Las enfermedades cardiovasculares (ECV), también denominadas cardiovasculopatías, son todas aquellas enfermedades que afectan el corazón o los vasos sanguíneos. Las enfermedades cardiovasculares también incluyen las cardiopatías, que son las enfermedades que afectan al corazón, pero no a los vasos sanguíneos, y las enfermedades de las arterias coronarias como la angina y el infarto de miocardio (comúnmente conocido como ataque al corazón). Pueden tener un origen congénito, hipertensivo, isquémico o inflamatorio. Otras enfermedades cardiovasculares son el accidente cerebrovascular, la insuficiencia cardíaca, la enfermedad cardíaca hipertensiva, la fiebre reumática, la miocardiopatía, el trastorno del ritmo cardíaco, la cardiopatía congénita, las valvulopatías, la carditis, el aneurisma de aorta, la enfermedad vascular periférica y las trombosis.
Las enfermedades cardiovasculares son tratadas por cardiólogos, cirujanos cardiotorácicos, neurólogos, y radiólogos, dependiendo del sistema y órgano tratado; aunque debido a la naturaleza de las causas que las provocan a menudo el ámbito de intervención es mucho más amplio, incluyendo profesionales de la psicología o la nutrición, entre otras. Existe un considerable enlace entre estas especialidades, y es común que incluyan diferentes especialistas del mismo hospital.Maton, Anthea (1993). Human Biology and Health. Englewood Cliffs, New Jersey: Prentice Hall. ISBN 0-13-981176-1.
Los mecanismos subyacentes varían según la enfermedad. La enfermedad de las arterias coronarias, el ictus y la enfermedad vascular periférica implican aterosclerosis. Esto suele ser causado por hipertensión arterial, tabaquismo, diabetes mellitus, sedentarismo, obesidad, colesterol alto en sangre, mala alimentación y consumo excesivo de alcohol, entre otros. Se estima que la presión arterial alta representa aproximadamente el 13% de las muertes por enfermedades cardiovasculares, mientras que el tabaco representa el 9%, la diabetes el 6%, la falta de ejercicio el 6% y la obesidad el 5%. La enfermedad cardíaca reumática puede aparecer después de una faringitis estreptocócica no tratada. La obesidad y la diabetes mellitus a menudo se relacionan con enfermedades cardiovasculares, al igual que un historial de enfermedad renal e hipercolesterolemia crónica. De hecho, la enfermedad cardiovascular es la más potencialmente mortal de las complicaciones diabéticas y los diabéticos tienen entre dos y cuatro veces más probabilidades de morir por causas cardiovasculares que los no diabéticos.
Se estima que hasta el 90% de las enfermedades cardiovasculares se pueden llegar a prevenir, lo cual implicaría modificar los siguientes factores de riesgo: alimentación saludable, ejercicio, evitar el consumo del tabaco y limitar la ingesta de alcohol. También resulta beneficioso tratar los factores de riesgo, como la presión arterial alta, los lípidos en sangre y la diabetes. Tratar a las personas que tienen faringitis estreptocócica con antibióticos puede reducir el riesgo de enfermedad cardíaca reumática. El uso de aspirina en personas que por lo demás están sanas no tiene un beneficio claro. La enfermedad celíaca no diagnosticada se ha relacionado con numerosas afecciones cardiovasculares.
Tipos
Hay numerosas enfermedades cardiovasculares que afectan a los vasos sanguíneos, las cuales se denominan enfermedades vasculares. Enfermedad de las arterias coronarias - La más común de las ECV. Ocurre cuando el flujo sanguíneo que llega al corazón se ve afectado por la acumulación de placa. Enfermedad vascular periférica - Enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan los brazos y las piernas. Enfermedad cerebrovascular - Trastornos de los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro (incluyendo el ictus) Estenosis de la arteria renal - Alteración de la luz de la arteria renal. Aneurisma de aorta - Es una dilatación localizada que produce una debilidad en la pared de una arteria.
