La Policía del Departamento de Asuntos de Veteranos de los Estados Unidos (del inglés: United States Department of Veterans Affairs Police) es la agencia de policía armada y uniformada del Departamento de Asuntos de Veteranos de los Estados Unidos, responsable de la protección de los Centros Médicos del Departamento de Asuntos de Veteranos y otras instalaciones, como Clínicas Ambulatorias y Clínicas Ambulatorias Comunitarias operadas por el Departamento de Asuntos de Veteranos. La Policía de Asuntos de Veteranos también presta servicios a las subdivisiones del Departamento de Asuntos de Veteranos: la Administración de Salud de Veteranos, así como la Administración de Cementerios Nacionales y la Administración de Beneficios para Veteranos, respectivamente, incluyendo zonas de Puerto Rico y las Islas Vírgenes.

La función principal de la Policía de Asuntos de Veteranos es disuadir y detener la delincuencia en curso, mantener el orden e investigar los delitos que puedan haber ocurrido dentro de la competencia legal del Departamento de Asuntos de Veteranos. Algunos casos son investigados por agentes especiales de la Oficina del Inspector General del Departamento de Asuntos de Veteranos.

La Policía del Departamento de Asuntos de Veteranos y los puestos policiales especializados, como los Investigadores Criminales, obtienen su autoridad legal del Título 38 del Código de los Estados Unidos, Secciones 901 y 902. Las normas, reglamentos y medidas de cumplimiento específicas del Departamento de Asuntos de Veteranos están recogidas en el Título 38 del Código de Regulaciones Federales.

Historia

thumb|left|100px|Placa de policía de Asuntos de Veteranos en uso desde 1989 hasta 2013.

Las raíces de la actual fuerza policial del Departamento de Asuntos de Veteranos comenzaron en el Asilo Nacional para Soldados Voluntarios Discapacitados (orígenes de la Administración de Salud de Veteranos), que fue autorizado como asilo nacional para soldados y marineros por el Presidente Lincoln el 3 de marzo de 1865.

En septiembre de 1867 se estableció un sistema de corte marcial en los Asilos Nacionales para considerar todos los casos de delitos cometidos por los residentes. El gobernador de cada Asilo Nacional determinaba el juicio y la sentencia, y se nombraba a un Sargento de Policía —un "miembro" del Asilo—, que recibía un salario de 15 dólares al mes. En comparación, el Maestro Panadero del Asilo cobraba 20 dólares al mes y las enfermeras (hombres en aquella época) recibían 8 dólares. Cada sucursal del Asilo Nacional contaba con una caseta de guardia (cárcel) para proteger a los "miembros" del Asilo de sí mismos o de terceros.

Los primeros "guardias"

El primer cuerpo de policía oficial se autorizó en el Asilo Nacional de Dayton, en la reunión de la Junta de Directores, el 11 de abril de 1882, para preservar la tranquilidad de la sucursal. El cuerpo estaba compuesto por un Capitán, un Teniente Primero y un Teniente Segundo (o Subteniente). Se les conocía como "guardias" y con el tiempo se expandió a más de 40 guardias. Los Asilos operaban bajo normas militares, lo cual a menudo no convenía a muchos de los antiguos agricultores y jóvenes inmigrantes que vivían allí. La embriaguez, las peleas, la violación de pases, las blasfemias, la alteración del orden público y la creación de disturbios eran los delitos más comunes. Las actuaciones del tribunal del Asilo se registraban en los Libros de Disciplina.

En aquellos primeros años la infracción más grave era introducir alcohol en los terrenos del Asilo, seguido por el absentismo y abandonar el centro sin permiso. En 1880 todos los Asilos Nacionales contaban con cervecerías, en un esfuerzo por controlar la calidad y cantidad de alcohol consumido por los veteranos y limitar los efectos nocivos de la embriaguez. Las cantinas surgieron en las inmediaciones de todos los Asilos Nacionales y eran una tentación constante para muchos residentes. En 1888, en Dayton, se registraron 3.446 cargos disciplinarios, incluyendo 1.192 por embriaguez y 1.138 por absentismo. Los miembros que se ausentaban sin permiso estaban sujetos a la ley civil y a menudo eran arrestados por la policía civil y recluidos en cárceles comunitarias.

