Imposible decir adiós (en coreano: ) es una novela de 2021 de la novelista surcoreana Han Kang, publicada por Munhakdongne.Han, Kang (2021). Chakpyŏl haji annŭnda. Munhak Tongne changp'yŏn sosŏl (1-p'an ed.). Kyŏnggi-do P'aju-si: Munhak Tongne. ISBN 978-89-546-8215-2. OCLC 1267975909. El libro sigue a una mujer llamada Kyungha mientras viaja a la isla de Jeju en nombre de su amiga, Inseon, y reflexiona sobre el legado de la masacre de Jeju. Han considera que la novela forma "un par" con su obra anterior, Actos humanos.
En 2023, Éditions Grasset publicó una traducción al francés de Choi Gyungran y Pierre Bisiou. Ese mismo año, ganó el Premio Médicis de literatura extranjera, convirtiendo a Han en la primera autora coreana en recibir el galardón. Ese mismo año, la novela fue preseleccionada para el Premio Femina. Han también recibió el Premio Émile Guimet de Literatura Asiática por la novela en 2024.
Una traducción al inglés realizada por e. yaewon y Paige Aniyah Morris, publicada por Hogarth Press, se publicó el 21 de enero de 2025. Trama Kyungha es una escritora que vive lejos de su familia para trabajar en su nueva novela. Sufre de insomnio y la atormentan las pesadillas. Entre ellas, un sueño recurrente: el de árboles cubiertos de nieve con forma humana. Las pesadillas comenzaron cuando trabajaba en su novela anterior, que retrataba una masacre de civiles a causa de la violencia estatal. Un día, Kyungha recibe un mensaje de texto de su vieja amiga Inseon, pidiéndole que la visite en el hospital donde está ingresada. Kyungha conoce a Inseon de sus tiempos como videógrafa independiente. Más tarde, Inseon se mudó a la isla de Jeju para cuidar de su madre, que padecía demencia. Dejó la videografía profesional y abrió un pequeño taller de carpintería junto a su casa, donde se ganaba la vida vendiendo muebles.
En el hospital, Kyungha se entera de que Inseon se cortó los dedos con la máquina de trabajar la madera hace unos días. Para activar las conexiones nerviosas de las articulaciones de los dedos reimplantadas, Inseon debe pincharse los dedos a intervalos de tres minutos. Inseon le ruega a Kyungha que vaya a su casa en Jeju para cuidar de su pájaro, Ama, que podría morir de sed y hambre si no lo atienden de inmediato. Kyungha vuela a Jeju y viaja a casa de Inseon en medio de una ventisca. Recuerda con nostalgia el tiempo que pasó con Inseon. Una vez, Inseon le reveló a Kyungha que, siendo adolescente, huyó a Seúl porque había empezado a odiar a su madre soltera. Sufrió un accidente y estuvo a punto de morir. Cuando abrió los ojos en el hospital, su madre estaba sentada a su lado. En ese momento, su madre le confió un secreto: su pueblo había sido masacrado por la policía y los soldados, y solo ella y su hermana mayor sobrevivieron, ya que estaban fuera.
Cuando Kyungha llega al pueblo de Inseon, ya es de noche. De camino a casa de Inseon, se pierde, cae en un arroyo seco y se desmaya. Al recuperar el conocimiento, corre a casa de Inseon solo para descubrir que Ama ya ha muerto. La mete en una caja de hojalata y la entierra.
Hay un apagón en el pueblo debido a la ventisca. Esto significa que la caldera que calienta la casa no puede funcionar. En el frío intenso, Kyungha comienza a alucinar. La línea entre la realidad y la imaginación se desdibuja. Ama, el pájaro muerto, regresa a su jaula. Inseon también aparece milagrosamente en la casa. Le muestra a Kyungha material de archivo que ha estado recopilando sobre la masacre de Jeju. Se revela que el tío de Inseon se escondió durante la masacre y luego fue capturado y enviado a una penitenciaría. Posteriormente fue asesinado y enterrado en una mina de cobalto. La madre de Inseon pasó años buscando sus restos.
