El Centro Johns Hopkins para la salud de personas transgénero y de género diverso es una clínica médica que forma parte del Hospital Johns Hopkins y que proporciona atención de afirmación de género para personas trans y de género diverso o no conforme.
La clínica abrió sus puertas en 1966 bajo el nombre de Clínica de Identidad de Género, fundada por John Hoopes, ex-jefe de cirugía plástica del Hospital Johns Hopkins, y John Money. Permaneció abierta durante 13 años hasta su cierre repentino en 1979 debido a la presión del psiquiatra Paul R. McHugh. Este se unió a Johns Hopkins como jefe de psiquiatría en 1975 con la intención de cerrar la Clínica de Identidad de Género, e impulsó un estudio que afirmaba que no existía ningún beneficio en la atención de afirmación de género.
En otoño de 2016, Paul McHugh coescribió un nuevo artículo en contra de la atención médica de afirmación de género en la revista conservadora The New Atlantis. Tras la publicación del artículo, 600 miembros del profesorado, estudiantes y exalumnos firmaron una petición para que la universidad y el hospital se desvincularan del artículo de McHugh. Poco después, en octubre de 2016, la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins emitió una declaración titulada El compromiso de Johns Hopkins Medicine con la comunidad LGBT con la intención de reintroducir la atención médica de afirmación de género en Johns Hopkins.
La clínica reabrió sus puertas en 2017 bajo el nuevo nombre de Centro Johns Hopkins para la Salud de Personas Transgénero y de Género Expansivo, que desde entonces ofrece atención de afirmación de género.
Historia
1966: Clínica de Identidad de Género miniaturadeimagen|John Money, uno de los fundadores de la Clínica de Identidad de Género original. miniaturadeimagen|El Pabellón Bloomberg del Hospital Johns Hopkins en 2019. En noviembre de 1966, la Universidad Johns Hopkins anunció públicamente la fundación de la Clínica de Identidad de Género, dirigida por John Hoopes, quien en ese momento era jefe de cirugía plástica en el Hospital Johns Hopkins. John Money, profesor de la Universidad Johns Hopkins, co-fundaría la clínica con Hoopes. Recibieron financiación rincipalmente de la organización de investigación Erickson Educational Foundation, fundada por Reed Erickson en 1964. Fue la primera clínica en los Estados Unidos en ofrecer cirugía de afirmación de género y condujo a la apertura de muchas otras en todo el país durante las décadas de 1960 y 1970. La primera cirugía de feminización en los Estados Unidos tuvo lugar aquí, y en combinación con otras clínicas similares fundadas posteriormente, durante los primeros seis años trató a 500 pacientes. Un tercio de estos casos tuvieron lugar en centros médicos universitarios como el de Johns Hopkins, y los estudios iniciales que realizaron mostraron que las cirugías resultaron exitosas. Los pacientes trans que se sometieron a tratamiento tuvieron una mayor calidad de vida en comparación con antes de recibir la cirugía.
Hoopes fue el director fundador de la clínica y, si bien inicialmente apoyó la atención de afirmación de género, posteriormente se volvió más crítico con la práctica a medida que esta se hizo más visible y generalizada y crecía el número de pacientes. Le preocupaba que los procedimientos pudieran convertirse en una carga para su departamento, llegando incluso a separar la Clínica de Identidad de Género del departamento de cirugía del hospital varios años antes de su cierre, trasladándola al departamento de obstetricia. Esta decisión dificultó el funcionamiento de la clínica, privándola de los recursos necesarios. La clínica obtuvo buenos resultados en las evaluaciones de pacientes después de la cirugía, pero para mantenerlos, fue muy selectiva en la admisión de pacientes. Se requería que los pacientes llevaran al menos cinco años en terapia hormonal de afirmación de género antes de poder optar a la cirugía. Se priorizaba a pacientes heterosexuales atractivos y con mayor probabilidad de pasar desapercibidos. Como resultado, solo 24 solicitantes de 2000 recibidos fueron aceptados en los dos primeros años de funcionamiento de la clínica.
En 1975, Paul R. McHugh fue nombrado jefe de psiquiatría en Johns Hopkins. McHugh era un defensor declarado de la patologización de los pacientes LGBTQ, llegando incluso a Johns Hopkins con la intención explícita de cerrar la Clínica de Identidad de Género. McHugh se oponía a que se ofreciera cirugía de afirmación de género a personas transgénero, argumentando que no ofrecía "ningún beneficio objetivo", y contribuyó significativamente al cierre de la clínica. Sin embargo, para cuando McHugh asumió el cargo de jefe de psiquiatría, Hoopes ya se mostraba escéptico respecto a la clínica. En 1979, Hoopes, junto con McHugh, solicitó a los psiquiatras Jon Meyer y Donna Reter que realizaran un estudio sobre la eficacia y los resultados a largo plazo de la cirugía de afirmación de género, y la clínica cerró solo unos meses después de la publicación de dicho estudio. Esto no solo provocó el cierre de la Clínica de Identidad de Género en Johns Hopkins, sino también el de muchas otras clínicas en todo el país, siendo el estudio una de las principales causas de estos cierres.
