El incendio del Palacio de la Luz fue un incendio ocurrido el 14 de agosto de 1993 en la sede central de la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas, en Montevideo. El siniestro afectó los cinco pisos superiores del edificio, ocasionó la muerte de cinco personas y requirió un amplio operativo de rescate y extinción. Antecedentes El Palacio de la Luz, inaugurado en 1952, constituye la sede central de la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas y uno de los edificios de oficinas más representativos de Montevideo. Al momento del incendio concentraba las principales dependencias administrativas del ente, por lo que mantenía actividad durante las 24 horas del día.
Durante la noche del 13 de agosto de 1993, permanecían en el edificio aproximadamente un centenar de personas, entre funcionarios que cumplían tareas en horario nocturno y personal de limpieza encargado del mantenimiento de las oficinas. Las labores se desarrollaban con normalidad hasta que, en la madrugada del día siguiente, se produjo un incendio en los pisos superiores del edificio.
Hecho En la madrugada del 14 de agosto de 1993, alrededor de las 2:00 horas, se originó un incendio en el octavo piso del Palacio de la Luz. De acuerdo con la investigación, el siniestro habría sido provocado por un cortocircuito en una luminaria fluorescente mientras se realizaban tareas de limpieza en el edificio. Las llamas se propagaron rápidamente hacia los pisos superiores, favorecidas por la presencia de materiales combustibles y por la circulación del humo a través de los conductos de ventilación, afectando los niveles octavo, noveno, décimo, undécimo y duodécimo. Según la Dirección Nacional de Bomberos, durante el incendio se alcanzaron temperaturas cercanas a los 1600 °C.
Al momento del siniestro permanecían en el edificio cerca de un centenar de personas. La mayoría logró evacuar sin inconvenientes al encontrarse en los pisos inferiores al foco del incendio. Sin embargo, diez integrantes del personal de limpieza quedaron aislados en los niveles superiores. Cinco trabajadoras buscaron refugio en uno de los baños del noveno piso, donde fallecieron por inhalación de humo. Las otras cinco personas lograron acceder a la azotea del edificio, donde permanecieron atrapadas hasta la llegada de los equipos de rescate.
Operativo
Tras declararse el incendio, efectivos de la Dirección Nacional de Bomberos acudieron al Palacio de la Luz para combatir las llamas y coordinar la evacuación del edificio. Debido a la rápida propagación del fuego y a la imposibilidad de acceder a los pisos superiores, cinco integrantes del personal de limpieza permanecieron atrapados en la azotea. Ante esa situación, se dispuso la intervención de la Fuerza Aérea Uruguaya, que desplegó helicópteros del Escuadrón aéreo N.° 5 para efectuar el rescate aéreo de los sobrevivientes. La operación permitió evacuar a las cinco personas que se encontraban en la cubierta del edificio y constituyó uno de los primeros rescates de este tipo realizados en Uruguay.
Las tareas de extinción y rescate se prolongaron durante varias horas y requirieron la actuación coordinada de Bomberos, la Policía y las Fuerzas Armadas. Una vez controlado el incendio, los equipos de emergencia ingresaron a los pisos afectados, donde localizaron los cuerpos de las cinco trabajadoras que habían quedado atrapadas en el noveno piso.
Investigaciones
Una vez extinguido el incendio, la Dirección Nacional de Bomberos llevó adelante las pericias correspondientes para determinar el origen y las causas de la rápida propagación del fuego. La investigación concluyó que el siniestro se inició en el octavo piso del edificio como consecuencia de un cortocircuito en una luminaria fluorescente.
Asimismo, los peritajes señalaron que la presencia de materiales combustibles y la circulación del humo y las llamas a través de los conductos de ventilación favorecieron la propagación del incendio hacia los pisos superiores, donde se concentraron los mayores daños.
Las investigaciones también permitieron reconstruir la secuencia de evacuación y las circunstancias en que fallecieron las cinco trabajadoras del servicio de limpieza, quienes quedaron atrapadas por el humo en el noveno piso del edificio.
Consecuencias
El incendio ocasionó importantes daños materiales en el Palacio de la Luz, afectando los cinco pisos superiores del edificio. Tras extinguirse el fuego, UTE inició las tareas de evaluación y reconstrucción de las áreas dañadas, con el objetivo de restablecer el funcionamiento de su sede central.
El entonces presidente del ente, Alberto Volonté, calificó el hecho como «una tragedia humana» y señaló que el ente contaba con respaldos de la documentación afectada, por lo que no se registró una pérdida significativa de información.
El siniestro también motivó una revisión de las medidas de prevención y respuesta ante incendios en edificios públicos, así como de los protocolos de evacuación y actuación de los organismos de emergencia.
Homenajes Tras el incendio, se erigió un monumento junto al Palacio de la Luz en memoria de las cinco trabajadoras fallecidas y en reconocimiento a la labor desempeñada por los efectivos de la Dirección Nacional de Bomberos, la Policía y las Fuerzas Armadas que participaron en las tareas de extinción y rescate. Con motivo de los aniversarios del siniestro, UTE y otras instituciones han realizado actos conmemorativos en recuerdo de las víctimas y de quienes intervinieron en la emergencia.
En 2023, al cumplirse treinta años del incendio, José Alem —uno de los voluntarios que participó en las tareas de rescate— publicó el libro El día que fui al infierno, en el que relata su experiencia durante el operativo.
Referencias
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