El viaje apostólico de Benedicto XVI a Santiago de Compostela y Barcelona tuvo lugar los días 6 y 7 de noviembre de 2010 y constituyó la segunda visita papal a España del pontificado de Joseph Ratzinger. El viaje se articuló en torno dos motivos: la celebración del Año Santo Compostelano de 2010 en Santiago de Compostela y la consagración solemne de la Basílica de la Sagrada Familia en Barcelona, tras más de cien años de construcción.

Fue la segunda de las tres visitas apostólicas que Benedicto XVI realizó a España como pontífice, precedida por la de Valencia en julio de 2006 para la clausura del V Encuentro Mundial de las Familias, y seguida por la de Madrid en agosto de 2011 con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud 2011. En ambas jornadas del viaje de 2010, el papa fue recibido por miembros de la familia real española.

Antecedentes

El Año Santo Compostelano de 2010 El Año Santo Compostelano se celebra cuando la festividad del apóstol Santiago, el 25 de julio, coincide en domingo. Esta circunstancia, establecida por privilegio pontificio concedido por el papa Calixto II en 1122, otorga a los peregrinos que visiten la tumba del apóstol la posibilidad de obtener la indulgencia plenaria. El año 2010 fue, en consecuencia, un año jubilar compostelano, hecho que el propio Benedicto XVI citó como una de las razones que justificaban su peregrinación a Galicia.

La Catedral de Santiago de Compostela se preparaba además para conmemorar el ochocientos aniversario de su consagración, circunstancia que Benedicto XVI mencionó expresamente en su alocución ante el templo.

La consagración de la Sagrada Familia El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, cuya construcción comenzó en 1882 bajo la dirección inicial de Francisco de Paula del Villar y fue retomada y rediseñada por Antoni Gaudí a partir de 1883, llevaba más de un siglo en construcción en el momento de la visita papal. Gaudí dedicó cuarenta años de su vida al proyecto y murió sin ver su conclusión, atropellado por un tranvía el 10 de junio de 1926.

El 3 de noviembre de 2010, san Juan Pablo II había realizado en 1982 la primera visita papal al templo, entonces en construcción. En noviembre de 2010, con la nave principal terminada aunque sin las torres definitivas, el edificio estaba en condiciones de ser consagrado como iglesia. La nave principal del templo, recién concluida, había recibido el Premio Ciudad de Barcelona de Arquitectura y Urbanismo en 2010.

Anuncio del viaje El viaje fue anunciado el 3 de marzo de 2010 por Mons. Julián Barrio Barrio, arzobispo de Santiago de Compostela, y por el cardenal Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona, quienes declararon que la noticia «llena de alegría a la Iglesia española». La Conferencia Episcopal Española colaboró con ambas diócesis en la organización del viaje y habilitó la página web oficial visitadelpapa2010.org para seguimiento público del evento.

Durante el vuelo hacia Santiago, Benedicto XVI explicó a los periodistas que le acompañaban las razones de su triple presencia en España:

Itinerario

Sábado 6 de noviembre: Santiago de Compostela

Llegada y ceremonia de bienvenida El papa Benedicto XVI aterrizó en el aeropuerto internacional de Santiago de Compostela (Lavacolla) a las 11:30 horas, donde fue recibido por los príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, y por Julián Barrio, arzobispo de Santiago. En calidad de jefe de Estado del Vaticano, Benedicto XVI recibió honores de estado. Tras la ceremonia oficial, mantuvo un encuentro privado con los príncipes Felipe de Borbón y Leticia en una sala del aeropuerto.

A las 12:30 horas comenzó el traslado en papamóvil hasta la catedral, a través de las calles de Santiago de Compostela por las que aguardaban miles de fieles.

Visita a la Catedral de Santiago de Compostela Una vez en el interior de la catedral, Benedicto XVI recorrió la basílica cruzando el Pórtico de la Gloria y saludó a los peregrinos congregados en la Plaza del Obradoiro antes de dirigirse a la cripta donde reposan los restos del apóstol Santiago. Allí rezó ante el sepulcro y abrazó la imagen del apóstol, gesto tradicional en la peregrinación compostelana que realizó vestido con los ornamentos de peregrino y portando la característica concha jacobea. En el momento de la despedida dentro del templo, se puso en marcha el Botafumeiro, el gran incensario de la catedral compostelana que se balancea a lo largo de la nave transversal y que únicamente se utiliza en solemnidades señaladas. El papa dirigió una alocución a los presentes en la que, en gallego, agradeció al arzobispo Barrio sus palabras y saludó a la asamblea.

A continuación, el papa almorzó con los cardenales españoles y los miembros del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española en el arzobispado de Santiago.

Santa Misa en la Plaza del Obradoiro A las 16:30 horas, Benedicto XVI presidió la Eucaristía con ocasión del Año Jubilar Compostelano en la Plaza del Obradoiro, ante más de 7.000 personas. En su homilía, el papa exhortó a los fieles de la archidiócesis y de toda España a «vivir iluminados por la verdad de Cristo, confesando la fe con alegría, coherencia y sencillez». Desde Compostela, dirigió también un mensaje a Europa, recordando las raíces cristianas del continente en la estela del llamamiento que desde ese mismo lugar había formulado Juan Pablo II décadas atrás:

Al término de la jornada compostelana, el papa emprendió viaje en avión hacia Barcelona.