La novela concluye con la desaparición de Inseon, dejando a Kyungha preguntándose si toda su experiencia fue una alucinación mientras agonizaba en el arroyo seco o mientras moría congelada dentro de la casa de Inseon.
Masacre de Jeju miniaturadeimagen|Un monumento a las víctimas de la masacre de Jeju en la playa de Jungmun Saekdal.
Historia Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial y la liberación de Corea del Imperio del Japón, Estados Unidos procedió a establecer su dominio en la isla de Jeju a través del recién formado Gobierno militar del Ejército de Estados Unidos en Corea, que pretendía impedir el ascenso del comunismo. Como resultado, las políticas restrictivas, a veces beligerantes, del gobierno, provocaron disturbios sociales y políticos. En particular, el 1 de marzo de 1947, los ciudadanos de Jeju se manifestaron en celebración del Movimiento Primero de Marzo, lo que derivó en un incidente de brutalidad policial en el que seis personas fueron asesinadas a tiros. A principios de 1948, incluyendo el 3 de abril de 1948, los rebeldes comunistas desataron una ola de violencia en toda la isla de Jeju, ante la cual el gobierno no intervino. Además, se habían estado organizando protestas masivas -incluyendo acciones violentas de militantes de derecha- contra las próximas elecciones organizadas por Estados Unidos el 10 de mayo, que potencialmente establecerían la Primera República de Corea. La república finalmente se formó después de mayo, y posteriormente, el recién elegido Syngman Rhee procedió a reprimir militarmente la violencia rebelde en la isla de Jeju con el apoyo de Estados Unidos. La violencia en la isla empeoró así en 1949. Los historiadores han debatido sobre el verdadero número de muertos en la masacre de Jeju, con estimaciones que hablan de decenas de miles de vidas.
Novela Imposible decir adiós, ambientada principalmente en la isla de Jeju décadas después de la masacre, hace mención a la historia de la isla mientras la protagonista, Kyungha, viaja por ella en nombre de su amiga, Inseon. El libro también alude a la violencia del Ejército Imperial de Manchukuo, la masacre de la Liga Bodo y la participación de Corea del Sur durante la guerra de Vietnam. En su discurso pronunciado como laureada del Premio Nobel de Literatura, Han declaró:Mientras que, hasta el otoño de 2021, cuando se publicó Imposible decir adiós, había considerado que estos dos problemas eran fundamentales para mí: ¿Por qué el mundo es tan violento y doloroso? Y, sin embargo, ¿cómo puede ser tan hermoso? Durante mucho tiempo, creí que la tensión y la lucha interna entre estas frases eran la fuerza motriz de mi escritura. Históricamente, la obra de Han como novelista ha intentado abordar diversos incidentes de violencia en la historia de Corea del Sur después de la Segunda Guerra Mundial. Su novela, Actos humanos, también trató el legado de la Masacre de Gwangju. En The Yale Review, tras la concesión del Premio Nobel de Literatura 2024 a Han, el escritor y profesor Yung In Chae declaró, con respecto a esta novela y otras de Han:Este es el poder de Han Kang: con poco más que papel y tinta, actúa como un conducto para los recuerdos de generaciones que sufrieron la violencia estatal, transmitiéndolos a las generaciones que heredaron esos traumas, pero no necesariamente los hechos largamente reprimidos que subyacen a ellos. Ella hace que ese dolor sea legible, imborrable, significativo.
Contexto Tras escribir Actos humanos, Han sufrió una serie de pesadillas perturbadoras que involucraban innumerables troncos de árboles oscuros, enmarcados por un paisaje nevado que estaba siendo engullido por el mar. Descubrió Jeju y su historia durante sus intentos por interpretar estas imágenes, llegando finalmente a la conclusión de que eran una metáfora del "tiempo y el recuerdo". Han afirmó que trabajó en la novela durante siete años y que en ocasiones expresó a su editor su temor a no poder terminarla debido a la dureza de sus temas. Sin embargo, declaró que completarla fue su "momento más feliz".