Por otro lado están las enfermedades que afectan al corazón, las cuales se denominan cardiopatías. Miocardiopatía - Enfermedad del músculo cardíaco. Enfermedad cardíaca hipertensiva - Es la hipertrofia patológica de las células cardíacas del corazón. Insuficiencia cardíaca - Incapacidad del corazón para suministrar suficiente sangre a los tejidos. Cor pulmonale - Insuficiencia en el lado derecho del corazón con afectación del sistema respiratorio. Trastornos del ritmo cardíaco - Anomalías en el ritmo cardíaco. Cardiopatías inflamatorias Endocarditis – Inflamación de la capa interna del corazón, el endocardio. Cardiomegalia - Define un agrandamiento anormal del corazón Miocarditis – Inflamación del miocardio, en general debida a un patógeno externo. Miocarditis eosinofílica - Inflamación del miocardio causada por glóbulos blancos eosinofílicos patológicamente activados. Valvulopatía - Enfermedad de las valvulas del corazón. Enfermedad cardíaca congénita - Malformaciones de la estructura cardíaca existentes al nacer. Enfermedad cardíaca reumática - Daño de los músculos y las válvulas cardíacas debido a la fiebre reumática causada por el streptococcus pyogenes.
Factores de riesgo
Existen muchos factores de riesgo para las enfermedades cardíacas: edad, sexo, tabaquismo, inactividad física, consumo excesivo de alcohol, dietas poco saludables, obesidad, predisposición genética y antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares, presión arterial elevada (hipertensión), aumento de azúcar en sangre (diabetes mellitus), colesterol alto en sangre (hiperlipidosis), enfermedad celíaca no diagnosticada, factores psicosociales, pobreza y bajo nivel educativo y contaminación atmosférica. Si bien la contribución individual de cada factor de riesgo varía entre diferentes comunidades o grupos étnicos y enfermedad cardíaca, la contribución general de estos factores de riesgo es muy constante. Algunos de estos factores de riesgo, como la edad, el sexo o la predisposición genética son inmutables; sin embargo, muchos factores de riesgo cardiovascular importantes se pueden modificar mediante cambios en el estilo de vida, cambios sociales, tratamiento farmacológico (por ejemplo, prevención de la hipertensión, hiperlipidemia y diabetes).
Edad La edad es el factor de riesgo más importante en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, llegando a triplicar el riesgo con cada década de vida cumplida. Al mismo tiempo, el riesgo de accidente cerebrovascular se duplica cada década después de los 55 años.Mackay, Mensah, Mendis, et al. The Atlas of Heart Disease and Stroke. World Health Organization. January 2004. Aunque el 82 por ciento de las personas que mueren de enfermedad coronaria tienen 65 años o más"Understand Your Risk of Heart Attack". American Heart Association.http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/HeartAttack/UnderstandYourRiskofHeartAttack/Understand-Your-Risk-of-Heart-Attack_UCM_002040_Article.jsp# las acumulaciones de grasa en los vasos sanguíneos pueden empezar a formarse en la adolescencia.
Se han propuesto múltiples explicaciones para explicar por qué la edad aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Uno de ellos se relaciona con el nivel de colesterol en sangre. En la mayoría de las poblaciones, el nivel de colesterol total en sangre aumenta con la edad. En los hombres, este aumento se estabiliza entre los 45 y los 50 años, pero en las mujeres el aumento continúa hasta los 60 a 65 años.
El envejecimiento también se asocia con cambios en las propiedades mecánicas y estructurales de las paredes vasculares, lo que conduce a la pérdida de elasticidad arterial y a una distensibilidad arterial reducida y, posteriormente, puede conducir a una enfermedad de las arterias coronarias.
