La Risca de Valdeprados, también llamada Risca del Río Moros o simplemente La Risca, es un desfiladero originado por la incisión fluvial del río Moros que destaca por su alto valor natural. Está situado en el término municipal de Valdeprados, en la provincia de Segovia, Castilla y León, España.

Características físicas

Localización Sito en el segoviano pie del piedemonte de la Sierra de Guadarrama, en el valle del río Moros, está dentro del Lugar de Interés Comunitario y Zona de Especial Protección para las Aves Valles del Voltoya y del Zorita. También está catalogada como Lugar de Interés Geológico por el Instituto Geológico y Minero de España por su singularidad geomorfológica.

A escasos metros, ya en el término de Las Vegas, existe una antigua mina de caolín, hoy abandonada, que también entraña relevancia geológica.

Descripción Se trata de un cañón fluvial o garganta excavada por la erosión del río Moros durante miles de años sobre rocas metamórficas de gran dureza, principalmente gneis. La Risca presenta un tramo principal de unos 300 metros de longitud, con paredes casi verticales que alcanzan los 50 metros de altura. En su parte más angosta, el fondo del cañón apenas supera los cinco metros de anchura, generando un corredor natural de gran espectacularidad. En sus paredes y lecho se observan formaciones geológicas típicas de la erosión fluvial, como marmitas de gigante, superficies pulidas y canales excavados por la corriente del agua.

En términos ecológicos, en la Risca de Valdeprados confluyen dos ecosistemas distintos, con un fondo del cañón con un bosque de galería con álamos, sauces y otras especies propias de ribera, mientras que en las laderas y zonas altas predomina el encinar, acompañado de quejigos y matorrales. Las paredes rocosas sirven además de refugio y zona de nidificación para aves rupícolas y rapaces, que encuentran en este entorno vertical un hábitat seguro.

Acceso alt=Vista del río desde el mirador|miniaturadeimagen|Vista del río desde el mirador A 20 minutos de Segovia, el lugar se encuentra, por camino de tierra compactada y sin casi desnivel, a menos de 1 kilómetro de Valdeprados y 3,5 de Vegas de Matute, cruzando las proximidades la Urbanización de los Berrocales. Aunque se puede acceder en coche hasta el inicio del merendero desde el que se accede al mirador, el pequeño aparcamiento situado allí está reservado a para servicios de emergencia y rescate, no permitiéndose vehículos particulares.

Es posible llegar al inicio del merendero y confluencia de los caminos procedentes de los pueblos por un sendero que desciende el curso del río desde la Cueva del Cestero -otro punto de destacado interés geológico- y la Ermita de la Virgen de Matute, además, existe un sendero alternativo para acceder al mirador desde el sur, remontando el río desde Guijasalbas, aunque este, al diferencia de los anteriores, no se encuentra acondicionado con cercas y barreras, entrañando algo más de peligrosidad.

En cualquier caso, la zona del mirador, donde existen barreras y cerramientos está habilitada para la visita familiar, pero saltarse estas medidas de seguridad supone un elevado riesgo de caída y muerte.

Escalada alt=Paredes de la risca en las que se pueden apreciar las rutas de escalada|miniaturadeimagen|Paredes de la risca en las que se pueden apreciar las rutas de escalada Los acantilados cuentan con un total de 16 vías originales habilitadas para la escalada deportiva, sólo viables para profesionales, que están catalogadas con una dificultad entre 6a y 7b+ según el sistema de graduación francés, contando variaciones y vías más recientes el número asciende a 50 con dificultades hasta 7c+. Se consideran uno de los principales puntos de referencia para los escaladores de Segovia.

Leyenda alt=Puente de los Enamorados, al inicio de La Risca|miniaturadeimagen|Puente de los Enamorados, al inicio de La Risca Al inicio de desfiladero del risca existen las ruinas de un puente medieval derribado por una crecida del río en el que ha sido reparado por una pasarela de madera en 2022.alt=|40x40px Panel informativo de Ayuntamiento de Valdeprados junto al puente.

La leyenda, también medieval, trata de dos jóvenes de la misma edad llamados Rodrigo y Guiomar. Él era de gran linaje segoviano y estaba destinado por su padre al Torreón de Valdeprados alejándole de las guerras y ella era hija de un honrado hidalgo y vivía en el castillo del vecino Vegas de Matute. Estaban muy enamorados y eran inseparables. Cuando cumplieron 16 años el padre de Rodrigo decidió llevárselo para casarlo adecuadamente. Se juntaron por última vez en este puente y siendo conscientes de lo mucho que se amaban, murieron de tristeza en un salto por el precipicio, abrazados entre lágrimas. Desde entonces este paraje se conoce como el Puente de los Enamorados.

Véase también

Río Moros Valdeprados Vegas de Matute Guijasalbas

Referencias

Categoría:Valdeprados Categoría:Geografía de la provincia de Segovia