La invasión israelí del Líbano de 2026, octava desde la existencia de Israel, comenzó el 2 de marzo de 2026, en el marco del conflicto entre Hezbolá e Israel. Se trata de una reanudación de las hostilidades a gran escala en el mencionado conflicto, que comenzó a finales de 2023, integrado a su vez en la crisis regional en Oriente Medio. La guerra ha precipitado una grave crisis humanitaria que aún está en desarrollo. Los ataques israelíes en Líbano causaron la muerte de más de 4106 personas (tanto militantes como civiles), ha presenciado el desplazamiento forzado de más de un millón de personas (más del 20% de la población del país). Además la ONU y varias organizaciones defensoras de los derechos humanos denunciaron que los ataques israelíes contra zonas densamente pobladas así como las órdenes de evacuación de la mayor parte del sur del Líbano potencialmente constituyen crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad.

Los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá comenzaron en octubre de 2023, en respuesta a la guerra de Gaza. Esto condujo a la invasión israelí del sur del Líbano en octubre de 2024. A pesar de un acuerdo de alto el fuego que se firmó en noviembre de 2024, Israel continuó los ataques aéreos en el Líbano casi a diario matando a 331 personas (de las cuales al menos 127 eran civiles) para noviembre de 2025. Para marzo de 2026 el número de muertos por los ataques israelíes alcanzó los 500.Según Israel, Hezbolá también violó el alto el fuego al reconstruir su infraestructura militar y su arsenal de armas.

El 28 de febrero de 2026, Israel y Estados Unidos lanzaron una guerra contra Irán, principal valedor de Hezbolá, y asesinaron al líder supremo iraní, Ali Jamenei. En respuesta, Hezbolá reanudó los ataques con cohetes contra Israel y este respondió con ataques aéreos en todo el Líbano, incluida la capital, Beirut. El ejército israelí comenzó operaciones terrestres en el sur del Líbano el 16 de marzo finalmente, las FDI desplegaron cinco divisiones. Hezbolá lanzó drones y hasta 2000 cohetes contra Israel, mientras que Israel llevó a cabo cientos de ataques aéreos en el sur del Líbano, Beirut y el valle de la Becá. Israel destruyó los principales puentes sobre el río Litani para aislar el sur del resto del Líbano. La ciudad sureña de Bint Jbeil se convirtió en el principal escenario de combates terrestres que culminaron en una sangrienta batalla. El 24 de marzo, el ministro de Defensa israelí anunció que Israel demolería las aldeas fronterizas libanesas y ocuparía el sur del Líbano hasta el río Litani.

El 15 de junio, Pakistán anunció que Estados Unidos e Irán acordaron cesar todas las operaciones militares, incluso en el Líbano, para poner fin a la guerra con Irán, tras la firma de un memorándum de entendimiento entre ambos países. Sin embargo, Israel afirmó que mantendrá sus fuerzas en el Líbano y continuó bombardeando repetidamente el sur del país.

Antecedentes

Guerra entre Hezbolá e Israel de 2023-2024

Tras el estallido de la Guerra de Gaza en octubre de 2023, Israel y la milicia libanesa chií Hezbolá han estado enfrentados en un conflicto, como parte de un período más prolongado de hostilidades entre ambos desde la fundación de este último en 1982. Hezbolá lanzó ataques contra Israel durante un año después del 7 de octubre, lo que afirmó, era en solidaridad con los palestinos tras los ataques palestinos y el inicio del bombardeo israelí en la Franja de Gaza.

En respuesta, Israel invadió el sur del Líbano en octubre de 2024, retirándose tras un alto el fuego mediado por Estados Unidos a finales de noviembre, aunque no antes de matar al líder de Hezbolá, el clérigo Hasán Nasralá. Sin embargo, entre noviembre de 2024 y marzo de 2026 Israel continuó lanzando ataques casi diarios contra el Líbano.

La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL) presente en el sur del Líbano durante décadas, fue disuelta en septiembre de 2025 por el Consejo de Seguridad de la ONU (en medio de la presión de Israel y Estados Unidos, miembro permanente del Consejo); su mandato finaliza el 31 de diciembre de 2026 y se prevé que desaparezca del Líbano a más tardar en 2027.

