El viaje apostólico de Juan Pablo II a España de 1993 tuvo lugar entre el 12 y el 17 de junio de 1993 y recorrió Sevilla, Dos Hermanas, Huelva, los Lugares Colombinos (Palos de la Frontera, Moguer y La Rábida), el santuario de El Rocío y Madrid. Fue la cuarta visita del pontífice polaco a España y la segunda a Andalucía, tras la de 1982.
El viaje tuvo tres objetivos principales: la clausura del XLV Congreso Eucarístico Internacional, celebrado en Sevilla bajo el lema «Cristo, luz de los pueblos»; la visita a los Lugares Colombinos con motivo del V Centenario de la Evangelización de América; y la estancia en Madrid, donde el papa consagró la Catedral de la Almudena y canonizó al sacerdote catalán Enrique de Ossó en la Plaza de Colón ante más de un millón de fieles.
El viaje fue descrito por la Archidiócesis de Sevilla como «una de las páginas más destacadas de la historia reciente de la ciudad y la Iglesia en Sevilla, un acontecimiento que sigue vivo en la memoria de los sevillanos».
Antecedentes
El XLV Congreso Eucarístico Internacional de Sevilla Desde el 7 al 13 de junio de 1993 se celebró en Sevilla el XLV Congreso Eucarístico Internacional, cuyo tema era «Eucaristía y Evangelización» y cuyo lema era «Cristo, luz de los pueblos» (Christus lumen Gentium). El congreso había sido elegido para conmemorar el V Centenario de la Evangelización de América y Sevilla, como ciudad desde la que partieron los conquistadores y misioneros hacia el Nuevo Mundo, fue el escenario elegido cuatro años antes en el Congreso Eucarístico de Seúl de 1989. El legado pontificio que presidió los actos previos a la llegada del papa fue el cardenal Édouard Gagnon, presidente del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales.
El programa del Congreso incluyó adoración permanente al Santísimo en numerosas iglesias de la ciudad, incluida adoración nocturna, el tradicional baile de los Seises en la Catedral y una misa solemne del Corpus Christi con procesión. En la misa final de clausura (la Statio Orbis) presidida por Juan Pablo II participaron unos 600.000 fieles de más de ochenta países, con la concelebración de unos doscientos obispos y cardenales de todo el mundo.
Contexto histórico y político El viaje tuvo lugar en una España bajo la presidencia de Felipe González, que acababa de ganar su cuarto mandato consecutivo en las elecciones generales del 6 de junio de 1993, apenas seis días antes de la llegada del papa. A diferencia del primer viaje papal de 1982 (que coincidió con un período de transición política), en esta ocasión no hubo gobierno en funciones.
España vivía en 1993 un período de desaceleración económica tras la euforia de la Expo 92 de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. El Congreso Eucarístico fue visto por muchos como la «prórroga» espiritual de aquellas celebraciones: coincidió con la inauguración del Parque de los Descubrimientos de Sevilla el 5 de junio de 1993.
El nuncio apostólico en España era entonces monseñor Mario Tagliaferri, a quien el papa agradeció expresamente su labor al encontrarse con el Cuerpo Diplomático en la Nunciatura de Madrid. El presidente de la Conferencia Episcopal Española era el arzobispo de Zaragoza, Elías Yanes, mientras que el arzobispo de Sevilla era Carlos Amigo Vallejo y el de Madrid el cardenal Ángel Suquía.
Los lemas del viaje El viaje tuvo lemas diferenciados por territorios. En Sevilla el lema central fue el del Congreso: «Cristo, luz de los pueblos». En Huelva y los Lugares Colombinos el lema diocesano fue «El Papa, en los lugares colombinos, en el V Centenario de la evangelización de América, y por una nueva evangelización». En Madrid el lema fue «El Papa viene a verte».
