alt=Aorta (Esquema)|derecha|miniaturadeimagen|Esquema de la aorta y sus principales ramas. La aorta es una de las dos grandes arterias que emergen del corazón.

Las grandes arterias son las dos arterias principales que emergen del corazón y transportan la sangre desde sus ventrículos hacia la circulación pulmonar y sistémica:

Tronco pulmonar (o arteria pulmonar): el vaso que transporta la sangre desoxigenada desde el ventrículo derecho hacia los pulmones para su oxigenación. Se bifurca en las arterias pulmonares derecha e izquierda. Aorta: el vaso sanguíneo más grande del cuerpo, a través del cual la sangre oxigenada proveniente del ventrículo izquierdo entra en la circulación sistémica, distribuyéndose a todos los órganos y tejidos.

Ambas arterias son vasos elásticos de gran calibre, con una pared compuesta por tres capas (túnica íntima, túnica media y túnica adventicia), y poseen una estructura que les permite soportar las altas presiones generadas durante la sístole ventricular.

Desarrollo embrionario

Las grandes arterias se originan a partir de los arcos aórticos durante el desarrollo embrionario de los vertebrados. Inicialmente, se forman cinco o seis pares de vasos simétricos (dependiendo de la especie) que conectan el saco aórtico ventral (continuación del tronco arterioso) con la aorta dorsal. Posteriormente, estos arcos sufren una compleja remodelación para dar lugar a la configuración definitiva de las grandes arterias.

Destino de los arcos aórticos En los mamíferos, se forman típicamente cinco pares de arcos aórticos (arcos I al V), aunque el quinto par es inconsistente y, cuando aparece, no contribuye a la estructura final. El destino de cada arco es el siguiente:

+ Destino embrionario de los arcos aórticos Arco aórtico Destino en el adulto Arco I Involuciona completamente (contribución mínima) Arco II Involuciona completamente Arco III Contribuye a formar las arterias carótidas comunes y las porciones proximales de las carótidas internas Arco IV (derecho) Forma la porción proximal de la arteria subclavia derecha Arco IV (izquierdo) Forma la porción central del arco aórtico Arco V Inconstante; no contribuye significativamente Arco VI (derecho) Involuciona casi por completo; su porción proximal contribuye a la base de la arteria pulmonar derecha Arco VI (izquierdo) Forma el conducto arterioso (ductus arteriosus), que se cierra después del nacimiento para convertirse en el ligamento arterioso

El tronco arterioso del corazón embrionario se divide mediante la formación del septum aortopulmonar para dar origen a la aorta ascendente y al tronco pulmonar. La correcta alineación de estos vasos con los ventrículos correspondientes es esencial para establecer la circulación normal.

Remodelación postnatal Al momento del nacimiento, el conducto arterioso (arco VI izquierdo) es un vaso funcional que conecta la arteria pulmonar con la aorta, permitiendo que la sangre evite la circulación pulmonar en el feto. Pocas horas después del nacimiento, el aumento de la oxigenación sanguínea y la disminución de las prostaglandinas locales inducen el cierre funcional del conducto, seguido de su obliteración fibrosa en las semanas siguientes, formando el ligamento arterioso.

Anatomía funcional

Aorta La aorta se divide en varias porciones con características anatómicas y funcionales distintivas:

Aorta ascendente: emerge del ventrículo izquierdo a nivel de la válvula aórtica. De ella se originan las arterias coronarias. Arco aórtico: continúa la aorta ascendente y da origen a las ramas para la cabeza y extremidades superiores (tronco braquiocefálico, carótida común izquierda y subclavia izquierda). Aorta torácica descendente: porción de la aorta en el tórax, que irriga los órganos torácicos y la pared torácica. Aorta abdominal: porción de la aorta en el abdomen, que irriga los órganos abdominales y se bifurca en las arterias ilíacas comunes a nivel de L4.

Tronco pulmonar El tronco pulmonar emerge del ventrículo derecho a nivel de la válvula pulmonar. Tiene una longitud aproximada de 5 cm y se divide en la arteria pulmonar derecha e izquierda a nivel de la bifurcación pulmonar.

Las arterias pulmonares acompañan a los bronquios en su trayecto hacia los pulmones y se dividen progresivamente hasta formar los capilares alveolares, donde ocurre el intercambio gaseoso.

Defectos congénitos de las grandes arterias Las anomalías en el desarrollo de las grandes arterias durante la embriogénesis pueden provocar diversos defectos cardiovasculares congénitos, con manifestaciones clínicas que varían desde formas asintomáticas hasta condiciones incompatibles con la vida sin corrección quirúrgica.

Defectos con repercusión clínica significativa

Transposición de las grandes arterias (TGA) La transposición de las grandes arterias (TGA) es una cardiopatía congénita cianótica en la que la aorta emerge del ventrículo derecho y la arteria pulmonar del ventrículo izquierdo, creando dos circulaciones en paralelo. Es incompatible con la vida sin una comunicación que permita la mezcla de sangre oxigenada y desoxigenada (CIA, CIV o CAP). Requiere corrección quirúrgica en las primeras semanas de vida mediante el procedimiento de Jatene (cambio arterial).

Tronco arterioso persistente En el tronco arterioso persistente, un solo vaso arterial emerge de la base del corazón y da origen a las arterias pulmonares, sistémicas y coronarias. Siempre se asocia a una CIV grande. La corrección quirúrgica se realiza en los primeros meses de vida.

Origen anómalo de las arterias coronarias El origen anómalo de la arteria coronaria izquierda desde la arteria pulmonar (ALCAPA, por sus siglas en inglés) es un defecto raro pero grave que causa isquemia miocárdica en la infancia.

Defectos con posible evolución asintomática

Arco aórtico derecho El arco aórtico derecho ocurre cuando la aorta cruza hacia el lado derecho del esófago y la tráquea. Puede ser asintomático o formar un anillo vascular que causa síntomas compresivos (dificultad respiratoria, disfagia).

Anomalías del arco aórtico Doble arco aórtico: forma un anillo vascular completo que rodea la tráquea y el esófago, generalmente sintomático en la infancia. Arco aórtico izquierdo con arteria subclavia derecha aberrante: puede causar disfagia lusoria cuando comprime el esófago.

Ductus arterioso persistente (CAP) El ductus arterioso persistente es la persistencia del conducto arterioso fetal después del nacimiento. Su tamaño determina la repercusión clínica; los pequeños pueden ser asintomáticos, mientras que los grandes causan insuficiencia cardíaca y requieren cierre percutáneo o quirúrgico.

Coartación aórtica La coartación aórtica es un estrechamiento congénito de la aorta, típicamente localizado en la unión del arco aórtico con la aorta descendente (adyacente al conducto arterioso). Las formas leves pueden ser asintomáticas y diagnosticarse en la edad adulta; las formas graves causan insuficiencia cardíaca en el periodo neonatal.

Clasificación de las anomalías de las grandes arterias Las anomalías pueden clasificarse según su origen embriológico:

Defectos de segmentación del tronco arterioso: transposición de las grandes arterias, tronco arterioso persistente Defectos de involución de los arcos aórticos: arco aórtico derecho, doble arco aórtico Defectos de cierre del conducto arterioso: ductus arterioso persistente Defectos de la pared aórtica: coartación aórtica

Véase también Aorta Tronco pulmonar Arcos aórticos Cardiopatía congénita Transposición de las grandes arterias Coartación aórtica Ductus arterioso persistente

Referencias

Categoría:Arterias Categoría:Sistema circulatorio Categoría:Anatomía humana Categoría:Cardiopatías congénitas