fuera de los límites de una relación romántica monógama y comprometida. Para capturar los diferentes matices de estas dinámicas relacionales, el sexo ocasional es a menudo tipificado a lo largo de un continuo. En particular, las categorías suelen depender de la frecuencia y tipo de contacto (social vs. estrictamente sexual), del nivel de intimidad emocional, de si los involucrados se conocen de antemano o de si hay o no reglas o expectativas explícitas sobre el futuro.
En general, la literatura académica describe cuatro tipos principales de relaciones y experiencias sexuales casuales:
Aventuras de una noche: encuentros sexuales de una sola vez y aislados entre personas que por lo general no se conocen o se conocen solo de manera casual, sin expectativa alguna de contacto futuro o de que se continúe la relación. Se caracterizan por interacciones breves, altamente centradas en la gratificación sexual inmediata y generalmente implican escasa o ninguna intimidad emocional o comunicación subsiguiente. Ligues o levantes (): Un término prominente en la investigación con estudiantes universitarios y adultos jóvenes que se refiere a un rango amplio de comportamientos sexuales sin compromisos que ocurren entre dos personas. El término engloba una variedad de comportamientos que van desde besos o magreo hasta el sexo oral o el coito. A diferencia de las aventuras de una noche, implican contacto más regular y niveles ligeramente más altos de intimidad emocional. A menudo su naturaleza es episódica y ambigua en el sentido de que es posible que los participantes no tengan siempre la misma idea respecto a si el encuentro sexual fue cosa de un solo día o el comienzo de algo más recurrente. Llamar a alguien para tener sexo (): Este tipo de experiencia sexual casual se refiere a encuentros sexuales recurrentes iniciados principalmente tarde en las noches y típicamente iniciadas con una llamada telefónica o un mensaje de texto o de chat, entre personas que son generalmente conocidas, exparejas románticas o parejas casuales. Estas llamadas o textos no son planeadas y expresan una intención urgente de tener un encuentro sexual. En términos coloquiales se le puede llamar «una fija» o «un polvo asegurado». A diferencia de las aventuras de una noche, esta práctica involucra lazos sociales preexistentes (si bien los participantes mismos no se consideran amigos) y ocurren de manera repetida. Sin embargo, a diferencia de las amistades, la conexión es motivada exclusivamente por un deseo mutuo de tener sexo más que por compañía social, de manera que la interacción entre los participantes por fuera del acto sexual es mínima. Cuando las llamadas se vuelven demasiado regulares o frecuentes, los participantes pueden considerarse fuck buddies, literalmente «amigotes para follar». Amigos con derechos: Un tipo de relación híbrida que combina una amistad platónica preexistente con una intimidad sexual recurrente, careciendo explícitamente del compromiso o exclusividad sexual típicas de una relación comprometida. Este tipo de experiencia sexual casual implica el mayor grado de interacción no sexual, intimidad emocional y confianza interpersonal. Los participantes a menudo comparten actividades sociales como amigos por fuera de los contextos sexuales, lo que puede crea complejidades relacionales únicas, como sentimientos románticos no recíprocos.
