La Casa de Antonete Gálvez es un edificio típico de la Huerta de Murcia de origen en el situado en la localidad murciana de Torreagüera, formando parte de la finca del Huerto de San Blas. La vivienda está protegida por el Plan General de Ordenación Urbana de Murcia con grado dos.
La propiedad llegó a ser del labrador, político y revolucionario murciano Antonio Gálvez Arce, conocido popularmente como Antonete. Su implicación en diversas insurrecciones, especialmente la Revolución Cantonal de 1873, hizo de él una de las figuras más destacadas del republicanismo federal del en España.
Historia
Origen El inmueble data del , siendo su primer propietario la Orden Hospitalaria de los Hermanos de San Juan de Dios de Murcia, que desde al menos 1721 estaba asentada en la zona, cuyos Hermanos residían en un convento, producían aceite en su propia almazara, explotaban sus tierras y cuidaban y criaban animales, tenían zonas de salazón de carne y barracas, además de una capilla propia para el culto.
En vida de Antonete La casa fue desamortizada por Mendizábal en 1836-37 y adquirida por un hermano del Marqués de Camachos, que la entregó en arriendo a José Arce, padre de Dolores Arce, esposa de Antonete Gálvez. A través del matrimonio en 1843 entre Dolores y Antonete este último se instala en la vivienda. Lugar en el que nacerán sus hijos que se dedicarán junto a su madre al cuidado de la finca, de los animales y a la producción de aceite en la almazara instalada en la planta baja del inmueble en el que residían.
La residencia de Antonete tenía una planta superior donde habría estancias privadas: salón, comedor, posiblemente la cocina y una sala de reuniones donde, parece ser, se reunía con su logia masónica a hacer sus reuniones privadas. En 2022 a través de una intervención arqueológica sobre el inmueble se localizó la posible guarida de Antonete bajo una tinaja de su almazara. Según contaron las arqueólogas de la intervención:
Tras la muerte de Antonete Tras la muerte de Antonete, acaecida en 1898, sólo sobrevive una hija de este que por matrimonio residió fuera de Torreagüera, por lo que la casa se cerró y sólo se mantuvo la ermita de San Blas. La ermita fue el lugar de romería y fiesta de los pueblos colindantes, donde se reunían en honor al santo en el mes de febrero. Desde la muerte de Antonete se realizaron estas fiestas cada año hasta el inicio de la Guerra Civil española, cuando la ermita fue dañada seriamente y cerrada definitivamente junto con el resto del inmueble.
En los años 60 y 70 la casa fue habitada en ocasiones como refugio de gente sin recursos, como atestiguan las botellas de agua Lanjarón, vino, brandy, jerez, cerveza Estrella Levante, El Azor o El Turia.
El transcurso del tiempo supuso su entrada en una fase de progresivo abandono. La vivienda se encuentra prácticamente derruida. En los años 70-80 fue construida una pequeña caseta de aperos sobre la parte sureste del inmueble. A finales del funcionó como escombrera. En 2002 su propiedad fue cedida al Ayuntamiento de Murcia, que, pese a los sucesivos proyectos de musealización que propusieron desde asociaciones y partidos políticos, no llevó a cabo ninguna medida de mantenimiento o puesta en valor. Así, en el año 2015 una inspección de arquitectos municipales describió su estado de conservación como «muy malo», a pesar de contar con un grado 2 de protección en el PGOU de Murcia .
En el año 2022 el Ayuntamiento de Murcia llevó a cabo la consolidación y excavación arqueológica del inmueble como paso previo al proyecto rehabilitación integral del mismo.
Referencias
Categoría:Bienes de interés cultural de Murcia Categoría:Bienes de interés cultural de la Región de Murcia Categoría:Edificios y estructuras de la Región de Murcia Categoría:Casas de la Región de Murcia