Francisca Casas Herrera (Guadix, 1865 – Guadix, 3 de agosto de 1955) fue una empresaria y confitera española, fundadora de la confitería "La Oriental" de Guadix (Granada), uno de los establecimientos más conocidos de la repostería tradicional accitana entre finales del y la primera mitad del .
Biografía miniaturadeimagen|Francisca Casas, en el centro, rodeada de sus oficiales y aprendices (ca. 1910) Francisca Casas Herrera nació en 1865 en Guadix (Granada), en el callejón de Caldereros de la parroquia de Santiago, donde fue bautizada tras su nacimiento. Inició su actividad comercial con un pequeño establecimiento en el que se vendían vasos de vino y roscos, negocio que obtuvo pronto una buena acogida entre la clientela local.
En 1889, con veinticuatro años y ya viuda, transformó este primer establecimiento en una pastelería bajo el nombre de "La Oriental". Pronto invirtió en maquinaria industrial para modernizar la producción de dulces en el obrador instalado en su casa de la antigua plaza del Hospital —actual plaza de Santa Luparia—, donde contaba con dos amasadoras circulares de varias hélices: la mayor, para la masa madre, ya fermentada; la menor donde batir la masa necesaria para elaboración de los diferentes dulces. La contratación de un oficial especializado permitió ampliar y mejorar la calidad de la oferta repostera, con elaboraciones como pasteles de hoja rellenos, tartas griegas, glorias, cubiletes de crema y otras variedades de repostería fina.
El establecimiento alcanzó notoriedad en la ciudad por la calidad de sus productos y por el cuidado de sus escaparates situados bajo los soportales de la plaza de la Constitución, en un emplazamiento situado en el lado opuesto al que ocupa actualmente el establecimiento. Una crónica de la época destacaba «el esmero, la prontitud y puntualidad con que se sirven los pedidos del delicado público que la favorece».
Casó con su primo Pedro García Herrera, con quien tuvo dos hijos, Pedro y Carmen García Casas, quienes continuaron el negocio familiar tras la muerte de su madre bajo la denominación Hijos de Francisca Casas.
En el ámbito popular fue conocida como “la Señá Frasquita”, sobrenombre asociado al personaje de la molinera protagonista de la obra El sombrero de tres picos de Pedro Antonio de Alarcón, descrita como una mujer bella, virtuosa y de fuerte carácter. El apodo también se relaciona con la popular zarzuela La señá Frasquita (1900), con libreto de Guillermo Perrín y Miguel de Palacios, y música de Ruperto Chapí, muy popular en su tiempo.
El éxito alcanzado por el establecimiento de la plaza de la Constitución la animó a ampliar el negocio con una sucursal en la calle Ancha. Con el tiempo, este despacho de dulces fue trasladado a la acera opuesta, en la esquina con la calle Magistral Domínguez, donde quedó al frente su hija natural María Casas Herrera. Tras la guerra civil española, el establecimiento de la plaza de la Constitución resultó destruido, reabriéndolo tras el conflicto en la ubicación que ocupa actualmente. Este nuevo local incorporó como nueva modalidad de negocio un "Salón de Thé", espacio reservado para la celebración de reuniones y eventos familiares.
Falleció en Guadix el 3 de agosto de 1955, a los 90 años de edad, a consecuencia de una enfermedad degenerativa. Fue enterrada en el cementerio municipal de la ciudad.
Actividad confitera La confitería "La Oriental" destacó por la variedad de su producción, basada en la tradición repostera local y en técnicas de pastelería fina introducidas a finales del . En su obrador se formaron maestros confiteros que más tarde abrirían establecimientos propios en otros lugares de la comarca de Guadix, como la panadería Ruiz en Benalúa de Guadix, regentada por Serafín Ruiz.
Entre sus especialidades se encontraban magdalenas, roscos y dulces como peti, alegría, felipe, ron, delicia y perico. También elaboraba yemas capuchinas, bizcocho calado —popularmente conocido como borracho—, rosco de coco y tocino de cielo, del que se realizaba una variante denominada tirilla de tocino, servida sobre base de bizcocho. Entre sus productos figuraban igualmente los piononos, en versión tradicional redonda y en una variante alargada conocida como liao.
El obrador producía distintos tipos de hojaldres —rellenos de crema o cabello de ángel— y una amplia variedad de merengues, como el de pico, el denominado polka, el solo —formado por dos merengues unidos por la base— y otras variantes decoradas con fruta confitada. Asimismo se elaboraban tartas por encargo, natillas durante la Semana Santa, roscón de Reyes relleno de crema pastelera y caramelos artesanales, entre los que destacaban los de malvavisco.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Mujeres Categoría:Nacidos en Guadix Categoría:Fallecidos en Guadix Categoría:Empresarias de España