Alfredo Sosa y Arbelo (Cuba, 1860 — España, 1936) fue un General de Brigada del Ejército español, conocido como el «héroe de Sabana». Durante la guerra de Independencia cubana, en julio de 1895, defendió el poblado de Sabana (Baracoa, Santiago de Cuba) con solo 77 soldados españoles frente a 1.086 insurgentes durante ocho días de sitio sin rendirse, rechazando por escrito una oferta de capitulación. El cronista Emilio Revertér Delmas escribió en 1896 que aquella defensa quedaría «consignada en la historia de la campaña de Cuba como uno de los hechos más culminantes, heroicos y gloriosos».

La defensa de Sabana (1895)

En julio de 1895, el Teniente Sosa mandaba la guarnición del poblado de Sabana, en la jurisdicción de Baracoa (Santiago de Cuba), con 77 hombres del 2.º Batallón del Regimiento de Simancas.

El 17 de julio Sosa advirtió movimientos inusuales en los alrededores. Al día siguiente tuvo confirmación de que 1.086 insurgentes al mando del cabecilla Félix Rouen habían sitiado el poblado, cortando toda comunicación con Baracoa.

Los días 20 y 21, el teniente Sosa hizo acopio de víveres y agua para toda la fuerza.

En la noche del 21 al 22 de julio los insurrectos prendieron fuego al poblado. Con la casa-cuartel en llamas y bajo descargas enemigas, Sosa formó la tropa en cuadro, y ordenó la salida a la carrera al toque de ataque. La fuerza alcanzó uno de los fortines de mampostería sin sufrir una sola baja. A las tres de la madrugada el poblado era un montón de ruinas.

Tras diversos eventos, el 23 de julio, con el poblado en ruinas y los víveres al límite, el cabecilla de los insurrectos envió a Alfredo Sosa una carta exigiendo su rendición:

Sosa respondió personalmente y por escrito:

A consecuencia del envío de la carta intimando la rendición al destacamento, el enemigo suspendió las hostilidades hasta el término de las cinco horas que fijaba la carta, transcurridas las cuates reanudó el ataque.

Llegó el día 24, en una situación extrema, á causa de que los víveres y el agua estaban á punto de agotarse, por lo cual Sosa, y con él todos aquellos soldados, se dispusieron á morir antes que rendirse.

Afortunadamente las noticias llegaron a Baracoa, y el 24 de julio llegó la columna de socorro al mando del Teniente Coronel Francisco Zamora, con 360 hombres desde Baracoa. Los insurgentes huyeron al primer contacto.

Un único soldado de las fuerzas españolas murió durante los ocho días de sitio.

El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, n.º 258, de 17 de noviembre de 1895, publicó la recompensa: empleo de Capitán por méritos de guerra por la defensa del poblado de La Sabana los días 17 al 24 de julio.

Carrera posterior

En el combate de Ceja de Ramón Gordo (provincia de La Habana, 19 de junio de 1897), ya con el grado de Capitán, resultó herido en acción. Se le concedió la Cruz de 1.ª Clase de la Orden Militar de María Cristina, pensionada, mediante cédula real del 2 de noviembre de 1898.Comunicación del Ministerio de la Guerra firmada por Miguel Correa, 3 de enero de 1898; Real Cédula de Alfonso XIII (firmada por la Reina Regente María Cristina), Palacio, 2 de noviembre de 1898. Documentos originales conservados en archivo familiar.

La Gaceta de Madrid del 4 de julio de 1919 publicó la concesión de la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.Gaceta de Madrid, n.º 185, 4 de julio de 1919, p. 28. Disponible en línea.

Fue nombrado General de Brigada por decreto de 27 de noviembre de 1918, con antigüedad de 23 de noviembre del mismo año.

Royal Victorian Order thumb|Carta de Buckingham Palace y Nombramiento de Alfredo Sosa y Arbelo como Honorary Commander of the Royal Victorian Order

El rey Jorge V de Gran Bretaña concedió a Sosa Arbelo la distinción de Honorary Commander of the Royal Victorian Order, comunicada por carta desde Buckingham Palace el 5 de febrero de 1918, «con ocasión de su retiro del mando del Regimiento de Zamora».Warrant firmado por Jorge V; carta de Morgan Bryant, Registrar del Royal Victorian Order, Buckingham Palace, 5 de febrero de 1918. Documentos conservados en archivo familiar.

Honores y condecoraciones

Empleo de Capitán por méritos de guerra (1895). Por la defensa del poblado de Sabana (17–24 de julio de 1895). Cruz de 1.ª Clase de la Orden Militar de María Cristina, pensionada (1898). Por el combate de Ceja de Ramón Gordo (19 de junio de 1897), resultando herido. Honorary Commander of the Royal Victorian Order (1917). Concedida por el rey Jorge V de Gran Bretaña. Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo (1919). Con antigüedad del 23 de noviembre de 1918.

Referencias

Bibliografía

Revertér Delmas, Emilio. Cuba Española: Reseña histórica de la insurrección cubana en 1895. 2 tomos. Barcelona: Centro Editorial de Alberto Martín, 1896. Disponible en línea.

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