Programa oficial
+ Programa del viaje apostólico a España (12–17 de junio de 1993) Día Lugar Acto principal Sábado 12 Aeropuerto de San Pablo (Sevilla) Llegada. Ceremonia de bienvenida. Discurso del Santo Padre Plaza de la Virgen de los Reyes (Sevilla) Rezo del Ángelus desde el balcón de la Giralda Catedral de Sevilla Adoración eucarística con baile de los Seises. Palabras del Santo Padre Palacio de los Deportes de San Pablo (Sevilla) Santa misa. Ordenación de 37 nuevos sacerdotes. Homilía del Santo Padre Domingo 13 Campo de la Feria (Sevilla) Statio Orbis: Santa Misa de clausura del XLV Congreso Eucarístico Internacional. Anuncio del siguiente congreso en Wrocław Patio de los Naranjos, Catedral de Sevilla Encuentro con los Delegados nacionales del Congreso Dos Hermanas (Sevilla) Visita e inauguración de la Residencia para ancianos San Rafael Lunes 14 Huelva Santa Misa ante la Virgen de la Cinta. Visita a Moguer y Palos de la Frontera Monasterio de La Rábida (Palos de la Frontera) Coronación canónica de Nuestra Señora de los Milagros Santuario de Nuestra Señora del Rocío (Almonte) Celebración mariana desde el balcón del Santuario Martes 15 Madrid Llegada. Encuentro con los obispos españoles en la sede de la CEE Catedral de la Almudena (Madrid) Eucaristía de dedicación y consagración de la Catedral Miércoles 16 Seminario Conciliar de Madrid Encuentro con sacerdotes y seminaristas Nunciatura Apostólica (Madrid) Laudes. Recepción al Cuerpo Diplomático Palacio de la Zarzuela Visita privada a la Familia Real Plaza de Colón (Madrid) Santa Misa de canonización de Enrique de Ossó Jueves 17 Aeropuerto de Madrid-Barajas Ceremonia de despedida. Regreso a Roma
Itinerario detallado
Sábado 12 de junio: llegada a Sevilla
Llegada al aeropuerto de San Pablo Juan Pablo II aterrizó en el Aeropuerto de Sevilla a mediodía del sábado 12 de junio de 1993, procedente de Roma. Fue recibido en el aeropuerto por los Reyes de España, Juan Carlos I y Sofía, y por el arzobispo de Sevilla, cardenal Carlos Amigo Vallejo. El recibimiento estuvo acompañado, según las crónicas, de música de sevillanas, que el papa siguió con evidente interés, prolongando la ceremonia más allá del tiempo previsto por los maestros de ceremonias. El papa pernoctaría en el Palacio Arzobispal de Sevilla durante sus tres noches en la ciudad, mientras su séquito se instaló en el hotel Los Seises.
Ángelus en la Plaza de la Virgen de los Reyes Desde el balcón de la Giralda, «convertida en púlpito excepcional», Juan Pablo II rezó el Ángelus con los miles de fieles reunidos en la plaza de la Virgen de los Reyes. En su alocución agradeció la acogida sevillana y situó el Congreso Eucarístico en el marco de la nueva evangelización.
Adoración eucarística en la Catedral de Sevilla El papa entró en la Catedral de Sevilla, donde el Santísimo estaba expuesto. Según el arzobispo Juan José Asenjo, las fotografías del Santo Padre «inclinado en actitud de profunda adoración durante un cuarto de hora largo ante el Señor Sacramentado» impresionaron vivamente a cuantos las vieron. Durante la adoración tuvo lugar el tradicional baile de los Seises.
Ordenaciones sacerdotales en el Palacio de los Deportes A las cinco de la tarde del 12 de junio, Juan Pablo II presidió en el Palacio de los Deportes de San Pablo la ordenación de 37 nuevos sacerdotes, diez de ellos de la Archidiócesis de Sevilla, de diócesis andaluzas y de otras partes del mundo. Uno de los ordenados, José Manuel Martínez, recordó décadas después las palabras que el papa le dirigió al abrazarle: «Hijo mío, quiere mucho a la Iglesia, que es tu madre».