El castigo por delitos menores en los Asilos Nacionales incluía multas monetarias y la prohibición de pases durante 30 días. Para delitos más graves, a los veteranos se les solía asignar trabajos penosos (Dump Duty). En el siglo XIX, "Dump Duty" significaba vaciar y limpiar escupideras, orinales y recoger la basura de los terrenos del Asilo. La pena más severa era el Stone Breaking, impuesta a quienes llevaban whisky al Asilo, saltaban la valla o desobedecían órdenes deliberadamente. El Stone Breaking comenzaba a las 7 de la mañana. El interno era escoltado desde la caseta de guardia hasta su pila de trabajo y de regreso hasta que cumplía su condena. Tenía una hora y 20 minutos para almorzar y su jornada terminaba a las 5:40. Una condena de Stone Breaking podía durar hasta seis meses. Los reincidentes incorregibles eran dados de baja deshonrosamente del Asilo.

Los Asilos Nacionales pasaron a formar parte de la Administración de Veteranos en 1930 y se mantuvieron las fuerzas policiales del Asilo; sin embargo, sus tribunales y las antiguas casetas de vigilancia (cárceles) pronto quedaron obsoletas. Al carecer de poder policial oficial en ese momento, los guardias controlaban a quienes accedían a las propiedades del Departamento de Asuntos de Veteranos, garantizaban la seguridad de todos los residentes y entregaban a los delincuentes a la policía estatal o local para su procesamiento en tribunales civiles o al FBI (después de 1936) para delitos federales. La policía de la Administración de Veteranos operó de esta manera durante más de 40 años.

Finales del siglo XX

Después de 1970 los delitos violentos aumentaron en el Departamento de Asuntos de Veteranos y se consideró imprescindible efectuar un cambio dentro de sus filas. Los guardias fueron elevados a la categoría de policías de pleno derecho y su formación y responsabilidades aumentaron. La policía del Departamento de Asuntos de Veteranos recibió un arma: la maza.

Posteriormente, se incorporaron las porras policiales y se construyó un centro de formación para la Policía de Asuntos de Veteranos, en North Little Rock (Arkansas), para estandarizar su entrenamiento.

Durante 1980 ocurrieron varios incidentes que se cobraron la vida de cuatro agentes de policía del Departamento de Asuntos de Veteranos desarmados y de varios otros agentes, lo que provocó nuevos cambios. Los requisitos para el puesto de agente de policía y la supervisión del programa volvieron a incrementarse. En 1989, después de que la Administración de Veteranos se convirtiera en el Departamento de Asuntos de Veteranos, el Servicio de Policía y Seguridad se reorganizó como la Oficina de Seguridad y Aplicación de la Ley (Office of Security and Law Enforcement, OSCLE). Las horas de formación obligatorias para la policía del Departamento de Asuntos de Veteranos aumentaron a 40 horas en 1970 y a 160 horas en 1992.

Armas de fuego

thumb|Interceptor Ford Taurus de la Policía de Asuntos de Veteranos.

En 1992, el Departamento de Asuntos de Veteranos consideró por primera vez armar a su fuerza policial. Tres años después, el secretario Jesse Brown dirigió el desarrollo de un programa piloto para armar a la policía del Departamento de Asuntos de Veteranos en un máximo de seis instalaciones. Al año siguiente, se redactaron una directiva y un manual.

