La sinfisiotomía, también conocida como pelviotomía y sincondrotomía, es un procedimiento quirúrgico durante el parto en el que se divide el cartílago de la sínfisis púbica para ensanchar la pelvis y permitir que el bebé pase por ella en caso de estar atascado. Ha sido ampliamente sustituida por las cesáreas, con la excepción de ciertas emergencias obstétricas poco frecuentes o en entornos con recursos limitados. Es diferente de la pubiotomía, en la que es el hueso pélvico el se corta en dos partes.

Introducción Severin Pineau defendió el uso de la sinfisiotomía en 1597 tras su descripción de una diástasis del pubis en una mujer embarazada que se había ahorcado. De esta manera, las sinfisiotomías se convirtieron en un procedimiento quirúrgico de rutina para las mujeres que experimentaban una obstrucción durante el parto. Se volvieron menos frecuentes a finales del siglo XX después de que el riesgo de muerte materna por cesárea disminuyera (debido a la mejora en las técnicas, la higiene y la práctica clínica).

Indicaciones Las indicaciones más comunes son la cabeza atrapada de un bebé en presentación de nalgas, distocia de hombros que no se resuelva con maniobras rutinarias y parto obstruido con dilatación cervical completa, especialmente tras una extracción con ventosa fallida. Su uso para la distocia de hombros es controvertido.

Actualmente, el procedimiento rara vez se realiza en países desarrollados, pero aún se realiza en zonas rurales y entornos de bajos recursos de países en desarrollo, donde no se pueden realizar cesáreas o donde los obstetras podrían no estar disponibles para asistir en embarazos posteriores. Las guías de práctica médica actuales en Canadá recomiendan la sinfisiotomía en el caso de cabeza atrapada durante el parto vaginal en un parto de nalgas.

Un metaanálisis de 2016 encontró que en países de ingresos bajos y medios no hubo diferencia entre la mortalidad materna y perinatal después de una sinfisiotomía o una cesárea. Hubo un menor riesgo de infección después de una sinfisiotomía, pero un mayor riesgo de fístula, en comparación con la cesárea.

Procedimiento derecha|miniaturadeimagen|270x270px|Paciente en una hamaca de sinfisiotomía después de la cirugía, 1907 La sinfisiotomía produce un aumento temporal del diámetro pélvico de hasta 2 cm mediante la división quirúrgica de los ligamentos de la sínfisis bajo anestesia local. Este procedimiento debe realizarse únicamente en combinación con la extracción con ventosa. La sinfisiotomía puede ser un procedimiento vital en zonas del mundo donde la cesárea no es factible o no está disponible de inmediato, ya que no requiere quirófano ni habilidades quirúrgicas avanzadas. Dado que este procedimiento no deja cicatrices en el útero, la preocupación por una futura ruptura uterina que conlleva la cesárea no es un factor decisivo.

El procedimiento conlleva riesgos de lesión uretral y vesical, fístulas, infección, dolor y dificultad para caminar a largo plazo.Por lo tanto, la sinfisiotomía solo debe realizarse cuando no exista una alternativa segura. Se recomienda no repetir este procedimiento debido al riesgo de problemas al andar y dolor continuo. La abducción de los muslos a más de 45 grados de la línea media puede causar desgarro de la uretra y la vejiga. Si se reportan dificultades para caminar y dolor a largo plazo, se puede lograr una mejora del estado de la paciente con fisioterapia.

Prácticas controvertidas en Irlanda En 2002 se creó un grupo de defensa llamado Sobrevivientes de Sinfisiotomía (SoS) que alegaba que se habían realizado sinfisiotomías por motivos religiosos sin consentimiento y en contra de las mejores prácticas médicas en Irlanda entre 1944 y 1987. En 2014, Irlanda acordó pagar una compensación a las mujeres que recibieron el procedimiento sin admitir responsabilidad.

Referencias

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