Imposible decir adiós tuvo varios títulos diferentes antes de su traducción al inglés. Muchas publicaciones en inglés, coreano y francés se refirieron al libro como «I Do Not Bid Farewell». Tras ganar el Premio Médicis de Literatura Extranjera en 2023, Han declaró que la traducción al inglés se publicaría con el mismo nombre que la traducción al francés, «Impossibles Adieux». En una entrevista con la Fundación Nobel, Han se refirió al libro tanto por su título oficial en inglés como por I Do Not Bid Farewell (No me despido) y Impossible Goodbyes (Adioses imposibles).
El 10 de noviembre de 2024, apareció un extracto de la traducción al inglés en The New Yorker, titulado "Heavy Snow". Recepción crítica Son Yun-seo escribió para Sideview, que Han logró articular con gran fuerza la masacre de Jeju como una tragedia inolvidable que aún merece atención en la actualidad. En particular, Son estableció una conexión entre el constante pinchazo de Inseon en el dedo para mantener vivos sus nervios y la idea más amplia de no olvidar jamás las vidas perdidas en la masacre de Jeju.
La editorial Sanjini Publishing House destacó dos de los puntos fuertes del libro: la masacre de Jeju y la atención que Han presta a la imagen de la nieve. El crítico argumentó que la nieve se utiliza para conectar el pasado y el presente en diversas escenas, como el rostro cubierto de nieve de Kyungha al perder el conocimiento, y la escena en la que los familiares de Inseon retiran la nieve de los cadáveres para identificarlos. En definitiva, el crítico concluyó que la novela, al igual que otras obras de Han, expone la compleja relación de Corea del Sur con la violencia histórica.
Tras la concesión del Premio Nobel de Literatura 2024 a Han, las ventas en Corea del Sur de «Imposible decir adiós », así como de otras novelas de Han, se dispararon. El minorista en línea Yes24 informó específicamente de un «aumento de 9000 veces» en las ventas de «Imposible decir adiós» tras el anuncio de la Fundación Nobel. Las librerías inicialmente tuvieron dificultades para satisfacer la demanda, por lo que pusieron la novela en lista de espera, y muchos ejemplares se vendieron posteriormente en sitios web de segunda mano a precios inflados.
Thierry Clermont, escribiendo para Korean Literature Now, afirmó: « Impossibles Adieux es una obra fascinante, que ejerce un hechizo sutil pero hipnótico... En sus páginas encontramos lecciones de compañerismo, amistad, un reconocimiento de lo que se conserva y se pierde entre generaciones, así como la importancia y la carga de esa transmisión, y del amor, que también puede ser fuente de un "dolor terrible"». Luego comparó el estilo de escritura de Han con el de Yasunari Kawabata y W. G. Sebald y observó la «atmósfera extraña y a veces inquietante» de la novela, una especie de espacio suave y amortiguado entre la fantasía y la realidad... todo tipo de imágenes y sueños.
Kirkus Reviews calificó el libro como "Una novela misteriosa sobre historia y amistad que no ofrece respuestas fáciles" y afirmó: "Incluso a través del velo de la traducción, la sutil complejidad de la prosa de la autora brilla en toda la obra", prestando especial atención a las descripciones de la nieve de Han. El crítico también mencionó la sutil manera en que Han entrelaza la historia coreana, en particular su historia de violencia, mientras la protagonista Kyungha emprende su viaje a una aldea de la isla de Jeju en nombre de su amiga Inseon.
Publishers Weekly describió el libro como «una exploración imborrable de los traumas históricos de Corea» al abordar la masacre de Jeju, ocurrida entre 1948 y 1949, y destacó la «prosa onírica pero devastadora» de Han, traducida por e. y Morris. En definitiva, el crítico concluyó que se trataba de «un retrato meticulosamente elaborado de la amistad, el amor entre madre e hija y la esperanza ante una pérdida profunda. Han está en la cima de su carrera».