Entre el 26 y el 27 de agosto de 1980, varios hombres disfrazados de técnicos de mantenimiento de fotocopiadoras colocaron una elaborada trampa explosiva cargada con 544 kg (1200 libras) de dinamita en el Harvey's Resort Hotel (conocido simplemente como «Harveys» desde 1986), ubicado en Stateline, Nevada (Estados Unidos).
Mientras los especialistas intentaban desactivarla, la bomba detonó de forma imprevista y causó severos daños en la estructura del edificio, aunque no provocó víctimas mortales ni heridos. El coste total de los destrozos se estimó en unos 18 millones de dólares de la época (equivalentes a más de 70 millones en 2025). John Birges Sr., un inmigrante húngaro, fue condenado por haber construido el artefacto con el objetivo de extorsionar al casino tras haber perdido allí 750 000 dólares. Birges falleció en prisión en 1996 a los 74 años.
Antecedentes John Birges Sr. (nacido János Birgés en 1922) nació en Hungría y más tarde emigró a Estados Unidos, donde se estableció en Clovis, California. Según declaró posteriormente a sus biógrafos, durante la Segunda Guerra Mundial fue piloto de la Luftwaffe y colaboró proporcionando información de inteligencia a los Aliados. Por este motivo fue capturado por los soviéticos y condenado a 25 años de trabajos forzados en un gulag siberiano. En 1956, tras cumplir ocho años de condena, fue liberado en un proceso de repatriación masiva de prisioneros de guerra y regresó a Hungría, desde donde emigró a Estados Unidos en 1957.
En EE. UU., Birges fundó una próspera empresa de paisajismo, pero su ludopatía lo llevó a acumular cuantiosas pérdidas financieras que terminaron impulsándolo a planear el atentado. Sus deudas de juego y sus conocimientos previos sobre explosivos constituyeron los indicios principales que lo vincularon con el crimen.
Dos meses antes del ataque, en junio de 1980, una detonación de dinamita destruyó un puente de madera sobre el arroyo Dry Creek, cerca de la intersección de las avenidas Shepherd y DeWolf, en la zona norte de Fresno y Clovis. Las autoridades hallaron más dinamita oculta cerca del lugar y los agentes federales sospecharon que la destrucción de esta estructura había sido una prueba de ensayo para la bomba que posteriormente usaría en el hotel.
Atentado Como cerebro del complot, Birges pretendía extorsionar tres millones de dólares a la dirección del casino para recuperar los 750 000 dólares que había perdido apostando en el establecimiento.
El artefacto fue introducido en el segundo piso del edificio por dos cómplices que se hicieron pasar por técnicos de mantenimiento de fotocopiadoras. Diversos testigos declararon haber visto en las inmediaciones una furgoneta blanca con el logotipo de «IBM» rotulado en el lateral. La bomba, una de las más complejas y de mayor tamaño examinadas por el FBI hasta esa fecha, contenía cerca de 450 kg (1000 libras) de dinamita robada de una obra en construcción en Fresno (California).
Los agentes del FBI acudieron al punto indicado para la entrega del rescate, pero Birges se encontraba en otra ubicación debido a que había redactado unas instrucciones de entrega ambiguas e imprecisas. Como consecuencia de este error, el extorsionador no llegó a cobrar el dinero.
El artefacto destacaba por la complejidad de su diseño y por sus sofisticados mecanismos a prueba de manipulaciones. La nota de extorsión advertía de que ni siquiera su creador podía desactivarlo de forma directa, pero prometía que, tras el pago de los tres millones de dólares, enviaría un manual con la combinación exacta de interruptores necesaria para moverlo y detonarlo a distancia de manera segura. Los analistas del FBI determinaron que se requerían al menos cuatro hombres para desplazar la caja de la bomba y que no existía garantía alguna de que el sistema no se activara al moverlo. Por este motivo, resolvieron que debía ser neutralizado en el propio hotel. Toda la estructura fue evacuada y se interrumpió el suministro de gas por seguridad.
miniaturadeimagen|El jefe de bomberos de Nevada, Thomas J. Huddleston, examinando la bomba.
Tras analizar la estructura interna del dispositivo durante más de un día mediante radiografías por rayos X, los artificieros concluyeron que la técnica más viable consistía en separar los detonadores del bloque de dinamita mediante una pequeña carga controlada de C-4, asumiendo el riesgo de que una descarga eléctrica pudiera hacer explosionar el conjunto. Sin embargo, el intento de neutralización fracasó al ignorar la existencia de un circuito de energía secundario oculto en la base de la caja. Al activarse este mecanismo, la bomba detonó destruyendo un amplio sector del complejo hotelero. A pesar de la magnitud de la explosión —que también rompió numerosos ventanales del vecino Harrah's Lake Tahoe, conectado al edificio por un túnel subterráneo—, no se produjeron víctimas.
La detonación provocó daños materiales valorados en 18 millones de dólares. Varias instalaciones del casino reabrieron sus puertas solo 48 horas después del suceso, mientras que la sección del hotel, totalmente reconstruida, reabrió en mayo de 1981.
Investigación miniaturadeimagen|298x298px|Modelo de pruebas utilizado por el FBI para estudiar la bomba del casino Harvey.
De acuerdo con los especialistas del FBI, este artefacto se considera uno de los dispositivos explosivos improvisados más complejos examinados por la agencia. Una réplica exacta de «la máquina» —como la denominaban los propios extorsionadores— se ha seguido empleando en las sesiones de entrenamiento de los artificieros del cuerpo.
Birges pasó a ser uno de los sospechosos principales cuando las investigaciones relacionaron una furgoneta blanca de su propiedad con la avistada en las inmediaciones de South Lake Tahoe en las fechas del ataque.
Su detención final fue posible gracias a un chivatazo. Uno de los hijos de Birges le había confesado a su novia de aquel entonces que «su padre había colocado una bomba en el casino Harvey's». Tiempo después, tras romper la relación, la joven escuchó durante una cita con otro hombre que las autoridades ofrecían una recompensa monetaria por datos fehacientes sobre el atentado. Al compartir con su nueva pareja lo que sabía sobre la implicación de la familia Birges, este se puso en contacto inmediatamente con el FBI.
Declaraciones de culpabilidad y condenas Los dos hijos de John Birges se declararon culpables en 1981 por su participación en los hechos, evitando el ingreso en prisión a cambio de testificar contra su padre.
En 1982, Birges fue condenado a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional.
Los dos colaboradores que trasladaron e introdujeron el artefacto en la propiedad sufrieron distintas penas: Terry Lee Hall fue condenado en 1982 a siete años de prisión por conspiración y transporte interestatal de explosivos; mientras que su suegro, Willis «Bill» Brown, se declaró culpable recibiendo asimismo una pena de siete años de cárcel.
En 1983, Ella Joan Williams, exagente de libertad condicional de California y pareja sentimental de Birges, fue identificada por la fiscalía como la persona que mecanografió la nota de extorsión. Fue condenada por intento de extorsión y conspiración, aunque la sentencia fue anulada en apelación en 1984. En mayo de 1985, Williams aceptó un acuerdo de culpabilidad por complicidad en la tentativa de extorsión y la fiscalía recomendó la concesión de la libertad condicional.
El 28 de agosto de 1996, a los 74 años de edad, John Birges falleció a causa de un carcinoma hepatocelular en el Centro Correccional del Sur de Nevada, exactamente 16 años y un día después de la colocación del artefacto.
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos Texto completo de la carta de extorsión Reportaje y material de archivo sobre el atentado en el casino Harvey's (en inglés)
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