La industria de la boina en Tolosa, provincia de Guipúzcoa (País Vasco, España), fue uno de los pilares más reconocibles de la economía de la villa desde mediados del siglo XIX hasta finales del siglo XX. miniaturadeimagen|280x280px|Boina vasca. Txapela Tolosa se convirtió en el principal centro de producción de esta prenda en España, ganándose el sobrenombre de "capital de la boina". Esta industria no solo transformó el paisaje urbano y económico de la zona, sino que fue pionera en la incorporación masiva de la mujer al trabajo industrial.
Contexto histórico A mediados del siglo XIX, Tolosa reunía condiciones geográficas idóneas para la industria textil: la abundancia de agua del río Oria (necesaria para el proceso de batanado) y la llegada del ferrocarril. Aunque la boina (txapela) ya era una prenda tradicional, su demanda se disparó durante las Guerras Carlistas, al convertirse en un elemento distintivo de los uniformes militares.
En 1858, Antonio Elósegui fundó la fábrica "La Casualidad", que marcaría el inicio de la producción a gran escala. A finales del siglo XIX y principios del XX, el sector se diversificó con la aparición de otros talleres y empresas auxiliares.
La industria de la boina fue el principal motor de la emancipación laboral femenina en la comarca. Miles de mujeres, conocidas como boineras, trabajaron en las fases de zurcido, repaso y empaquetado.
Descripción La fabricación de la boina tolosarra combinaba la mecanización con acabados artesanales:
Tejido: Se realizaba en máquinas circulares de gran diámetro. Abatanado: Es el proceso crítico donde las piezas se sumergían en agua caliente y se golpeaban mecánicamente para que la lana se apelmazara (fieltrado), reduciendo su tamaño y volviéndola impermeable. Tinte: Originalmente los colores predominantes eran el negro, el azul y el rojo. Acabado: Incluía el perchado (sacar el pelo a la lana) y la colocación del "rabillo" (txertena), símbolo de la boina vasca.
Empresas destacadas Aunque existieron diversos talleres familiares, varios nombres sobresalieron en la historia local:
Boinas Elósegui: La empresa más emblemática, que logró sobrevivir a las crisis del sector textil mediante la exportación internacional y la especialización en productos de alta gama . Irizar y Saint - Boix. Fundadas a mediados del siglo XIX y ya desaparecidas.
A partir de la década de 1970, la competencia de mercados extranjeros y el cambio en las tendencias de moda masculina provocaron el cierre de la mayoría de los talleres. Hoy en día, el legado de esta industria se conserva a través de Boinas Elósegui que sigue operativa y es la única superviviente en la región.
Más allá de su valor comercial, la boina fabricada en Tolosa se consolidó durante el siglo XX como uno de los principales iconos de la identidad cultural vasca.
Referencias
Categoría:Historia de Guipúzcoa
Categoría:Tolosa (Guipúzcoa)