Factores genéticos Los factores genéticos influyen en el desarrollo prematuro de enfermedades cardiovasculares sobre todo en hombres antes de los 55 años y en mujeres antes de los 65 años. La presencia de antecedentes en enfermedades cardiovasculares en los padres multiplica por tres el riesgo de padecerlas. En estudios de asociación genética se ha encontrado que múltiples polimorfismos puntuales están asociados con enfermedades cardiovasculares, pero por lo general, su influencia individual es pequeña y las contribuciones genéticas a las enfermedades cardiovasculares son poco conocidas.
Sexo
Los hombres tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares que las mujeres premenopáusicas. Una de las explicaciones propuestas para las diferencias de sexo en las enfermedades cardiovasculares es la diferencia hormonal. Entre las mujeres, el estrógeno es la hormona sexual predominante. Una vez pasada la menopausia, se ha argumentado que el riesgo de una mujer es similar al del hombre, aunque datos más recientes de la OMS y la ONU lo contradicen. Por otro lado, si una mujer tiene diabetes, es más probable que desarrolle una enfermedad cardíaca que un hombre con diabetes.
Las enfermedades coronarias son de 2 a 5 veces más comunes entre los hombres de mediana edad que entre las mujeres. En un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud, el sexo contribuye a aproximadamente el 40% de la variación en las proporciones de la mortalidad por enfermedades coronarias.Jackson R, Chambles L, Higgins M, Kuulasmaa K, Wijnberg L, Williams D (WHO MONICA Project, and ARIC Study.) Sex difference in ischaemic heart disease mortality and risk factors in 46 communities: an ecologic analysis. Cardiovasc Risk Factors. 1999; 7:43–54. Una de las explicaciones propuestas para las diferencias sexuales en las enfermedades cardiovasculares es la diferencia hormonal. Entre las mujeres, el estrógeno es la hormona sexual predominante. Este podría tener efectos protectores sobre el metabolismo de la glucosa y el sistema hemostático, y también podría ejercer un efecto directo en la mejora de la función de las células endoteliales. La producción de estrógeno disminuye después de la menopausia, y esto podría cambiar el metabolismo de los lípidos femeninos hacia una forma más aterogénica al disminuir el nivel de colesterol HDL mientras aumenta los niveles de colesterol LDL y totales.
Entre hombres y mujeres, existen diferencias en el peso corporal, la altura, la distribución de la grasa corporal, la frecuencia cardíaca, el volumen sistólico y la distensibilidad arterial. En las personas de la tercera edad, la pulsatilidad y la rigidez de las arterias relacionadas con la edad es más pronunciada entre las mujeres que entre los hombres. Esto puede deberse al tamaño corporal más pequeño de la mujer y a las dimensiones arteriales, que son factores independientes de la menopausia.
Consumo de tabaco Los cigarrillos son la forma principal de consumo de tabaco. Los riesgos para la salud derivados del consumo de tabaco se derivan no solo del consumo directo de tabaco, sino también de la exposición al humo de tabaco ajeno. Aproximadamente el 10% de las enfermedades cardiovasculares se atribuyen al tabaquismo; sin embargo, las personas que dejan de fumar a los 30 años tienen un riesgo de muerte casi tan bajo como los que nunca han fumado.
Sedentarismo La actividad física insuficiente (definida como menos de 5 sesiones de 30 minutos de actividad moderada por semana, o menos de 3 sesiones de 20 minutos de actividad intensa por semana) es el cuarto factor de riesgo principal de mortalidad en todo el mundo. En 2008, el 31,3% de los adultos de 15 años o más (28,2% hombres y 34,4% mujeres) no realizaban suficiente actividad física. El riesgo de cardiopatía isquémica y diabetes mellitus se reduce en casi un tercio en los adultos que realizan unos 150 minutos de actividad física moderada cada semana (o equivalente). Además, la actividad física ayuda a perder peso y mejora el control de la glucosa en sangre, la presión arterial, el perfil de lípidos y la sensibilidad a la insulina. Estos efectos pueden, al menos en parte, explicar sus beneficios en la actividad cardiovascular.
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