Ataque israelo-estadounidense a Irán

El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque por sorpresa contra Irán, culminación de una crisis geopolítica que había comenzado a principios de ese año. Hezbolá condenó los ataques, afirmando: «Estamos seguros de que el enemigo estadounidense e israelí recibirá una gran bofetada y no cosechará más que fracaso por su agresión tiránica y criminal».

Los ataques israelíes del 28 de febrero mataron al líder supremo de Irán, Alí Jamenei. Tras la confirmación oficial de su muerte el 1 de marzo, el secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, decidió tomar represalias y «cumplir con nuestro deber de enfrentar la agresión», declarando que Hezbolá no abandonaría «el campo del honor y la resistencia». Hezbolá afirmó posteriormente que el ataque fue un «acto defensivo» después de más de un año de ataques israelíes a pesar de la tregua. Añadió que reinició los combates para obligar a Israel a detener su agresión y evacuar los territorios libaneses ocupados, enfatizando que la acción no estaba relacionada con la guerra de Irán.

Desarrollo Marzo 2 de marzo El 2 de marzo, tras el asesinato por Israel del líder supremo de Irán, Alí Jameneí, Hezbolá lanzó varios proyectiles hacia el norte de Israel, por primera vez desde el alto el fuego de 2024, dirigidos a un emplazamiento de defensa antimisiles al sur de Haifa. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) afirmaron haber interceptado un proyectil procedente del Líbano, mientras que otros cayeron en zonas abiertas.

En respuesta, aviones israelíes bombardearon la capital libanesa, Beirut, a las 3:00 a. m. hora local, emitiendo órdenes de evacuación a civiles en 50 localidades del Sur del Líbano y el Valle de la Becá. Informes iniciales sugirieron que los objetivos previstos eran Naim Qassem y Mohammad Raad. Posteriormente, Al Hadath informó que se desconocía el paradero de Raad y señaló que su cuerpo estaba siendo buscado entre los escombros. El gobierno israelí afirmó haber matado al jefe de inteligencia de Hezbolá, Hussain Makled. El Ministerio de Sanidad libanés registró 20 muertos y 91 heridos en la capital, mientras que en el sur del país los fallecidos fueron once y 58 los heridos. Durante la noche, las víctimas aumentaron a 54 muertos y 154 heridos según el ministerio. Siete de estas víctimas mortales eran miembros de una misma familia residentes en la ciudad de Tul, en el distrito de Nabatiyé. Además, las fuerzas israelíes ordenaron la evacuación de hasta 53 localidades en el sur y el este de Líbano, entre ellas Maarub (Tur), Bastiyé (en el valle de Becá), Deir Amess, Mahruna y Hanine (en Bint Jbeil), Wadi Jilo (en Baalbek). Al menos tres civiles sirios fallecieron a causa de los ataques israelíes sobre Líbano, incluyendo una madre y su hijo.

3 de marzo Hezbolá lanzó misiles y drones contra tres bases israelíes: la base aérea Ramat David, la base de vigilancia de Meron y Campamento Yitzhak.

Israel ejecutó ataques aéreos contra sus bastiones y también apuntó a la sede de la televisión Al-Manar en Beirut. Más tarde ese día, se ordenó a las fuerzas israelíes ocupar posiciones dentro del Líbano. Según la ONG estadounidense Human Rights Watch, la aviación israelí lanzó bombas incendiarias de fósforo blanco sobre zonas residenciales libanesas, lo que supondría una violación de la ley humanitaria internacional.

4 de marzo Hezbolá lanzó drones y misiles contra Israel, intentando alcanzar bases militares e infraestructuras de petróleo y gas. El fuego antitanque de Hezbolá causó heridas moderadas a dos soldados israelíes en el sur del Líbano, siendo las primeras bajas israelíes en el conflicto. Israel lanzó ataques que destruyeron los centros de comunicaciones de Hezbolá, la estación de televisión al-Manar y la estación de radio al-Nour. Más ataques se centraron en aldeas del sur del Líbano presuntamente utilizadas por Hezbolá.

