La iglesia de San Fructuoso es un templo actualmente denominado como ermita de la localidad española de Bierge, en la provincia de Huesca.
Ubicación Actualmente se encuentra ubicado sobre una especie de podio dentro del núcleo de la población aunque autores como Juan Ignacio Bernués Sanz establecen la hipótesis de que el edificio en un principio fue construido como una ermita que posteriormente se vio absorbida por el crecimiento del núcleo.
Historia miniatura|izquierda|Fresco en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York Se trata de un templo románico del o según los historiadores.
Se desconoce quien fue el propietario del templo tanto en el momento de su construcción, al igual que tampoco se sabe si fue construido desde cero o sobre los restos de un inmueble previo, al igual que durante su existencia pero Bernués Sanz propone la hipótesis de que fuera propiedad de los hospitalarios de San Juan debido a la presencia pictórica de la cruz de esta orden militar en las pinturas aunque la población fuera vasalla del Convento de Casbas, a lo que aduce que existe la posibilidad de que en aquel entonces la población de Bierge se limitara al cerro denominado como Cascallo y que la ubicación de San Fructuoso fuera el templo de otro núcleo posteriormente absorbido por Bierge.
La iglesia fue declarada monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional el 3 de junio de 1931, durante la Segunda República, mediante un decreto publicado el día 4 de ese mismo mes en la Gaceta de Madrid, con la rúbrica del presidente del Gobierno provisional de la República Niceto Alcalá-Zamora y el ministro de Educación Pública y Bellas Artes Marcelino Domingo y Sanjuán.
A pesar de que José de Calasanz Laplana Puy, director del Museo de Montserrat, donde se encuentra un fragmento de las pinturas murales del conjunto, escribe que la iglesia fue quemada durante la Guerra Civil y tras ello fue abandonada hasta que el obispado de Huesca contrató a los hermanos Gudiol para lo que él describe como "rescatar" las piezas a pesar de que la iglesia no fue quemada ni quedó fuera de las obras de las Regiones Devastadas puesto que en 1943 Manuel Chamoso Lamas redactó un informe en el que describe que:
Las pinturas murales Los elementos más destacados del inmueble son las pinturas murales, datadas en el gótico lineal, que fueron ejecutadas en dos fases dentro del , la primera fase se ubica en la parte superior del testero, con el tema de la crucifixión y varios pasajes de la pasión y la muerte de san Fructuoso, san Augurio y san Eulogio, siendo de estilo arcaizante y con una factura de una calidad no muy buena y adjudicada al conocido como Primer maestro de Bierge, mientras que el Segundo maestro de Bierge trabajaría entre los años 1285 y 1300 siguiendo el estilo del gótico lineal en el muro norte donde se narra la vida de San Nicolás, empezando por el lado del presbiterio y se extienden a lo largo de la nave con un panel de diez escenas con cuatro registros superpuestos, mientras que en el muro sur se representa la vida de San Juan Evangelista de igual forma. En los arcos diafragmas inmediatamente anteriores al presbiterio se representan unos ángeles de gran tamaño con trompetas.
Desde un principio ha habido discusión sobre tanto la cronología constructiva del templo y de la fecha de las pinturas, variando entre finales del e inicios del que en un principio propuso Ricardo del Arco aunque Folch i Torres las pusiera en duda.
Las pinturas fueron arrancadas por hermanos Josep y Ramon Gudiol Ricart mediante la técnica del strappo en 1949, siendo dividido principalmente en tres lotes:
La primera parte y que correspondía a la parte del testero, situado en el muro este, que incluyó a los dos grandes ángeles que decoran la cara interna del tímpano del arco de acceso al presbiterio se lo quedó el obispado de Huesca, que buscaba enriquecer los fondos del en aquel entonces construcción del Museo Diocesano de Huesca,que en aquel momento se estaba construyendo tras el decreto de 6 de mayo de 1950 del obispo Lino Rodrigo Ruesca. Posteriormente estas pinturas fueron reintegradas en el inmueble en 1994 tras la intervención del director general de patrimonio en apoyo a las reivindicaciones de los habitantes del pueblo. El segundo lote que corresponde al muro norte fue adquirido por el Museu Nacional d'Art de Catalunya de Barcelona,por unas 110 000 pesetas, encontrándose actualmente expuesto en el mismo. El tercer lote, correspondiente al muro sur, fue entregado a los hermanos Durán Gudiol como pago en especie por las labores de arranque de las pinturas, siendo posteriormente troceadas y vendidas a distintos coleccionistas como Francisco Godia Sales,aunque los destinos fueron principalmente las pinacotecas norteamericanas como la Art Gallery of Ontario en Toronto, el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, donde se encuentra la escena del Milagro de las Joyas y el Joslyn Art Museum de Omaha que compró en 1959 el fragmento de San Juan en el Monte Patmos.
miniaturadeimagen|Representación del fragmento del vano del testero, actualmente expuesto en el Museo de Montserrat. A pesar de la división en tres lotes algunas piezas del conjunto fueron vendidas a museos, como es el caso de la pintura ubicada en el vano de la ventana del testero, que representa a dos hombres con escudos, uno vestido de blanco con la cruz de San Juan y otro con un escudo en blanco, que aparece por primera vez en una fotografía titulada Lucha de Caballeros del Archivo Mas de 1952 después de haber sido arrancada y unida en un bastidor con un empaste de estuco en medio, que probablemente borró el emblema del caballero vestido de rojo, para unificar las dos partes que en origen habrían estado separadas y que pasó a formar parte de la colección del arquitecto y piloto de la Legión Condor y de la División Azul en el mismo año en que se hizo la fotografía, Xavier Busquets i Sindreu, quien a su muerte lo donó al Museu de Montserrat, con el título Entrenamiento de un hospitalario con su escudero y en donde en 2013 tuvo que ser intervenido debido a que la junta por la que se habían unido los fragmentos presentaban un abombamiento que ponía en peligro la conservación.
Descripción Es un templo datado en la transición del románico al gótico, mezcla elementos de ambos estilos orientación al este, decoración austera sin decoración externa, destaca más su ubicación puesto que está ubicado sobre una especie de podio, elemento que le hace destacar sobre otros inmuebles de la zona puesto que es el único caso que se da en la misma, al que se accede a través de tres peldaños que permiten marcar un zócalo perimetral en el exterior y una bancada corrida por todo el perímetro en el interior.
En su interior su planta es rectangular de una única nave con cuatro tramos divididos con tres arcos diafragma apuntados y rematado por un testero plano en donde se encuentran parte de las pinturas murales, mientras que la portada, que tiene un módulo adelantado, está orientada al sur, es abocinada con arquivoltas de medio punto, que se cubre a dos aguas con alero decorado a base de canecillos lisos y un único vano original, posteriormente se le añadieron otros dos en una fecha indeterminada de los cuales uno destruyó parte del ciclo pictórico mural dedicado a san Juan Evangelista que estaba pintado en el lado de la epístola.
En el interior se ha documentado al menos la existencia de un enterramiento oficial de una mujer de tamaño medio descubierto con la excavación realizada con motivo de unas restauraciones de urgencia que se llevaron a cabo en 1992, aunque los propios vecinos recuerdan ver restos de más enterramientos.
Véase también Anexo:Monumentos histórico-artísticos de España declarados en 1931
Referencias
Bibliografía
Categoría:Bienes de interés cultural de la provincia de Huesca Categoría:Iglesias de la provincia de Huesca Categoría:Expolio patrimonial en España Categoría:Monumentos histórico-artísticos de España declarados en 1931