El Caso del Beso fue el arresto, la condena y la larga sentencia impuesta a James Thompson y David Simpson, dos niños negros de 9 y 7 años respectivamente, en 1958 en Monroe, Carolina del Norte, Estados Unidos. Una niña blanca los besó en la mejilla y luego se lo contó a su madre, quien acusó a los niños de violación. Más tarde, las autoridades los acusaron de abuso sexual. Activistas por los derechos civiles se involucraron en la defensa de los niños. Fueron arrestados en octubre de 1958, separados de sus padres durante una semana, golpeados y amenazados por los investigadores, y luego sentenciados por un juez de menores.
Líderes y miembros de la sección local de la NAACP, entre ellos Robert F. Williams, y otras organizaciones que avogaban derechos civiles de los afroestadounidenses, como el Comité para Combatir la Injusticia Racial (CCRI), con sede en Nueva York, protestaron contra los cargos, el juicio y la sentencia injusta de los muchachos. El gobierno estadounidense se vio avergonzado por las protestas de otros gobiernos, las manifestaciones en grandes ciudades y las fuertes críticas de la prensa internacional.
A petición de la ex primera dama Eleanor Roosevelt, el presidente Dwight D. Eisenhower actuó discretamente para presionar al gobernador de Carolina del Norte, Luther H. Hodges, a intervenir en el caso. Hodges finalmente concedió el indulto a los niños, liberándolos del reformatorio a principios de 1959 después de haber estado allí durante tres meses. Ni él ni las autoridades de Monroe se disculparon oficialmente ni con los niños ni con sus familias.
Incidente El octubre de 1958, Sissy Marcus, Kelly Alexander wrote to Roy Wilkins that Sissy was 8 at the time. una niña blanca de 7 u 8 años (las fuentes varían), le contó a su madre que había besado en las mejillas a dos niños negros; James "Hanover" Thompson, de 9 años, y a David "Fuzzy" Simpson, de 7 años. Los había visto con otros niños y reconoció a James, que era un amigo de su infancia. Los dos habían jugado juntos cuando James acompañaba a su madre a su trabajo como empleada doméstica para la familia de la niña.
Cuando Sissy le contó a su madre, Bernice Marcus, sobre el encuentro, esta se enfureció, le lavó la boca a la niña con lejía y llamó a la policía para acusar a los chicos de haber violado a su hija. El padre de Sissy salió de la casa con una escopeta, pero la policía encontró primero a los muchachos y los arrestó.
Contexto Como sucedía en otras ciudades y pueblos del sur estadounidense, en la posguerra los afroestadounidenses comenzaron a presionar para conseguir derechos civiles y justicia social. Muchos hombres habían servido a los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y, especialmente en el Sur, les resentía regresar y descubrir que se esperaba que se sometieran a ser ciudadanos de segunda clase. En Monroe, Carolina del Norte, el veterano de la Infantería de Marina Robert F. Williams aceptó ser presidente y el Dr. Albert E. Perry, médico y veterano, vicepresidente de la sección local de la NAACP. Realizaron reuniones y manifestaciones mientras buscaban la integración en la ciudad de las instalaciones públicas legalmente segregadas por la legislatura estatal después de que esta privara del derecho al voto a la mayoría de la población negra del estado a principios del siglo. A finales de la década de 1950, los afroestadounidenses todavía estaban excluidos de la política, aunque se habían realizado algunas campañas de registro de votantes.
Williams y Perry exigieron específicamente la desegregación de la piscina del Monroe Country Club; aunque ubicada en terrenos privados, la piscina era una instalación pública, construida con fondos federales durante la Gran Depresión. Su funcionamiento se financiaba con fondos municipales recaudados mediante impuestos a todos los residentes. Perry y Williams argumentaron que, dado que todos los ciudadanos de Monroe pagaban impuestos para el funcionamiento de la piscina, todos deberían poder usarla, incluyendo la población negra. Tras este activismo, una caravana del Ku Klux Klan, numerosa y fuertemente armada, encabezada por James W. "Catfish" Cole, atacó la casa de Perry.
Harry Golden, en un artículo de 1959 titulado "Monroe, Carolina del Norte y el 'Caso del Beso'" dijo que tales intentos de desegregar la piscina eran "imprudentes", "ingenuos" e "irrealistas" debido a las "emociones crudas de una pequeña comunidad agrícola". Los padres blancos no querían que sus hijos nadaran o jugaran con niños negros. republished by Martino Publishing, Mansfield Centre, CT, in 2013
Eventos Los dos niños fueron detenidos durante seis días sin acceso a sus padres ni a un abogado. Fueron esposados y golpeados en una celda de la planta baja de la comisaría. Luego de unos días, el juez de menores Hampton Price los declaró culpables, declarando: «Como se quedaron callados y no dijeron nada, supe que era una confesión de culpabilidad». Price los sentenció a un reformatorio, posiblemente hasta que cumplieran los 21 años.
La sección de Carolina del Norte de la NAACP recaudó fondos para contratar a un abogado con experiencia y apelar su caso. La oficina nacional no había querido intervenir en el caso, ya que estaba trabajando en litigios relacionados con leyes, como las barreras al registro de votantes. Después del arresto de los niños, sus madres fueron despedidas de sus trabajos como empleadas domésticas, y la NAACP las reubicó en pueblos cercanos por su seguridad.