Israel emitió una orden de evacuación forzosa a los residentes del sur del Líbano, conminándoles a trasladarse al norte del río Litani. La fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU informó que soldados israelíes entraron en varias ciudades y aldeas del sur del Líbano, entre ellas: Kfar Kila, Houla, Kfar Shouba, Yaroun y Khiam.

Israel llevó a cabo una incursión en el sur de Siria, bombardeando la zona entre Jamla y Saisoun en la gobernación de Daraa, y arrestó a cuatro civiles. Israel acusó a Siria de desplegar unidades de combate en los Altos del Golán no ocupados por Israel, afirmando que no permitirá que los ataques de Hezbolá e Israel se utilicen como pretexto para "perjudicar a los drusos" en el sur de Siria y exigió al gobierno sirio que impida que milicias iraquíes crucen territorio sirio hacia los Altos del Golán.

5 de marzo La UNIFIL publicó que, desde el 2 de marzo, había monitoreado más de 210 proyectiles disparados por Hezbolá contra Israel. Israel mató a un miembro de Hamás en un ataque contra Beirut, y realizó al menos dos bombardeos en el sur de Beirut. También renovó su orden de evacuación del sur del Líbano. Al mediodía, los israelíes publicaron un aviso de evacuación inmediata para los suburbios del sur de Beirut, específicamente Bourj el-Barajneh, Hadath, Haret Hreik y Chiyah.

El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió a Hezbolá e Israel que detuviesen sus ataques y anunció el envío a las ejército del Líbano de vehículos blindados y apoyo logístico.

6 de marzo Hezbolá lanzó cohetes y proyectiles de artillería hacia Haifa y sobre las fuerzas israelíes en los Altos del Golán. Un proyectil que impactó cerca de la frontera con el Líbano hirió a ocho soldados israelíes de la Brigada Guivati, cinco de ellos de gravedad. Entre los heridos se encontraba el hijo del ministro de finanzas de extrema derecha, Bezalel Smotrich.

Durante la noche y la mañana, tras emitir advertencias previas, la aviación israelí bombardeó la sede de Hezbolá, ubicada en diez edificios de gran altura en Beirut. Los ataques también tuvieron como objetivo almacenes donde, según los israelíes, Hezbolá guardaba drones.

Dos ataques con misiles israelíes contra el cuartel general de un batallón de la FINUL en al-Qaouzah, en Bint Jbeil, hirieron a tres cascos azules de la ONU procedentes de Ghana y destruyeron el comedor de la instalación. La FINUL reiteró que cualquier ataque contra las fuerzas de paz constituye una «grave violación del Derecho Humanitario y de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU y puede constituir un crimen de guerra».

7 de marzo Hezbolá continuó lanzando misiles y cohetes contra las zonas septentrionales de Israel. El gobierno israelí retiró su orden de evacuación del sur de Beirut.

En la madrugada del 6 al 7 de marzo, las fuerzas armadas israelíes llevaron a cabo una incursión en la ciudad oriental libanesa de Nabi Chit, en el valle de la Becá, donde, según informes israelíes, buscaron sin éxito los restos de un piloto desaparecido en los años 1980, Ron Arad. Los militares israelíes, transportados por cuatro helicópteros de ataque Apache, iban disfrazados con uniformes del ejército libanés y usaron tres ambulancias para desplazarse. El Ministerio de Salud libanés informó que el ataque mató a más de 41 personas e hirió a otras 40. Entre los fallecidos se encuentran al menos tres soldados de las Fuerzas Armadas Libanesas y uno de la Dirección General de Seguridad del Líbano, quince habitantes de Nabi Chit, nueve civiles de Jraibé, un residente de Sarin y un residente de Ali al Nahri.

Más tarde ese mismo día, las FDI emitieron un aviso de evacuación para Zqouq El Mufdi, Tiro. Estos avisos de evacuación fueron seguidos por avisos de "Salven sus vidas" y recordatorios a los residentes para que se mantuvieran alejados de sus hogares.

8 de marzo