La iglesia de la Divina Pastora es un templo católico situado en la ciudad de Santa Clara, en la provincia de Villa Clara, Cuba. Se encuentra vinculada históricamente al antiguo barrio de La Tanoya y constituye una de las edificaciones religiosas representativas del desarrollo urbano local.
Historia
Orígenes y construcción Desde el siglo XVIII, los vecinos del barrio de La Tanoya promovieron la construcción de una ermita en la zona. La primera solicitud formal data del 31 de agosto de 1759, aunque el proyecto no fue aprobado hasta 1793, tras una nueva gestión en 1792.
La construcción fue dirigida por los sacerdotes Miguel Sánchez de los Reyes y Agustín Pérez de Prado, con la participación de los habitantes del barrio. El edificio se concibió con tres naves y se emplazó en las cercanías del camino hacia Sancti Spíritus.
Tras el fallecimiento en 1831 del presbítero Hurtado de Mendoza, uno de sus principales impulsores, las obras quedaron paralizadas y el sitio fue parcialmente abandonado, utilizándose incluso como cementerio. Posteriormente, el templo fue concluido. En ese contexto, el obispo Juan José Díaz de Espada y Landa donó un óleo de la Divina Pastora atribuido al pintor Antonio León.
El campanario fue diseñado por el arquitecto José María Betancourt. Su remate, formado por una esfera coronada por una cruz, ha sido interpretado como una representación simbólica del mundo bajo la fe cristiana.
Reformas y transformaciones Durante la década de 1940, bajo el párroco Casto Villavicencio, se realizaron modificaciones en la fachada principal. Estas intervenciones presentaron problemas estructurales que provocaron el derrumbe parcial de la obra, lo que obligó a su posterior reparación.
En 1948, con el establecimiento de la orden capuchina, el templo fue ampliado y reorganizado. Se proyectó una planta de tres naves integrando estructuras anteriores, aunque una nueva espadaña colapsó durante su construcción, lo que determinó la configuración incompleta de la fachada.
El área posterior del inmueble, que originalmente tuvo funciones docentes, fue posteriormente adaptada a otros usos.
Restauraciones contemporáneas En 1990, tras el regreso de los capuchinos, se inició un proceso de restauración debido al deterioro constructivo del edificio. Las obras incluyeron la reparación de cubiertas, altares y dependencias laterales, así como la reconstrucción de la escalera de acceso al campanario. Parte de los niveles superiores fue adaptada para funciones educativas.
Características El templo presenta una configuración resultado de sucesivas intervenciones entre los siglos XVIII y XX. Su planta de tres naves y su fachada incompleta reflejan las distintas fases constructivas, lo que explica su carácter ecléctico. Uno de sus elementos más distintivos es el remate del campanario, compuesto por una esfera sobre la que se eleva una cruz. El edificio ha sido conocido popularmente como la «iglesia de la calabaza», denominación que, según la tradición local, se relaciona con el remate esférico del campanario o con la policromía que presentó en etapas anteriores.
Véase también Iglesia católica en Cuba
Referencias
Categoría:Iglesias católicas de Cuba