La Unidad de Formación con Armas de Fuego de la Academia del FBI en Quantico (Virginia) revisó los planes de formación con armas de fuego del Departamento de Asuntos de Veteranos y determinó que cumplían o superaban los requisitos federales de las fuerzas del orden. En septiembre de 1996, el Centro Médico del Departamento de Asuntos de Veteranos de North Chicago North Chicago se convirtió en el primer centro en armar a sus agentes de policía, seguido de Richmond, Bronx, West Los Angeles y Chicago (West Side). El programa piloto tuvo éxito, por lo que, alrededor de 1998, el Secretario Togo West amplió el armamento del cuerpo policial a un ritmo de aproximadamente 16 centros al año.

Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, se aceleró el programa de armamento. El Departamento de Asuntos de Veteranos contrató a Beretta USA para que formara a su cuerpo policial en el uso de pistolas y armas de fuego especialmente diseñadas. Para el otoño de 2002, 92 centros médicos del Departamento de Asuntos de Veteranos contaban con 1.830 agentes armados, y en 2003, todo el cuerpo estaba armado. En 2002, José Rodríguez-Reyes, agente del Centro Médico de Asuntos de Veteranos de San Juan (Puerto Rico), fue el primer policía asesinado tras la incorporación de armas al cuerpo. Desde 1985, al menos siete agentes han perdido la vida en acto de servicio.

Armamento actual de la policía de Asuntos de Veteranos

A día de hoy, los agentes de policía de Asuntos de Veteranos utilizan la Sig Sauer P320, con mira telescópica y linterna, como arma principal de servicio. Aproximadamente el 20 % restante de los agentes de Asuntos de Veteranos portan la Beretta 92D. Los agentes de paisano tienen la opción de utilizar la SIG Sauer P320X-Carry con mira telescópica de punto rojo.

Además, todos los agentes de Asuntos de Veteranos deben estar entrenados en el uso del arma larga (rifle) autorizada. Las especificaciones para el arma larga son las siguientes: carabina M4, cañón corto de 29 cm, calibre .223/5,56 mm, culata plegable, equipo de montaje táctico y correa portafusil. También se permiten diversos dispositivos ópticos tácticos.

La policía de Asuntos de Veteranos también porta y está certificada para el uso de armas no letales: porra recta expandible y espray de oleorresina Capsicum (gas pimienta).

Funciones

thumb|Dodge Durango de la Policía de Asuntos de Veteranos.

Los agentes de policía de Asuntos de Veteranos de hoy enfrentan innumerables desafíos en comparación con las fuerzas de seguridad del pasado. Son agentes de policía armados, con un mínimo de 400 horas de formación, y con la autoridad de hacer cumplir todas las leyes federales. Están entrenados para prevenir la delincuencia, neutralizar diversas amenazas y actuar cuando sea necesario. Muchos de ellos cuentan con títulos universitarios y tienen experiencia como agentes de policía o como policías militares.

Sus funciones son las siguientes:

Investigaciones criminales Prevención del delito Vigilancia de exteriores de edificios con vehículos Rondas de vigilancia en interior de edificios Estudios de seguridad física y de vulnerabilidad Análisis predictivo de delitos Servicios de telecomunicaciones Colaboraciones con jurisdicciones vecinas para el intercambio de información Prevención de la violencia en el lugar de trabajo Comités de alto nivel en instalaciones que abordan la violencia en el lugar de trabajo y la seguridad física

Todos deben cumplir con los estándares establecidos por la Oficina de Gestión de Personal de Estados Unidos para agentes e investigadores de la policía federal y aprobar exámenes de antecedentes, físicos y mentales. No solo responden ante violaciones domésticas o laborales, sino también ante actividades terroristas.

Los agentes de Asuntos de Veteranos colaboran con el FBI para garantizar el cumplimiento de todas las leyes federales y la seguridad de los veteranos, empleados, contratistas y ciudadanos. Muchos agentes trabajan de forma encubierta como instructores, investigadores, analistas, legisladores, desarrolladores de estándares y prácticas, entre otras funciones más, para proteger a los empleados, a los veteranos, a sus propiedades y al público en general.