Domingo 7 de noviembre: Barcelona

Encuentro con los Reyes de España y consagración de la Sagrada Familia A las 9:00 horas del domingo, Benedicto XVI llegó al templo de la Sagrada Familia en papamóvil, recorriendo las calles de Barcelona desde el palacio episcopal entre las aclamaciones de miles de personas que ondeaban banderas y globos blancos y amarillos. A su llegada a las inmediaciones del templo mantuvo un encuentro privado de cerca de media hora con Sus Majestades los Reyes de España, Juan Carlos I y Sofía, en la sala museo del templo. miniaturadeimagen|El Papa Benedicto XVI a su paso por el Example en Barcelona. A las 10:00 horas, el papa abrió personalmente la gran puerta principal del templo e inició la santa misa de dedicación de la iglesia de la Sagrada Família y consagración del altar, concelebrada por más de 1.000 cardenales, obispos y sacerdotes. El acto litúrgico contó con la participación de 800 cantores de la Coral de Sant Jordi, la Escolanía de Montserrat y el Orfeó Català. En el interior asistieron unas 8.000 personas; en el exterior, en las inmediaciones del templo, permanecieron más de 50.000. El ayuntamiento de Barcelona calculó que un total de 250.000 personas siguieron la visita papal por las calles de la ciudad.

La ceremonia de dedicación comenzó con la aspersión con agua bendita del pueblo, el altar y los muros del templo, rociados al mismo tiempo por seis sacerdotes. Durante la liturgia se procedió a la unción del altar y de las columnas del templo con el crisma, aceite consagrado, en señal de dedicación de la basílica a Dios. La homilía, pronunciada parcialmente en catalán, destacó la figura de Antoni Gaudí como modelo de fe y arquitectura al servicio de lo sagrado. Benedicto XVI evocó el lema de confianza que el arquitecto repetía ante las dificultades: «San José acabará el templo». El papa subrayó la coincidencia de que quien consagraba el templo llevase también por nombre de pila José —el nombre secular de Ratzinger—. En su discurso afirmó que Gaudí, al diseñar el templo, «quiso unir la inspiración que le llegaba de los tres grandes libros en los que se alimentaba como hombre, como creyente y como arquitecto: el libro de la naturaleza, el libro de la Sagrada Escritura y el libro de la Liturgia».

Elevación a basílica menor Al finalizar la misa y con motivo de la dedicación, el cardenal Lluís Martínez Sistach leyó la bula pontificia mediante la que Benedicto XVI otorgaba al templo el rango de basílica menor, distinción que la Sagrada Familia no tenía hasta entonces y que la convirtió en la novena iglesia de Barcelona en recibirla. La misa concluyó con el canto del Virolai, himno tradicional a la Virgen de Montserrat.

Ángelus ante la fachada de la Natividad Concluida la misa, Benedicto XVI salió al exterior del templo por la fachada de la Natividad, donde desde el atrio rezó el Ángelus en latín, transmitido a los fieles que aguardaban en el exterior a través de pantallas instaladas en las inmediaciones.

Visita a la Obra Benéfico-Social del Nen Déu Por la tarde, el papa se trasladó en coche cerrado hasta la sede central de la Obra Benéfico-Social del Nen Déu (actualmente Fundació Nen Déu), institución centenaria gestionada por las Religiosas Franciscanas de los Sagrados Corazones que atiende a niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual, entre ellas personas con síndrome de Down. El papa fue recibido por la superiora de la comunidad, la Hermana Rosario, y pronunció un discurso en el que llamó a multiplicar «los gestos concretos de solidaridad efectiva y constante» en un momento en que «muchos hogares afrontan serias dificultades económicas». Los testigos describieron al papa especialmente cercano, afectuoso y sonriente con los niños y jóvenes de la institución, a quienes preguntó sus nombres individualmente.

Al término de la jornada barcelonesa, Benedicto XVI emprendió el regreso a Roma.

Discursos del papa durante la visita

Mensaje sobre Europa y la fe En su alocución en el aeropuerto compostelano, Benedicto XVI trazó una reflexión sobre la identidad espiritual de Europa, instando a «España y a Europa a edificar su presente y a proyectar su futuro desde la verdad auténtica del hombre, desde la libertad que respeta esa verdad y nunca la hiere, y desde la justicia para todos, comenzando por los más pobres y desvalidos». Subrayó que el continente necesitaba ser «no sólo preocupada de las necesidades materiales de los hombres, sino también de las morales y sociales, de las espirituales y religiosas».

Mensaje sobre la familia y la vida En la homilía de la consagración barcelonesa, el papa vinculó el simbolismo de la Sagrada Familia con la defensa de la familia como institución: afirmó que «el amor generoso e indisoluble de un hombre y una mujer es el marco eficaz y el fundamento de la vida humana en su gestación, en su alumbramiento, en su crecimiento y en su término natural». Denunció igualmente los ataques a la vida humana y llamó a promover la institución de la familia.

Véase también Benedicto XVI V Encuentro Mundial de las Familias Jornada Mundial de la Juventud 2011 Relaciones entre España y la Santa Sede

Referencias

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