Otro tipos de interacciones sexuales pueden categorizarse como sexo casual o ocasional, si bien la literatura académica suele separarlas de los tipos previos en tanto operan bajo reglas sociales, motivaciones o estructuras institucionales fundamentalmente diferentes:
Sexo transaccional (trabajo sexual y prostitución): Encuentros sexuales a cambio de compensación económica u otros beneficios materiales. Estas actividades son explícitamente transaccionales y a menudo son estudiadas por sí solas en vez de bajo la categoría de sexo ocasional. Sin embargo, comparten con las experiencias sexuales casuales el hecho de que son practicadas por fuera de una relación comprometida, carecen generalmente de intimidad emocional y generalmente no implican compromiso alguno a largo plazo o expectativas de que empiece una relación comprometida. Sugaring o sugar dating: Un tipo de relación en la que necesidades sociales e íntimas, incluyendo el sexo, se brindan a cambio de dinero o regalos. Generalmente involucran a una persona que recibe los «regalos» (a menudo una «sugar baby») a cambio de compañía, lo que puede incluir el sexo, aunque ese no es siempre ni necesariamente el caso. Por lo general la otra persona, el «sugar daddy», es un hombre mayor y adinerado. Hay varias formas de este tipo de vínculo transaccional, incluyendo la prostitución «sugar», esto es, el encuentro sexual como el aspecto principal y fundamental, en un extremo, y la «amistad sugar» o el «amor sugar» en el otro extremo, donde exclusivamente se brinda intimidad emocional pero no sexo. A diferencia de la prostitución, y similar a las relaciones románticas, estas relaciones tienden a ser más serias y a durar por más tiempo, e involucran generalmente mayor intimidad emocional (si bien, es a menudo unilateral). Intercambio de parejas (swinging): Un tipo de no monogamia consensuada en el que parejas establecidas participan en actividades sexuales con otros individuos o parejas sin que haya expectativas de una relación romántica o comprometida en el futuro. Generalmente esta práctica es organizada en redes sociales, y ocurre en clubes o fiestas privadas. Encuentros solitarios o grupales casuales: Encuentros sexuales anónimos o cuasianónimos en lugares públicos, semipúblicos o especializados (p. ej., playas, parques, saunas gay, baños turcos, baños públicos, etc.), incluyendo prácticas como el cruising o el cancaneo, prominentes particularmente en grupos o subculturas demográficos o históricos específicos y cuyo énfasis está en una conexión anónima impersonal y puramente recreativa.
Prevalencia La prevalencia del sexo casual es difícil de medir, en tanto por lo general depende de autorreportes, lo que introduce problemas como sesgos. Sin embargo, la investigación sugiere que el sexo casual se ha vuelto cada vez más aceptable socialmente en sociedades occidentales. Tal crecimiento se debe a varios factores, incluyendo la creciente disponibilidad de métodos anticonceptivos en la década de 1960 que llevó a la revolución sexual y la subsecuente liberalización de las normas sexuales que hicieron que el sexo por placer se volviera más aceptable. Asimismo, se han citado el más fácil acceso a material pornográfico, cambios en el consumo de bebidas alcohólicas y cambios en la percepción del riesgo sexual (relacionados en parte con avances en la tecnología médica) como posible factores adicionales. En las últimas décadas, el crecimiento y establecimiento de las nuevas tecnologías en la sociedad, ha posibilitado la aparición de páginas web que ofrecen la posibilidad de encontrar personas que busquen sexo ocasional o relaciones de una noche. Se estima que entre 60 y 80% de los estudiantes universitarios en los Estados Unidos han tenido al menos una experiencia de sexo ocasional en su vida, si bien los reportes varían dependiendo del tipo de sexo casual y la mayoría de estudios incluyen muestras de participantes predominantemente heterosexuales. Un estudio de 2023 encontró que la frecuencia de sexo casual entre adultos jóvenes solteros en los Estados Unidos era de entre 3.8% y 17.0%.
Por otra parte, se ha reportado también una disminución en la prevalencia del sexo ocasional o casual en años recientes. En particular, se ha afirmado que en general los adultos jóvenes tienen una menor frecuencia de comportamiento sexual, tendencia que empezó alrededor de la década de 2000 y que se exacerbó a causa de la pandemia de COVID-19 Por ejemplo, el mismo estudio de 2023 citado anteriormente encontró que un 44.3% de sus participantes que estudiaban en la universidad señaló no estar interesado en salir ni tener sexo con nadie, y que esta proporción aumentaba a 50.3% en una segunda muestra de participantes adultos jóvenes.
Historia y evolución Los orígenes del sexo ocasional están vinculados directamente a la historia de la sexualidad humana. En Occidente, con la llegada de la Edad Media y la consagración de la religión como un fuerte estamento social, el sexo ocasional cambió de definición y pasó a considerarse un acto impuro. Esto no es óbice para que no fuera una práctica habitual; dicho acto, según fuera cometido por hombres o mujeres, suponía un castigo nimio o grave respectivamente.
Este halo de prohibición acompaña a su práctica hasta nuestros días. Durante los siglos , y , gracias a la influencia de las corrientes humanistas, el sexo ocasional no cambió su estatus de tabú. Sin embargo, dichos estudios sociales y filosóficos comienzan a analizar su influencia en los individuos desde el punto de vista de las relaciones sociales.