La campaña de Quizquiz en Quito fue la fase final de la marcha del ejército quiteño desde el sur andino a su base septentrional, durante 1534. Después de fracasar en su intento de golpear la retaguardia española en Jauja, Quizquiz emprendió una larga retirada por la sierra norte hasta llegar a la región de Quito. El proceso culminó con el colapso de la cohesión del ejército quiteño, ocasionado por el descubrimiento de que Quito estaba ocupada por europeos, y con la muerte del general incaico a manos de su propia soldadesca.
Antecedentes Después de la captura y ejecución de Atahualpa, la resistencia organizada del bando quiteño quedó fragmentada entre dos grandes polos: por un lado, Rumiñahui en la región de Quito; por otro, Quizquiz, que había sostenido la ocupación militar de áreas del sur y centro andino durante la guerra civil y los primeros momentos de la conquista. Después de las derrotas anteriores el general incaico fue presionado por sus tropas para regresar al norte.
Durante la retirada intentó atacar la guarnición española de Jauja, pero fue rechazado. Posteriormente fue alcanzado en Maraycalla, donde sus fuerzas sufrieron aun más bajas. Para mediados de 1534, las tropas quiteñas habían sido expulsadas del área Bombón–Huánuco y continuaron su marcha por Cajamarca hasta ingresar finalmente en territorio quiteño.
Desarrollo de la campaña
Marcha hacia el norte
Pese a sufrir múltiples derrotas, Quizquiz se las había apañado para emprender una retirada eficiente, manteniendo unos 12 000 soldados al momento de entrar a Quito, el ejército iba además con grandes contingentes de no combatientes, requisaba alimentos y en ocasiones quemaba o destruía recursos del territorio que abandonaba, tanto para dificultar la persecución como por represalia asociada a la guerra civil. Para el momento en que había llegado Rumiñahui había sido derrotado en la Batalla de Quito y las tropas europeas estaban más cohesionadas.
Choque de Chaparra y revelación del despliegue de Quisquis
El primer revés significativo para Quizquiz en territorio ecuatoriano ocurrió en la provincia de Chaparra, cuando un contingente español sorprendió a la vanguardia de su ejército. Quizquiz había dispuesto su marcha en un amplio dispositivo escalonado: una avanzada de unos dos mil hombres al mando del capitán Sotaurco, otros miles más desplegados en los flancos para la recolección de alimentos y una poderosa retaguardia situada a varias jornadas de distancia, mientras él mismo marchaba en el centro con el grueso del ejército, el ganado y los prisioneros. Este despliegue llegaba a extenderse por más de quince leguas, reflejando las exigencias logísticas.
Pedro de Alvarado, avanzando con rapidez, alcanzó antes que la vanguardia incaica un paso estratégico que Sotaurco pretendía asegurar. El jefe indígena intentó resistir con sus fuerzas, pero fue derrotado y capturado tras un combate limitado. Aunque el cuerpo principal del ejército de Quizquiz no se vio comprometido, la captura de Sotaurco tuvo consecuencias decisivas, pues bajo presión reveló la ubicación aproximada del campamento principal.
Maniobras defensivas de Quisquis y combates subsecientes
Con esta información, Pedro de Alvarado y Diego de Almagro emprendieron una marcha nocturna de caballería con las tropas disponibles. El avance se interrumpió momentáneamente al descender por el cauce pedregoso de un río, donde varios caballos se desherraron, obligando a detenerse para reherrarlos. Aun así, continuaron con gran apuro, eludiendo a los numerosos grupos indígenas encontrados en el camino para no alertar a Quizquiz. No se detuvieron hasta que, ya
avanzada la tarde del día siguiente, divisaron el campamento incaico.
Pese a ser sorprendido, el capitán quiteño reaccionó con rapidez. Se retiró por una dirección llevando consigo a las mujeres, sirvientes y no combatientes, mientras que por un terreno más áspero envió a muchas tropas bajo el mando de Guaypalcón, hermano de Atahualpa. Esta columna fue interceptada por Almagro al intentar ascender una cuesta particularmente abrupta. Los caballos, exhaustos, apenas podían avanzar, mientras los guerreros indígenas arrojaban desde lo alto grandes piedras, causando considerables daños a los españoles.
Pese a ello, los conquistadores lograron rodear la posición y tomar las espaldas de Guaypalcón por una ladera. Cercados, los indígenas se hicieron fuertes en peñas escarpadas, resistiendo hasta la noche. Con la oscuridad, los españoles se replegaron y los hombres de Guaypalcón abandonaron la posición para reunirse nuevamente con Quizquiz. Poco después se supo que unos tres mil guerreros del flanco izquierdo del ejército incaico habían emboscado a un destacamento español, matando a catorce de ellos.
Al proseguir la marcha, los españoles toparon con la retaguardia de Quizquiz, fortificada en el paso de un río. Durante toda una jornada se les impidió el cruce; luego los indígenas pasaron río arriba y ocuparon una sierra elevada, desde la cual infligieron mucho daño a los españoles. El terreno accidentado y la maleza impidieron una retirada eficiente, causando numerosas bajas entre los conquistadores. que algunas fuentes elevan hasta 53 muertos, además de varios caballos y numerosos heridos,entre ellos estuvo Alonso de Alvarado que fue herido por un dardo que le atravesó el muslo. No obstante, el ejército de Quizquiz sufrió la deserción de unos 4 000 cargueros y sirvientes, que pasaron al bando español. Incapaces de transportar sus pertrechos, los indígenas incendiaron grandes cantidades de ropa y abandonaron un rebaño de más de 15 000 llamas
Durante estos acontecimientos, Quizquiz ignoraba que Quito ya había sido ocupada por los europeos. Al llegar a la región, la noticia dañó irreparablemente la moral de su ejército. En el primer y único enfrentamiento con las tropas de Sebastián de Belalcázar, la vanguardia comandada por el propio Quizquiz fue derrotada en Riobamba, donde el general resultó herido.
Muerte de Quizquiz
Tras la derrota de Riobamba y, sobre todo, al confirmarse la ocupación de Quito, numerosos oficiales propusieron negociar la paz con los españoles. Exhaustos tras meses de penurias, deseaban regresar a sus lugares de origen. En este contexto, Guaypalcón y Quizquiz discutieron sobre la posibilidad de continuar la resistencia desde un refugio remoto.
Ante la amenaza de Quizquiz de castigar a los insubordinados, Guaypalcón lo hirió con una lanza, tras lo cual otros oficiales lo remataron con mazas y hachas. Con su muerte concluyó la carrera de uno de los jefes militares más notables del bando norteño.
Consecuencias La muerte de Quizquiz significó el fin efectivo del último ejército profesional quiteño que había operado de manera sostenida en el Tahuantinsuyo desde la guerra de sucesión incaica. Quizquiz era, en los hechos, el último general inca con una fuerza numerosa, cohesionada y experimentada; su desaparición y la consiguiente dispersión de sus tropas sellaron la suerte de los restantes focos de resistencia organizada en la región norte andina, los cuales serían derrotados poco después.
Con ello, la facción leal a Atahualpa desapareció del escenario político-militar, lo que impidió la posterior articulación de un frente indígena unificado contra los castellanos. Esta fragmentación se hizo especialmente evidente en episodios posteriores, como la rebelión de Manco Inca, en la que los antiguos territorios del norte no aportaron soldados a la causa, debilitando de manera significativa la resistencia indígena. Referencias
Bibliografía
Categoría:Batallas de la conquista de Perú Categoría:Batallas del Imperio incaico