En la mitología griega, Cilene o Cilena (en griego antiguo: Κυλλήνη) era la ninfa epónima del monte Cilene de Arcadia. Algunos la han imaginado como una ninfa náyade pero nunca se especifica quiénes fueron sus progenitores.Suda, K392.9 (Κυλλήνη) El Cilene es la cordillera más alta de la península del Peloponeso y era sagrada para Hermes, a quien se rendía culto allí bajo el epíteto local de Cilenio.Servio, sobre la Eneida de Virgilio IV, 252

De Pelasgo y la oceánide Melibea, o según otros de la ninfa Cilene, nació un hijo, Licaón, que siendo rey de los arcadios engendró cincuenta hijos en muchas mujeres.Biblioteca mitológica III 8, 1Tzetzes, sobre Licofrón, 481 Otros dicen que Cilene no fue la madre de Licaón, sino su esposa,Dionisio de Halicarnaso: Antigüedades romanas I, 13. en tanto que en otras fuentes la esposa de Licaón es referida como Nónacris (de nuevo, epónima de la Nónacris arcadia).Pausanias: Descripción de Grecia VIII 17, 6

Cilene solo aparece en los Los rastreadores de Sófocles en donde es ella la nodriza del dios Hermes. Es una versión diferente a la narrada en el himno homérico a Hermes. El argumento versa sobre el robo de las vacas de Apolo por el precoz Hermes y la búsqueda que ponen en marcha Sileno y sus sátiros tras las huellas del ganado sustraído. Se dice que mientras resuena el sonido de la lira, los sátiros se maravillan con la melodía y Cilene les explica la construcción del instrumento, dejándolos desconcertados e incrédulos. Cilene, al describir la lira inventada por Hermes, plantea un acertijo humorístico, diciendo que el hijo de Zeus ha concedido una nueva voz a un cuerpo que está muerto, antes de revelar que se refiere a una tortuga muerta que Hermes convirtió en una lira. A continuación, los sátiros acusan a Hermes de robar el ganado sagrado de Apolo; Cilene responde que es impensable acusar al hijo del propio Zeus de un delito tan insignificante y defiende a Hermes señalando que no hay tendencia al robo ni en el lado paterno ni en el materno de la familia de Hermes.Sófocles: Los rastreadores, passim. En 1889, Nauck publica la segunda edición de sus Tragicorum Graecorum Fragmenta. Se ha podido reconstruir, en parte, la sinopsis de la obra, publicada a partir del fr. 314 de Sófocles = Papiro de Oxirrinco 1 174 + 2081(a)

Véase también

Cilene, uno de los satélites de Júpiter, nombrado así por la ninfa.

Referencias

Categoría:Epónimos de la mitología griega Categoría:Diosas de la mitología griega