Domingo 13 de junio: la Statio Orbis
Santa Misa de clausura del XLV Congreso Eucarístico El acto más solemne del Congreso fue la Statio Orbis celebrada en el Campo de la Feria de Sevilla el domingo 13 de junio. La misa congregó a unos 600.000 fieles de más de ochenta países y fue concelebrada por unos doscientos obispos y cardenales de todo el mundo. A continuación del Ángelus, el papa anunció que el siguiente Congreso Eucarístico Internacional se celebraría en Wrocław (Polonia).
En la homilía, Juan Pablo II proclamó:
El arzobispo Asenjo subrayó más tarde que el papa pasó el tiempo «recogido rezando de rodillas en la capilla habilitada bajo el podio del altar antes de comenzar la santa Misa, y la acción de gracias prolongada al concluir la celebración».
Encuentro con los delegados nacionales y visita a Dos Hermanas Por la tarde, Juan Pablo II se reunió en el Patio de los Naranjos de la Catedral con los delegados nacionales del Congreso, a quienes exhortó a continuar en sus Iglesias locales el impulso eucarístico y misionero del encuentro sevillano. Posteriormente se trasladó a Dos Hermanas, donde inauguró y bendijo la residencia para ancianos San Rafael, dirigiéndoles unas palabras sobre la dignidad del enfermo y el anciano.
Lunes 14 de junio: los Lugares Colombinos y el Rocío
Misa ante la Virgen de la Cinta en Huelva La jornada del 14 de junio estuvo dedicada a la peregrinación por los Lugares Colombinos de Huelva, en el marco del V Centenario de la Evangelización de América. Juan Pablo II celebró una misa solemne en la Avenida de Andalucía de la capital onubense, ante la imagen de Nuestra Señora de la Cinta, patrona de Huelva. Momentos antes, el papa rezó arrodillado ante la venerada imagen, que es una pintura mural del siglo XV en el Santuario del Conquero, vinculada históricamente a los viajes colombinos. En la homilía recordó que «en el nombre de Dios y de Santa María» se embarcaron con Colón los marinos onubenses que «hicieron de la mar océana un camino para la difusión del Evangelio».
Visita a Moguer y Palos de la Frontera Desde Huelva el papa se desplazó a Moguer, donde recorrió las calles del municipio en coche panorámico, saludó a las autoridades y oró ante la imagen de Nuestra Señora de Montemayor en la Iglesia Parroquial, firmando un pergamino. A continuación se trasladó a Palos de la Frontera, donde en la Plaza Ingeniero Conradi saludó a las autoridades eclesiásticas, civiles y especialmente a los niños, jóvenes y enfermos, y oró en la Iglesia de San Jorge Mártir, templo histórico relacionado con los preparativos del primer viaje colombino.
Coronación de la Virgen de los Milagros en La Rábida El momento más singular de la jornada onubense tuvo lugar en el Monasterio de La Rábida, el convento franciscano donde el prior Juan Pérez apoyó el proyecto de Cristóbal Colón y ante cuya imagen de la Virgen oraron los expedicionarios antes de partir. Juan Pablo II coronó canónicamente la imagen gótica de alabastro de Nuestra Señora de los Milagros, patrona de Palos de la Frontera. La madrina de la coronación, en representación de sus padres los Reyes de España, fue la Infanta Cristina de Borbón. Es la única imagen mariana coronada personalmente por Juan Pablo II en España.
Visita al Santuario de El Rocío miniaturadeimagen|Santuario de El Rocío, donde se realizó el último acto de Juan Pablo II en Huelva El último acto de la jornada onubense fue la visita al Santuario de Nuestra Señora del Rocío en la aldea de El Rocío (Almonte, Huelva). Fue la primera vez en la historia que un papa llegaba a aquella ermita. Juan Pablo II entró por la Puerta de las Marismas y bendijo uno a uno los 90 Simpecados de las Hermandades rocieras, oró ante el Santísimo y se postró ante la Blanca Paloma. Más de 25.000 personas le esperaban congregadas en la explanada del Santuario. Desde el balcón especialmente habilitado para la ocasión presidió una celebración mariana interrumpida repetidamente por los rocieros con «olés», palmas y sevillanas. Su alocución concluyó con un llamamiento que los fieles guardaron en su memoria: «¡Que todo el mundo sea rociero!».