Erich Hohn fue un oficial de la Gestapo durante la Segunda Guerra Mundial, quien, tras la guerra, fingió ser un judío llamado Julius Israel Holm y alcanzó la vicepresidencia de una de las mayores organizaciones de refugiados en Alemania. Su historia fue la que originalmente inspiró al escritor alemán de origen judío Edgar Hilsenrath en su novela El nazi y el peluquero, varias veces adaptada a una obra teatral.

Reseña Hohn era un alemán de los Sudetes, uno de los fundadores de la Gestapo en Reichenberg (hoy Liberec, República Checa), capital de su región natal. Una investigación de las autoridades checas en los años setenta sobre exmiembros del partido nazi en Bohemia y Moravia lo ubica en una reunión de alto rango que mantuvo Reinhard Heydrich, en su función como protector del Reich de Bohemia y Moravia después de la Conferencia de Wannsee, que trataba de la aplicación de solución final en los territorios checos. La Gestapo fue instrumental en la persecución de los judíos de los Sudetes en 1942.

El nombre de Hohn saltó a las noticias en 1947, cuando fue descubierto poco después de asumir el cargo de vicepresidente de la Unión de los Perseguidos del Régimen Nazi. La usurpación de la identidad judía por exnazis en los años posteriores a la guerra es un fenómeno estudiado por historiadores de esa época, y tuvo tanto motivos económicos (tener acceso a ayudas prestadas por distintas organizaciones a los supervivientes) como para evadir la persecución por parte de los Aliados. Pocos se llegaron a identificar con su entorno judío y hasta fueron instrumentales en comunidades y actividades judías de la época, si bien no existen datos sobre si esto fue también el caso aquí.

En 1945 (año en que muchos alemanes de los Sudetes fueron expulsados de tierras checas), Hohn llegó a Bamberg, en Baviera, donde asumió una identidad falsa bajo el nombre de Julius Israel Holm, un supuesto superviviente de un campo de concentración. Tras unirse a la Unión de Perseguidos, se implicó en sus actividades hasta ser nombrado para el cargo en la directiva. Aunque la organización, a diferencia de otras, no era de carácter judío (más bien un movimiento político antifascista, actualmente una entidad política con una larga historia, pero que por aquel entonces se centraba en la gestión y coordinación de ayudas a refugiados víctimas del nazismo), sí contaba con la participación de judíos y recibía el apoyo de las diezmadas comunidades judías de la posguerra.

Poco después de asumir el puesto, Hohn fue reconocido en 1947 por una de sus víctimas como miembro de la Gestapo, y en 1948 fue juzgado y condenado a tres años de prisión. Es probable que su identificación no se hubiera producido si no se hubiera optado a un puesto tan representativo en la organización. No se conocen datos sobre su fallecimiento.

En la cultura popular Un artículo sobre el caso en el Jewish Telegraphic Agency llamó la atención de Edgar Hilsenrath, a quien le interesaba la paradoja de la moral inversa en la sociedad europea de posguerra, y quien guardó el recorte entre sus papeles. Su obra, El nazi y el peluquero, solo sería terminada y publicada en 1971.

Véase también Ulrich Schnaft

Referencias

Categoría:Personal de la Gestapo Categoría:Personas que han finjido ser judías Categoría:Alemanes de los Sudetes