Los Huistas son una organización criminal, siendo de las más influyentes y antiguas de Guatemala, con base operativa en el departamento fronterizo de Huehuetenango, colindando con México.

El grupo controla una ruta estratégica crítica para el tránsito de cocaína, metanfetaminas y heroína desde Centroamérica hacia Estados Unidos, actuando como un eslabón logístico fundamental para los grandes carteles mexicanos, como el Cartel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). A diferencia de otros grupos regionales, Los Huistas han logrado un alto nivel de autonomía, evolucionando de simples transportistas a productores de metanfetamina y operadores de lavado de dinero a través de una red de negocios legítimos, lo que les ha permitido infiltrar instituciones estatales y mantener una presencia casi imbatible en su territorio. Historia El origen de Los Huistas se remonta a finales de la década de 1990, cuando grupos locales en Huehuetenango comenzaron a organizarse para gestionar el almacenamiento y transporte de drogas hacia territorio mexicano. Inicialmente, las operaciones en la región estaban controladas por traficantes mexicanos independientes y carteles como Sinaloa y del Golfo, quienes necesitaban aliados locales con experiencia en contrabando y conocimiento del terreno montañoso Con el tiempo, estos grupos guatemaltecos consolidaron sus propias redes logísticas, permitiendo el movimiento de drogas desde otras partes de Guatemala hasta la frontera. Estructura La organización opera bajo una estructura centralizada y jerárquica, con unidades especializadas en lavado de dinero, contrabando, almacenamiento y producción de drogas. Eugenio Darío Molina-López (alias "Don Darío" o "El Botas") fue el líder principal del grupo hasta su captura en abril de 2026. Supervisaba todas las operaciones de tráfico y era responsable de coordinar el movimiento de grandes cantidades de cocaína desde Centroamérica hacia México. El Departamento de Estado de EE. UU. ofrecía una recompensa de 10 millones de dólares por información que llevara a su captura La organización cuenta con células especializadas que gestionan la seguridad, la logística de transporte (incluyendo el uso de pistas de aterrizaje improvisadas) y la infiltración política. Actividades Los Huistas dominan el departamento de Huehuetenango, una zona montañosa que limita directamente con el estado mexicano de Chiapas. El grupo toma su nombre de los municipios de San Antonio Huista y Santa Ana Huista, ubicados en el noreste de Hehuetenango, aunque su control se extiende a localidades como La Democracia y la cabecera departamental, Huehuetenango. Son responsables del traslado de cocaína desde la costa sur de Guatemala y la capital hasta la frontera mexicana. También cultivan amapola para la producción de heroína y han comenzado a importar precursores químicos de China para producir metanfetamina. Utilizan caravanas de vehículos con compartimentos ocultos y pistas clandestinas en carreteras del norte de Huehuetenango. Estas pistas se iluminan con antorchas durante la noche para permitir el aterrizaje rápido de aviones cargados de droga, que descargan la mercancía en camionetas y despegan en minutos.

Históricamente, Los Huistas han actuado como socios logísticos para los carteles mexicanos y organizaciones criminales locales, facilitando el paso de drogas hacia el norte. Sin embargo, su creciente poder y autonomía han generado tensiones y alianzas cambiantes, trabajando con el Cartel de Sinaloa y el CJNG, transportando sus cargamentos.

Conflicto con el Cartel Chiapas-Guatemala Entre 2024 y 2025, surgieron tensiones cuando Los Huistas comenzaron a cobrar "impuestos" por el paso de drogas a otros grupos locales, como la banda de "Tío Balde". Esto llevó a que estos grupos locales se aliaran con el CJNG para formar el Cártel de Chiapas y Guatemala, buscando hacer frente a la hegemonía de Los Huistas. Impacto Social y Corrupción Los Huistas han logrado una profunda infiltración institucional en Guatemala, corrompiendo a funcionarios locales, policías y políticos para operar con impunidad, lo que les han permitido sortear operativos estatales que desmantelaron numerosas redes de narcotráfico en la frontera con México desde mediados de los años 2010. A pesar de su naturaleza criminal, el grupo ha implementado una estrategia de control social que incluye una política de "Tolerancia Cero", ejecutando a presuntos delincuentes comunes, violadores y miembros de pandillas rivales, presentándose ante la comunidad como garantes de la seguridad local y desalentando la delación. La supuesta generación de empleo a través de negocios de fachada, ofreciendo empleo a residentes locales, generando una dependencia económica que dificulta la cooperación con las autoridades. Los Huistas han invertido en negocios legítimos como hoteles, centros recreativos, talleres mecánicos y empresas de construcción. Estas empresas les sirven para blanquear dinero y establecer vínculos con empresarios y funcionarios.

En marzo del 2022, los Departamentos de Estado, Justicia y Tesoro de Estados Unidos designaron a la empresa cafetera Compradores y Exportadores Café Captzín Sociedad Anónima (conocidos comúnmente como "Comexcáfe") como propiedad de Eugenio Darío Molina-López, alias “Don Darío”, principal cabecilla de la organización, imponiéndoles sanciones económicas y congelando sus cuentas y resaltando la labor del gobierno guatemalteco en el combate al narcotráfico.

Capturas A lo largo de los años, la organización ha sufrido una serie de capturas que han debilitado su estructura. En 2019, un tribunal federal en Estados Unidos acusó a su líder principal, Eugenio Darío Molina-López, de múltiples cargos de tráfico de drogas. El 9 de marzo del 2025 es capturado en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, Aler Baldomero Samayoa Recinos alías "Chicharra", principal cabecilla de los Huistas, detenido por los cargos de conspiración para distribuir y traficar cocaína hacia los Estados Unidos. No fue hasta mayo del mismo año que "Chicharra" fue extraditado de Guatemala a los Estados Unidos, información que fue corroborada por el presidente guatemalteco Bernardo Arévalo.

Poco más de un año después, fue detenido en la ciudad de San Diego, California, Eugenio Darío Molina-López, alias “Don Darío” o “Botas”, quien autoridades estadounidenses ofrecían cerca de 10 millones de dólares por información que diera a su captura. Molina-López es señalado como uno de los principales responsables del traslado de grandes cargamentos de cocaína desde países de Sudamérica y Centroamérica hacia México, con destino final al mercado estadounidense.

Referencias

Categoría:Cárteles en México Categoría:Crimen en Guatemala Categoría:Narcotráfico en México Categoría:Organizaciones delictivas de Guatemala