Investigación de 2022 sobre las verdaderas razones del cierre Cuando la Clínica de Identidad de Género original cerró en 1979, tanto la teoría predominante en ese momento como la declaración oficial de Johns Hopkins atribuyeron el cierre de la clínica al resultado de un estudio científico; concretamente, el estudio de Meyer de 1979 que afirmaba que los pacientes no obtenían beneficios de los procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, en 2022, Walker J. Magrath, estudiante de medicina en la Facultad de Medicina de Johns Hopkins, reveló que los problemas y el cierre de la clínica iban más allá del estudio de 1979. El artículo de Magrath analizó años de correspondencia y notas archivadas para demostrar que el cierre fue, en realidad, un problema de liderazgo y política, más que algo basado en evidencia. Se descubrió que Hoopes, a pesar de ser un defensor de la práctica y el director fundador de la clínica, en 1978 se oponía a la cirugía de afirmación de género. Magrath afirma que Hoopes, entre otros, utilizó el campo de la atención a personas transgénero mediante la cirugía de afirmación de género para popularizar la cirugía plástica, y luego la descartó cuando ya no era necesaria. En 1974, apenas ocho años después de cofundar la clínica, Hoopes expresó una creciente decepción con los procedimientos, calificándolos de "menos que satisfactorios" y describiendo la cirugía de afirmación de género como "una fachada construida sobre lo que alguna vez fue un hombre o una mujer". Durante esos años cambió su opinión sobre las personas trans, llegando a describirlas como "psicópatas, masoquistas, histéricas, monstruosas y artificiales" tanto en sus escritos publicados como en notas inéditas descubiertas por Magrath en su investigación. Antes de solicitar a Meyer y Reter la publicación de su estudio, ya se mostraba abiertamente escéptico sobre la eficacia del trabajo realizado en la Clínica de Identidad de Género.
En 1975, cuando McHugh se unió a Johns Hopkins como jefe de psiquiatría, aunque él también expresó abiertamente sus críticas hacia pacientes LGBTQ+ y su tratamiento, el artículo afirma que ya existía un grupo de líderes dentro del hospital y la facultad que buscaba poner fin a la atención y la cirugía de afirmación de género para pacientes transgénero incluso antes de su incorporación. Aunque McHugh afirmó haber sido quien impulsó la realización del estudio de Meyer, las notas de Hoopes sugieren lo contrario. En 1978, un año antes del cierre, Hoopes se mostraba preocupado por cómo los profesionales del sector y de otras instituciones percibirían el trabajo de Johns Hopkins en la atención de afirmación de género, lo que le llevó a solicitar a Meyer y Reter su estudio de 1979. En la carta que envió a los investigadores, sugirió publicar el estudio en una revista en la que trabajaba como editor: Cirugía Plástica y Reconstructiva, publicada por la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos. Más adelante Hoopes también formaría parte de la junta directiva y llegaría a ser presidente de la misma. El mismo día que envió la carta a Meyer, también envió una carta al entonces presidente de la Clínica de Identidad de Género, indicando su intención de interrumpir su trabajo y el de la división de cirugía plástica en la clínica, afirmando: "Esta decisión se tomó en parte, quizás, por prejuicios personales, pero en gran medida por datos clínicos a largo plazo sobre la eficacia de estos procedimientos quirúrgicos".
Magrath señala que, si bien existen explicaciones alternativas sobre el cierre de la clínica, ninguna justifica su desaparición ni los problemas que llevaron a su clausura en 1979. Afirma que el fin de la Clínica de Identidad de Género se debió al creciente prejuicio y estigma antitransgénero que se extendió durante los años setenta y principios de los ochenta, del cual McHugh y Hoopes formaban parte. Cita una declaración del cirujano de Stanford, Donald Laub, en un artículo de 1974, donde afirma que "la reputación del cirujano podría verse comprometida o dañada". Esto, junto con la disminución de las instalaciones y la financiación destinada a la Clínica de Identidad de Género de Johns Hopkins, fue lo que provocó su cierre. Como consecuencia del cierre, Magrath afirma que a mediados de la década de 1990 solo existían dos o tres clínicas universitarias que practicaban cirugía de afirmación de género, en comparación con las casi 20 que existían el año en que cerró la Clínica de Identidad de Género. Él atribuye el cambio de la opinión pública durante los años 80 hacia las personas transgénero, y en última instancia hacia las personas LGBTQ en su conjunto, como la razón principal por la que cerraron estas clínicas. El cierre de la clínica de Johns Hopkins en 1979 y el estudio de Meyer solo fueron resultado de estos cambios que tuvieron lugar durante la década de 1980.
1979–2017 El estudio de Meyer se consideró, en aquel momento, la causa principal del cierre de la clínica y la prohibición de la cirugía de reasignación de sexo en la Universidad Johns Hopkins. Tras el cierre de la Clínica de Identidad de Género, la Clínica de la Mujer, donde se ubicaban tanto la clínica como el Departamento de Obstetricia y Ginecología, fue demolida. Esto se debió a la votación de la junta directiva del hospital en mayo de 1979 de demoler el edificio, así como a la iniciativa de un comité de planificación para construir una nueva torre de psiquiatría y neurociencias y un estacionamiento sobre el terreno, en la que McHugh participó activamente. Posteriormente, en septiembre, la junta médica votó a favor de prohibir la cirugía de reasignación de sexo, una medida que inicialmente había sido aprobada por un subcomité presidido por el jefe de Obstetricia y Ginecología, y que más tarde fue ratificada por la junta en pleno con el apoyo del jefe de cirugía, que era el presidente de la junta en ese momento. Después de que la junta directiva del hospital votara a favor de prohibir la cirugía de reasignación de sexo en 1979, junto con el cierre y la demolición de la clínica meses después, Meyer escribió un editorial para el American Journal of Psychiatry en 1981 para explicar su estudio y la posterior prohibición. Escribió: