Te K’ab Chaak (en español: Dios Lluvia de Rama de Árbol): (Belice-Caracol 331- Belice-Caracol 350) fue el primer rey (ajaw) de la ciudad maya de Caracol, Belice que se tiene registrado. Por ende, este mismo fue quien inauguró la dinastía Caracol en el año 331 d. C. y la cual duraría más de 460 años. Fecha y nombre son identificados por tres textos escritos en el Clásico Tardío, y «confirmado» por el hallazgo de su tumba en el año 2025.
Con las investigaciones llevadas tanto por Nikolai Grube como por la pareja de arqueólogos Chase no se sabe nada del reinado de este rey; como tampoco de sus hazañas, derrotas, políticas, diplomacia, economía, sociedad, etc. Solo se ha encontrado una posible representación de la personalidad en una estela pero que no da más información que unas características físicas que se rigen por el modelo maya. Por otra parte, con los objetos encontrados en su tumba se deduce su el poder del soberano, hilando así con la economía pero sobre todo con la guerra y el comercio.
Referencias a Te K’ab Chaak miniaturadeimagen|Inscripción del marcador 3 del juego de pelota
Juego de pelota La primera referencia que se tiene de este líder fue en la estructura de Juego de pelota, típica de las ciudades mayas, de época de Kʼinich Joy Kʼawiil; con su llegada en el año 778 d. C., daba a un resurgimiento de la ciudad y un conjunto de nuevas políticas: «Under the auspices of this ruler, the Ballgame corresponding to Group B was built, and it was in Marker 3 of this game where the earliest reference to Te K’ab Chaahk appeared». La estructura se construyó en una fase temprana del cuarto año de reinado.
Esto a los investigadores les pareció algo interesante, ya que «these markers were pieces where the founder ancestors were mentioned, probably because the Ballgame ultimately represented rebirth after death». Además, que se hiciera en ese año, «[...] thereby testifying to the importance of the ballgame in dynastic ritual and political rhetoric». Lo que da a pensar que se hace una estrategia política de recuperación por parte de Kʼinich Joy Kʼawiil o incluso que, al ser los únicos textos del Clásico Tardio, Te K’ab Chaahk fuera un personaje creado por este gobernante tardío para resaltar sus vínculos con los orígenes dinásticos.
Placa Trípode La segunda referencia se encuentra en una placa sin fecha en la que se observa un conjunto de epigrafías: «un primer texto que narra la escena mítica; un segundo texto que hace referencia a su propietario, a la fabricación y finalización de la placa; y un tercer texto que menciona el nombre del individuo representado». Lo más importante, en relación con el personaje, es el mito que ahí se cuenta: este trata sobre Chaahk, dios maya de la lluvia y el trueno. Así se desprende de la investigación de Ana García Barrios, Ana Martín Díaz y Pilar Asencio Ramos, The Royal Names of the Classic: Reading and Mythological Interpretation, en la cual se observa una relación entre el gobernante Te K’ab Chaahk, el plato y el mito narrado en él.
Simplificando mucho, a este dios se le asocia con el renacimiento debido a sus simbolismos vinculados a la vegetación; porque, además, estos símbolos aparecen en el plato, y también la propia topografía a la que se hace referencia los vincula con la naturaleza.
Se dice que, el mito podría conectar «mediante la mención de los lugares mitológicos, la iconografía de sus imágenes y la presencia de sus personajes, con otras obras maestras de la cerámica maya [...]» Y a su vez, aquí esta una de las claves, «si hubiera algo en común entre los ejemplos aquí mencionados y la "placa", sería la conciencia de que la muerte da paso a la vida [...] y nadie mejor que Chaahk para simbolizarlo [...]». Por tanto, a una de las conclusiones que se llega es que los gobernantes del Clásico Tardío unieron a Te K’ab Chaahk, primer rey de la ciudad Caracol, «con el renacimiento del dios Chaahk»
Estela 22 La tercera referencia se encuentra en el espacio arqueológico de la ciudad de Caracol y fue encontrado por los arqueólogos Arlen Chase y Diane Chase en 1990. En ella aparecen 140 bloques de glifos individuales convirtiéndose en uno de los textos más grandes en toda territorio serreño maya. Y a través de las nuevas tecnologías se ha descubierto que el texto esta dividido en 22 clauses principales y se ha podido estructurar mejor su narrativa como saber su datación: 11 de julio del 629 d. C. Con esta fecha se puede estimar que se realizó en el reinado de K’an II (618-658 d.C.), mostrando eventos de toda clase. Además, se encuentran dos figuras talladas en la estela haciendo referencia a dos personajes importantes, representadas en posición sedente.
Y es en la clause T (los investigadores dividieron el texto por medio de las 22 primeras letras del abecedario anglosajón) donde se señala al fundador de la dinastía Te K’ab Chaahk. Los investigadores de la estela hablan del motivo de su mención como: «In Maya narrative tropes, such references to the distant past are usually made when a given ruler wishes to equate his actions with those of his predecessor [...]». Por tanto, esta referencia pudiera cumplir el mismo objetivo que las dos primera, legitimar el poder y las acciones.
Por otro lado, sobre las figuras talladas anteriormente mencionadas, los investigadores hablan de que unas de esas figuras, debido a la narrativa que analizan, pudiera ser la representación de Te K’ab Chaahk y la otra figura el propio K’an II. Esto da a pensar que este monumento fuera dedicado para el fundador de la dinastía.
Es de mencionar lo que dicen sobre esta idea: «Whereas the actual motivations are left unsaid and will continue to absorb epigraphers and historians for some time to come, this reference is particularly moving given that this is the culmination of the entire narrative, before giving way to calendrical references that close the text as a whole».
Relación con el Dios Chaahk miniaturadeimagen|196x196px|Glifo del dios Chaak miniaturadeimagen|Representación pictórica del Dios Chaak|233x233px Como se ha nombrado en "Menciones" el rey Te K’ab Chaahk se le relaciona con el Dios de la lluvia, el trueno, la vegetación, el fuego, la regeneración, el rayo etc., Chaahk/Chaak. Y es clave entender las relaciones entre los reyes mayas y los dioses, sobre todo, estos con el pueblo. Añadir el nombre de un dios les acercaba a este y a sus cualidades, es decir, había una intención o desdoblamiento entre una entidad y la otra; «una forma de adquirir las poderosas cualidades del dios, pudiendo elegir identificarse con unos aspectos más que con otros. [...] la intención última de los gobernantes es trasmitir el poder y el alcance de la grandeza del dios».
Chaahk, como se ha mencionado, tiene varios apelativos que podríamos resumir entre infernales y celestiales, pues los gobernantes preferían ese carácter celestial; «en el cielo habita el bien» y la relación con los sucesos atmosféricos como «la ferocidad de las tormentas debieron resultar insignias muy convincentes que resaltaban la majestad y el poder de la realeza».
En el caso de Te K’ab Chaahk, como se ha visto, se le relaciona con aspectos vegetativos y con la regeneración. Pero algo relevante, que señala Ana María Barrios, es que pudiera ser este rey se le creara el mito posteriormente y no durante su reinado. Esto, sobre todo, por los aspectos arqueológicos que señalan a este rey ya siglos después; y que como pasa con Kʼinich Joy Kʼawiil este revive al creador de la dinastía para dar un paso a su legitimidad como gobernante.
Tumba
La tumba encontrada en 2025 en Caracol, en la Acrópolis Noreste, por los arqueólogos de la Universidad de Houston, Arlen F. Chase y Diane Z. Chase, muestran datos y conclusiones reveladores.
«Es la primera sepultura que se descubre de un gobernante de Caracol en más de cuarenta años». Confirma «que el linaje real de la ciudad se remonta al año 331», aunque los propios arqueólogos ya sospechaban de esto por los textos que se menciona a esta personalidad: la mencionada del juego de pelota (the ballcourt Marker 3) y la Estela 22 de Caracol. «[...] la posible confirmación de una teoría que se viene debatiendo desde hace tiempo: que los vínculos entre los mayas y la gran metrópoli mexicana de Teotihuacán, ubicada a unos 1.200 kilómetros de distancia, empezaron mucho antes de la fecha tradicionalmente aceptada, el año 378».
En cuanto a lo que acontece sobre Te K’ab Chaahk:
«The chamber itself contained the body of a single individual». «There were 86 pieces of jadeite in total». Uno de ellos es una máscara la cual es la única en su especie en todo caracol. ¿Cómo se ha trabajado?«[...] identified through stratigraphic dating and archaeological contexts» técnica que se ha utilizado para otras tumbas. Los elementos que se han encontrado en el hallazgo al rededor del cuerpo dan a entender [...] that he is an important elite individual and likely a member of the royal family [...]. ¿Se puede identificar el esqueleto como un individuo de origen maya? «[...] the placement of his tomb follows Maya patterns at Caracol and the vessels and artifacts in the tomb are all of Maya manufacture and style [...]». ¿Por que se sabe que es su tumba? Debido a que aunque las inscripciones que mencionan a Te’ Kab Chaak son posteriores, los arqueólogos creen que la tumba descubierta en Caracol pertenece a él gracias a la evidencia arqueológica y a décadas de investigación. Por lo tanto, lo que dicen los materiales arqueológicos encontrados dentro de la tumba, como los mencionados arriba (aunque en el artículo se mencionan otros objetos más), «[...] the stratigraphic sequence in the Northeastern Acropolis, and existing epigraphic parameters point to Te’ Kab Chaak as the identity of the occupant of the tomb [...]. Pero sobre todo, lo respaldan por la evidencia arqueológica y las décadas de investigación.
Debate Se genera un debate con la última afirmación dada. Nicholas St. Fleur, que escribe un artículo en la revista National Geographic, dice que: «without inscriptions naming the tomb’s occupant or DNA analysis confirming his identity, some experts caution that the claims remain speculative». Uno de los que dudan es el arqueólogo Stephen Houston de la Universidad Brown, el cual necesita más convencimiento de que sea la tumba del primer monarca de la primera dinastía.
Otro de los puntos, en torno a los cuales se ha generado debate, son las conexiones con Teotihuacán, mencionadas por los Chase. En este caso, no todos están de acuerdo, o ven insuficientemente sólido, los argumentos dados por la pareja para poder confirmar las relaciones entre ambas ciudades. Uno de los detractores citados es Anabel Ford de la Universidad de California que comenta que «Lots of this is not really falsifiable, just their feelings of the associations.».
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