Un líder del movimiento por los derechos civiles, Robert F. Williams, director de la sección de Monroe de la NAACP, protestó contra los arrestos y la sentencia. Williams llamó a Conrad Lynn, un destacado abogado negro de derechos civiles neoyorquino, quien vino a ayudar en la defensa de los chicos. La ex primera dama Eleanor Roosevelt intentó hablar con el gobernador de Carolina del Norte. Al principio, los gobiernos local y estatal se negaron a ceder en el caso. El gobernador Luther H. Hodges y el fiscal general del estado Malcolm B. Seawell, quien fue nombrado por Hodges, viajaron a Monroe para procesar a los chicos. Rechazó el recurso de Lynn para revisar su detención.
Las madres de los dos niños no pudieron ver a sus hijos durante semanas. El caso se convirtió en un escándalo internacional: Joyce Egginton, una periodista del diario británico News Chronicle, obtuvo permiso para visitar a los niños y llevó consigo a sus madres, viajando con el Dr. Albert Perry y Robert Williams. Uno de los hombres tomó una cámara y fotografió a ambos niños, mostrando a Fuzzy abrazando a su madre y hablando con la periodista. Debido al presunto delito y a la distancia del reformatorio de Monroe, unos 130 kilómetros, los niños no habían tenido contacto con sus madres durante semanas. El News Chronicle publicó la historia de Egginton sobre el reencuentro de los niños con sus madres y las fotografías en su portada del 18 de diciembre de 1958, bajo el titular: «Niños negros encarcelados por un beso». Su cobertura del caso, que incluyó varios artículos escritos entre noviembre de 1958 y enero de 1960, se distribuyó por toda Europa. La Agencia de Información de los Estados Unidos informó haber recibido más de 12 000 cartas relacionadas con el caso, en las que la mayoría de las personas expresaban indignación por las detenciones.
Se formó un comité internacional en Europa para defender a Thompson y Simpson. Se llevaron a cabo grandes manifestaciones contra Estados Unidos por este caso en París, Roma, Viena y Róterdam; en esta última ciudad, los manifestantes apedrearon el consulado estadounidense. El gobierno de Estados Unidos sufrió una humillación y desprestigio internacional. En febrero de 1959, las autoridades de Carolina del Norte pidieron a las madres de los jóvenes que firmaran una renuncia para obtener la liberación de sus hijos. Esto habría requerido que los jóvenes admitieran su culpabilidad, y las madres se negaron a firmar.
Dos días después, tras tres meses de detención, el gobernador indultó a Thompson y Simpson sin condiciones ni explicaciones. Ni el estado ni la ciudad se disculparon jamás con los niños ni con sus familias por el trato recibido. Sus vidas quedaron destrozadas. En 2011, Brenda Lee Graham, hermana de Thompson, comentó que él nunca volvió a ser el mismo tras estos sucesos.
Según la historiadora Allida M. Black, el presidente Dwight D. Eisenhower había respondido a las súplicas de Eleanor Roosevelt para que interviniera en el caso. Al parecer, llamó por teléfono al gobernador de Carolina del Norte, Luther H. Hodges, exigiéndole que "pusiera fin a esta persecución".
Ku Klux Klan Durante este tiempo, ningún juez de Carolina del Norte revocó la decisión de Price. Varios miembros del Ku Klux Klan (KKK) quemaron cruces frente a las casas de las familias de los niños, y algunas personas dispararon contra los hogares. La sección del KKK de Monroe era fuerte y se estima que 7000 miembros asistieron a una reunión del KKK cerca de Monroe, una ciudad con una población total de solo 12 000 personas.
En una entrevista con la Radio Pública Nacional (NPR) emitida en el año 2011, los miembros de la familia Thompson dijeron que aún recordaban "barrer las balas de [su] porche delantero" y las "cruces ardiendo" del KKK en sus patios.
Comité para Combatir la Injusticia Racial En diciembre de 1958 se formó en la ciudad de Nueva York el Comité para Combatir la Injusticia Racial (CCRI), con Robert F. Williams de la NAACP como presidente y el activista a favor de los derechos civiles George Weissman – alias George Lavan – como secretario. En nombre de los dos muchachos, llevaron a cabo "recaudación de fondos, ayudaron a conseguir asesoría legal y solicitaron apoyo moral público y privado". Estos esfuerzos contribuyeron a la presión para que los muchachos fueran liberados y su indulto a principios de 1959. Entre los fundadores del comité se encontraban el Dr. Albert E. Perry, vicepresidente de la sección de Monroe de la NAACP; L. E, Austin, editor del Carolina Times; Conrad Lynn, abogado neoyorquino activo en casos de derechos civiles; y el reverendo CK Steele de Tallahassee, Florida. El relato de Weissman sobre el caso se publicó en The Nation el 17 de enero de 1959.
Papel del gobernador de Carolina del Norte, Luther H. Hodges A pesar de que afirmó sentirse "avergonzado por la cobertura de la prensa internacional que finalmente llevó a indultar a los niños", el gobernador Hodges "se negó a disculparse por el trato severo que [el estado de Carolina del Norte] les dio a los niños".
Referencias
Categoría:Historia de Carolina del Norte Categoría:Historia del racismo en Estados Unidos