La Nunciatura apostólica en el Líbano es la misión diplomática permanente de la Santa Sede ante la República Libanesa y, a la vez, la representación del papa ante la Iglesia católica en el Líbano. El jefe de misión recibe el título de nuncio apostólico y tiene rango de embajador extraordinario y plenipotenciario. La sede de la nunciatura se encuentra en Harissa, en la región de Keserwan, en la montaña que domina la bahía de Jounieh, en las proximidades del santuario de Nuestra Señora del Líbano y de varias sedes patriarcales católicas orientales.

Historia

Creación de la nunciatura

La nunciatura apostólica en el Líbano fue erigida el 21 de marzo de 1947 mediante el breve Ad christifidelium salutem del papa Pío XII, dentro de un amplio proceso de reorganización de la diplomacia pontificia en Asia en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Estudios sobre las relaciones internacionales de la Santa Sede señalan expresamente que, en 1947, se creó la nunciatura en el Líbano, mientras que en los mismos años se erigían nuevas delegaciones apostólicas en países asiáticos como Corea y Tailandia.

La decisión de erigir una nunciatura plena en el Líbano respondía a varios factores: el peso histórico de las comunidades cristianas —en particular la Iglesia maronita—, el sistema político confesional instaurado a partir del Pacto Nacional de 1943 y el papel del país como punto de encuentro entre cristianismo e Islam en el Oriente Próximo. La presencia católica en el territorio se remontaba a los patriarcados maronita, greco-melquita, siro, caldeo y armenio-católico, así como al Vicariato apostólico de Beirut de rito latino.

El primer nuncio apostólico fue el arzobispo italiano Alcide Giuseppe Marina, de la Congregación de la Misión, nombrado el 22 de marzo de 1947. Su misión coincidió con los últimos años del mandato del presidente Bechara el-Khoury y con los comienzos de la independencia política libanesa en el contexto de la descolonización del Oriente árabe.

Guerra civil libanesa y posguerra

Entre 1975 y 1990 el país estuvo devastado por la guerra civil libanesa, que enfrentó a diversas milicias confesionales y actores regionales. Durante este periodo, la nunciatura se mantuvo como punto de referencia diplomático y eclesial, en diálogo continuo con el Patriarcado maronita, la Conferencia de obispos católicos en el Líbano y las autoridades del Estado. Algunos de los nuncios de esos años, como Alfredo Bruniera, Carlo Furno y Luciano Angeloni, tuvieron que ejercer su misión en un contexto de grave inseguridad, con el país dividido en zonas de influencia y la capital dañada por combates sucesivos.

Tras los Acuerdos de Taif (1989-1990), la nunciatura acompañó el proceso de reconstrucción nacional y de reorganización de la presencia católica, en particular a través del Sínodo para el Líbano y del Sínodo para Oriente Medio. El nuncio Pablo Puente Buces desempeñó un papel relevante en la preparación del Sínodo para el Líbano y en la redacción de la exhortación postsinodal de Juan Pablo II Una nueva esperanza para el Líbano, firmada en 1997.

Visitas papales y papel de la nunciatura

El Líbano ha recibido la visita de dos pontífices en la época contemporánea. Juan Pablo II viajó al país los días 10 y 11 de mayo de 1997 para promulgar la exhortación apostólica Una nueva esperanza para el Líbano y encontrarse con los jóvenes y con los pastores de las Iglesias católicas presentes en el país. El programa oficial se desarrolló principalmente en Beirut y en Harissa, donde el pontífice presidió una celebración en la basílica de Nuestra Señora del Líbano y pronunció discursos que definieron al país como “un mensaje” de convivencia entre culturas y religiones.

Quince años más tarde, Benedicto XVI realizó un viaje apostólico al Líbano del 14 al 16 de septiembre de 2012, con motivo de la firma y presentación de la exhortación Ecclesia in Medio Oriente. Tras la ceremonia de bienvenida en el aeropuerto de Beirut, el papa se trasladó al complejo de Harissa y utilizó la nunciatura apostólica, situada en la misma colina, como lugar de residencia durante la visita. Diversas crónicas describen la nunciatura de Harissa, a unos veinte kilómetros al norte de Beirut, como la base desde la que el pontífice se desplazó a los encuentros con las autoridades, los jóvenes y los líderes religiosos.

En noviembre y diciembre de 2025, durante el viaje apostólico de León XIV a Turquía y al Líbano, con peregrinación a İznik por el 1700.º aniversario del Concilio de Nicea, la nunciatura de Harissa volvió a ser punto de referencia para la coordinación de los encuentros del papa con las autoridades libanesas, los patriarcas orientales y las comunidades cristianas y musulmanas. El programa oficial, anunciado por la Oficina de Prensa de la Santa Sede y por diversos medios internacionales, sitúa varias reuniones en la zona de Harissa y en los principales centros cristianos del país.

Sede

La nunciatura apostólica está situada en la localidad de Harissa, en la montaña que domina la costa norte de Beirut, dentro del distrito de Keserwan. Fuentes diplomáticas y eclesiales la describen como la misión de la Santa Sede en el Líbano, ubicada en Harissa (Kesrouan), con oficinas, residencia del nuncio y capilla, además de espacios para recepciones oficiales y encuentros con delegaciones religiosas y civiles.

Diversos reportajes subrayan que la nunciatura forma parte de un conjunto de instituciones católicas concentradas en Harissa: el santuario nacional de Nuestra Señora del Líbano, la sede patriarcal maronita de Bkerké, monasterios de la Iglesia greco-melquita y franciscana y las sedes de los patriarcados siro y armenio-católico. Esta proximidad ha hecho de la zona un centro neurálgico del cristianismo libanés y un símbolo de la dimensión ecuménica y oriental de la presencia católica en el país.

Nuncios apostólicos en el Líbano

La cronología de los nuncios apostólicos en el Líbano se basa en el Anuario Pontificio, en Acta Apostolicae Sedis y en los boletines de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, así como en repertorios diplomáticos especializados.

Alcide Giuseppe Marina, C.M. (22 de marzo de 1947 – 18 de septiembre de 1950). Giuseppe Beltrami (4 de octubre de 1950 – 31 de enero de 1959). Paolo Bertoli (15 de abril de 1959 – 16 de abril de 1960). Egano Righi-Lambertini (9 de julio de 1960 – 12 de septiembre de 1963). Gaetano Alibrandi (9 de diciembre de 1963 – 19 de abril de 1969). Alfredo Bruniera (23 de abril de 1969 – 6 de noviembre de 1978). Carlo Furno (25 de noviembre de 1978 – 21 de agosto de 1982). Luciano Angeloni (21 de agosto de 1982 – 31 de julio de 1989). Pablo Puente Buces (31 de julio de 1989 – 31 de julio de 1997). Antonio Maria Vegliò (2 de octubre de 1997 – 11 de abril de 2001). Luigi Gatti (28 de junio de 2001 – 16 de julio de 2009). Gabriele Giordano Caccia (16 de julio de 2009 – 12 de septiembre de 2017). Joseph Spiteri (7 de marzo de 2018 – 7 de julio de 2022). Paolo Borgia (24 de septiembre de 2022 – presente).

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

Ficha de la nunciatura apostólica en el Líbano en GCatholic.org. Ficha de la nunciatura apostólica en el Líbano en Catholic-Hierarchy.org.

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